03-08-2026
"Sobre la nueva Carta Apostólica de Francisco, 'Vosotros sois la luz del mundo'"
Por Gabriel Alsó (*)

El papa Francisco, tras una treintena de Cartas Apostólicas, ha publicado una nueva Carta Apostólica: Vos Estis Lux Mundi, "Vosotros sois la luz del mundo". Con dicha ley pontificia universal, continúa generando procesos frente a los que han ocupado espacios. Como está presente en la Evangelii Gaudium, "El tiempo es superior al espacio".

Francisco llama a la comunidad de fieles a ser un ejemplo luminoso de virtud, integridad y santidad; a dar testimonio concreto de la fe en Cristo, y en particular en la relación con "el prójimo". A estar alertas frente a los delitos de abuso que causan daños físicos, psicológicos y espirituales a las víctimas y que perjudican al anuncio del evangelio. Y convoca a una conjunción de santidad personal y compromiso moral que llegue a contribuir a promover la plena credibilidad del anuncio evangélico y la eficacia de la misión de la Iglesia.

Nos asigna la tarea de rearmar rebaños en la verdad y santidad, teniendo presente que el mayor ha de hacerse como el menor y el superior como el servidor» (Conc. Ecum. Vat. II, Const. Lumen Gentium, 27).

Ya en su exhortación apostólica Gaudete et Exsultate (14), nos recordó: "Para ser santos no es necesario ser obispos, sacerdotes, religiosas o religiosos".

La Carta Apostólica Vos Estis Lux Mundi, expone una responsabilidad que recae en primer lugar, sobre los sucesores de los Apóstoles elegidos por Dios y también en todos aquellos que, en diversos modos, realizan ministerios en la Iglesia, profesan los consejos evangélicos o están llamados a servir al pueblo cristiano.

La citada es ad experimentum por un trienio, ofrece garantías de seguridad, integridad y confidencialidad a partir de su entrada en  vigor desde el 1 de junio próximo; e informes mensuales sobre el estado de la investigación que dispone de un plazo de 90 días; así como información accesible al público. "Aunque ya se ha hecho mucho, debemos seguir aprendiendo de las amargas lecciones del pasado, para mirar hacia el futuro con esperanza".

Ha llegado el tiempo de sinceramiento como así lo expresó en el Sínodo de Obispos de hace tres meses, tiempo de pastores con pocas vestiduras que sean reconocidos como apóstoles de Cristo. Pastores con olor a "rancho de paisano postergado" que busquen almas y la gloria de Dios como dijo Juan XXIII en su encíclica Sacerdotti Nostri en el centenario del Cura de Ars. Tiempo de hacernos pequeños, flexibles y servidores de los demás.

Es bueno que se adopten a nivel universal procedimientos dirigidos a prevenir y combatir estos crímenes que traicionan la confianza de los fieles. Debemos caminar junto a nuestros religiosos y consagrados, estar atentos a sus denostaciones mediáticas, y buscar evangelizar con el buen ejemplo y con la palabra; de lo contrario, se corre el riesgo de  vivir el cristianismo como un hábito social de paganos con una rutinaria y cómoda vida afectada por impuestas ideologías de género. "Dadme las almas, quédense con lo demás", Don Bosco.

"Los graves males cometidos por algunos nunca pueden eclipsar todo el bien que la Iglesia hace libremente en el mundo", Francisco. Estamos convencidos que la luz de Dios siempre será más fuerte que las tinieblas. "Tata Dios nos pide coraje, que no nos achiquemos  pues tenemos una doctrina que practicar, que predicar y que vivir", Mons. De Nevares, SDB.

Vosotros sois la luz del mundo. "No se puede ocultar una ciudad puesta en lo alto de un monte", (Mt 5,14). Nuestro Señor Jesucristo.

Francisco, rezamos por ti.

(*)  Por Gabriel Alsó , ex alumno salesiano en exclusivo para Cadena BA.  20 de mayo de 2019.-