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| 27-07-2023 | Furor por Barbie | |||
| c贸mo el 茅xito de la pel铆cula sac贸 a la luz la fiebre de los coleccionistas | |||
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"Barbie fue creada para ser consumida, no s贸lo por unos cuantos, sino por todo el mundo (鈥) es la pieza definitiva de arte popular", sostiene M.G. Lord en su libro "Forever Barbie: The Unauthorized Biography of a Real Doll", una suerte de biograf铆a no autorizada de la mu帽eca que a煤n no fue publicada en castellano.
La cita tiene correlato exacto en la actualidad, en la que los cines estallan de p煤blico ansioso por conocer c贸mo la mu帽eca concreta su salto a la pantalla grande y no solo eso: seg煤n datos de la empresa fabricante, cada tres segundos se vende una mu帽eca Barbie y, como toda obra de arte, tambi茅n se colecciona y se exhibe.
La alemana Bettina Dorfmann, de 62 a帽os, es una mujer apasionada de las Barbies y, con una colecci贸n de 18.000 mu帽ecas, figura en el libro de los r茅cords Guinness desde 2017. Con el lanzamiento de la producci贸n de "Barbie", protagonizada por Margot Robbie y Ryan Gosling, el inter茅s por su muestra aument贸.
"De ni帽a, siempre jugu茅 a la Barbie. Cuando saqu茅 mis mu帽ecas para mi hija, no las quer铆a porque eran demasiado anticuadas para su gusto. As铆 es como empec茅 a coleccionarlas", explica Dorfmann a AFP sobre c贸mo comenz贸 su oficio.
Pasaron 28 a帽os desde que la coleccionista comenz贸 a ofrecer su colecci贸n a centros comerciales y espacios de arte, como al Museo Ratingen, donde se expone su "tesoro" por estos d铆as.
Con el mismo entusiasmo de una ni帽a que recibe por primera vez una Barbie, ligado tambi茅n al 茅xito de la pel铆cula, en estos d铆as se vio incrementada la demanda de sus cat谩logos, en los que ofrece tanto las mu帽ecas como su vestimenta.
Fiel al objeto que la conmueve, Dorfmann vio la pel铆cula dos veces y le pareci贸 "genial", seg煤n cuenta.
En l铆nea con la trama del filme, en la que la mu帽eca protagonista comienza a presentar s铆ntomas at铆picos de una Barbie como levantarse desali帽ada, tener malhumor o los pies planos, la coleccionista cuenta que tiene "una cl铆nica de Barbie" y se帽ala que "reparar una mu帽eca puede costar desde 10 euros hasta 500 o 600 euros si se trata de un modelo raro".
Dorfmann no es la 煤nica inmersa en el "Barbie Land" coleccionista. Son cientos las personas en distintas partes del mundo que comparten su fanatismo en redes sociales y han desempolvado sus mu帽ecas para exhibirlas como obras de arte. Su peso es tal que desde Mattel reconocieron que una parte fundamental del legado de esta mu帽eca se debe a los coleccionistas y celebran el valor que otorgan a la marca.
En Argentina, Mar铆a de los 脕ngeles Rojas, habitante de la provincia de Salta, tiene una colecci贸n de m谩s de 300 Barbies.
Mar铆a 脕ngeles es traductora de portugu茅s y estudiante avanzada de Recursos Humanos y su amor por Barbie viene de familia, ya que su padre tambi茅n era coleccionista de juguetes y fue quien le regal贸 su primera Barbie, cuando ten铆a tres a帽os, una versi贸n c贸ctel que ella imaginaba como una periodista y presentadora de TV.
La mujer fue la encargada de organizar la Expo Barbie 60 a帽os, alojada en el Centro Cultural Am茅rica de la capital salte帽a, que se convirti贸 en el primer evento en Argentina que cont贸 la evoluci贸n de la mu帽eca a lo largo de seis d茅cadas.
Mar铆a 脕ngeles tambi茅n fue invitada a la muestra "Sue帽o de Juguetes", organizada por la Secretar铆a de Cultura de la provincia donde expuso "Barbie" y "Mi Peque帽o Pony", de fabricaci贸n nacional.
La coleccionista asegura que le interesa difundir la cultura y el arte que hay detr谩s de Barbie, as铆 como el mensaje de empoderamiento femenino que transmite.
Las Barbies que atesora Rojas remiten a diferentes 茅pocas, pa铆ses y profesiones. Algunas las conserva desde su infancia, otras las compr贸 por internet o en viajes, y otras las recibi贸 como regalos.
Su colecci贸n incluye Barbies cl谩sicas, vintage, modernas, 茅tnicas, tem谩ticas y especiales. Algunas est谩n en sus cajas originales sin abrir, otras est谩n fuera para poder admirarlas mejor. Ella dice que cada Barbie tiene una historia y una personalidad propia, y que cada una de ellas significa "innumerables oportunidades de ficcionalizaci贸n".
"La Barbie que hab铆a salido de f谩brica bailarina pod铆a colgar el tut煤 y mutar en una guerrera que encabezaba la revoluci贸n en un reino m谩gico, en una hechicera poderosa y trashumante, en una emprendedora que junto a su hermana menor se pon铆an a hacer tartas, tortas, s谩ndwiches y pizzas de plastilina -o de Mikit, las perlitas maravillosas-, una villana obsesionada por su juventud y belleza perdidas, una cient铆fica preocupada por la teratog茅nesis del nuevo milenio", describe la coleccionista, quien actualmente est谩 comprando la tercera generaci贸n de "las Barbie Look".
Aunque su colecci贸n es abultada, Rojas no parece dispuesta a detener su af谩n coleccionista y cuenta que seguir谩 recolectando mu帽ecas. Adem谩s, confiesa que este hobby la hace muy feliz, ya que le permite expresarse, crear, aprender y divertirse.
"Coleccionar es l煤dico: se vende, se revende, se restaura, se completa, se puja en remates, se 'presume' por tener objetos 'hard to find' (dif铆ciles de encontrar) y se gana el reconocimiento de los pares", dice.
Barbie, un sentimiento con horizonte latino
@_Barbie_lover_ spain es una coleccionista espa帽ola con alrededor de 450 mu帽ecas que exhibe en su cuenta de Instagram. Desde M茅xico, "@barbiecoleccionista" lleva reunidas alrededor de 200 barbies, mientras que "@barbiecollectorpy" de Paraguay, tiene m谩s de 400 mu帽ecas, en las que se destacan las Barbies producidas en los a帽os 80s y 90s y tiene un especial inter茅s por las de pelo largo. Tambi茅n el coleccionismo barbie pisa fuerte en Colombia con @barbielovercolombia que tiene un total de 700 mu帽ecas.
Hace unos meses, de cara al estreno de "Barbie", se realiz贸 en La Paz (Bolivia) una exposici贸n integrada por tres mil "Barbies del altiplano".
La iniciativa, impulsada tambi茅n por coleccionistas, busc贸 mostrar c贸mo la famosa mu帽eca estadounidense era capaz de portar elementos de la cultura local. De esta manera, las mu帽ecas llevaron polleras y trajes t铆picos de la regi贸n, vestuarios multicolores de danzas como la morenada o la diablada, o cabellos oscuros con trenzas. Tambi茅n particip贸 el mu帽eco Ken sirviendo platillos t铆picos de la gastronom铆a local y hasta un cuadril谩tero con cholitas luchadoras.
Aunque existe la l铆nea "Barbies del mundo" de la empresa fabricante que desarroll贸 una variedad de mu帽ecas de distintos pa铆ses, la coleccionista boliviana, Yesenia P茅rez Acebey sostuvo recientemente en di谩logo con T茅lam que "lamentablemente al d铆a de hoy Mattel no realiz贸 una Barbie boliviana", y acot贸: "Es as铆 que vistiendo a esta mu帽eca con trajes t铆picos de nuestro pa铆s, anhelamos exista una Barbie que nos represente y, con orgullo, mostrar nuestra cultura".
Mientras todav铆a se espera una "Barbie" que represente a Bolivia, la superproducci贸n fue estimulada por una ola de marketing rosa por parte del grupo de juguetes Mattel, que lanz贸 la primera Barbie en 1959, pero este furor rosa no qued贸 encapsulado en la industria cinematogr谩fica sino que ti帽贸 e hizo resplandecer el trabajo de los coleccionistas.
En sinton铆a, por estos d铆as en las salas de cine, la mayor铆a de las personas llevan al menos una prenda en tonos rosados en honor al cari帽o surgido en la infancia hacia estos juguetes.
FUENTE TELAM
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