El zoológico porteño, del esplendor al ocaso
25-02-2026
30-07-2018 | La jiraja Shaki falleció esta semana, la segunda muerte en el Ecoparque en nueve días
El zool贸gico porte帽o, del esplendor al ocaso
Las repentinas muertes de la rinoceronte Ruth y la jirafa Shaki generaron gran preocupaci贸n por el denominado Ecoparque, a dos a帽os del anuncio de su creaci贸n.
Por Laura Rocha
"Un Jard铆n Zool贸gico es una instituci贸n cient铆fica. No es un lujo, es un complemento amable y severo de las leyes nacionales relativas a la instrucci贸n p煤blica". La frase la dijo Eduardo Holmberg, m茅dico, naturalista y escritor, el primer director del hoy denominado Ecoparque, considerado un pr贸cer por los bi贸logos y conservacionistas argentinos. Y el predio, de 25 ha. que se inaugur贸 en 1888, hac铆a honor a aquella frase.

Era la tercera instituci贸n en importancia a nivel mundial. La revista que se editaba con curiosidades veterinarias e investigaciones ten铆a una tirada de 235.000 ejemplares. Y no s贸lo el patrimonio natural se destacaba, la cultura y la historia formaban parte de la instituci贸n.

"El terreno formaba parte de las tierras que el Estado le confisc贸 a la familia de Rosas. Domingo Faustino Sarmiento cre贸 que el parque, que luego se llam贸 Tres de Febrero con la idea de incluir dentro del 谩rea un zool贸gico y un jard铆n bot谩nico", cuenta el historiador Daniel Balmaceda. El espacio se mantuvo casi 100 a帽os, pero en los 90 comenz贸 la decadencia.

Las sucesivas concesiones y malas administraciones y el 煤ltimo proyecto fallido de creaci贸n de un ecoparque llevaron al predio al estado en el que est谩 hoy. Hace a帽os que expertos -e incluso causas judiciales- se帽alan el malestar de los animales que all铆 residen. El caso de la orangutana Sandra, la elefanta Mara (que padece zoocosis y aseguran ser谩 trasladada) y las recientes muertes de un rinoceronte y de una jirafa son muestras de el ocaso que vive la instituci贸n.

"Hasta 1930, aproximadamente, el zool贸gico era la visita por excelencia. Todas las figuras extranjeras que ven铆an al pa铆s eran llevadas all铆. Su segundo director, el romano Clemente Onelli, era todo un personaje. Caminaba entre los visitantes, hasta viv铆a all铆 con su familia. Era un hombre muy dedicado a la instituci贸n; de hecho se encarg贸 personalmente de buscar una amamantadora para una mona que hab铆a quedado hu茅rfana", agrega el historiador que recuerda que durante las dos d茅cadas que este otro pr贸cer de los naturalistas estuvo a cargo del zoo, entabl贸 una verdadera amistad con Carlos Thays, el paisajista franc茅s, que resid铆a en el Jard铆n Bot谩nico.

Desde su inauguraci贸n el Zool贸gico de Buenos Aires cont贸 con 52 construcciones que en 1997 fueron declaradas Patrimonio de la Ciudad y Monumento Hist贸rico Nacional. En la primera etapa de funcionamiento, entre 1888 y 1904, se edificaron sitios con el objetivo de trasladar, imaginariamente, al visitante a cada h谩bitat de origen de los animales.

Entre los que se destacan figuran la Casa de los Osos, construida seg煤n los principios neog贸ticos, estilo de la arquitectura europea de la Edad Media y el Pabell贸n de la Jirafa, con estilo musulm谩n.

El Templo de Vesta, dise帽ado sobre la base de un templo dedicado a H茅rcules; el Pabell贸n de los Loros, donado por el gobierno espa帽ol; la Pagoda, que fue la morada los osos panda, y la Jaula de los C贸ndores tambi茅n forman parte de 茅se invaluable patrimonio.

Carlos Fern谩ndez Balboa, coordinador de Educaci贸n Ambiental de la Fundaci贸n Vida Silvestre Argentina (FVSA), cree que es errado el proyecto de refuncionalizaci贸n del zoo que se plantea en la Argentina. "Est谩 errado el concepto de transformaci贸n. Por ejemplo, en los Estados Unidos el zoo del Bronx y el de Nueva York,trabajan financiando proyectos de conservaci贸n en la naturaleza; de hecho los 煤ltimos datos de comportamiento animal salieron de investigaciones de all铆", explica.

"Este proyecto est谩 manejado desde un punto de vista de marketing y no desde un punto de vista t茅cnico. Lo que hizo el gobierno porte帽o fue tomar la idea de un grupo de animalistas e ir a una versi贸n id铆lica: liberemos a todos los animales, que es como el concepto de pobreza cero o extinci贸n cero, que no son reales ni realizables. No es que a nosotros nos guste tener los animales encerrados, pero lo que hay que pensar es que hoy afuera de los zool贸gicos la fauna la est谩 pasando mal. Hay muchas especies en extinci贸n, el riesgo que representa el tr谩fico y la caza ilegal. Creemos que estos espacios pueden ser paliativos para solucionar algunos problemas puntuales", sostiene Fern谩ndez Balboa.

Marcela D铆az y Mar铆a Cristina Fern谩ndez, editaron la Gu铆a del Patrimonio Cultural del Zool贸gico de Buenos Aires  y tambi茅n se refieren al destino del predio: "Repensar el futuro del zoo implica contextualizarlo en el mapa de las 谩reas verdes disponibles. El bien en cuesti贸n debe atravesar procesos de resignificaci贸n y reingenier铆a a escalas diversas, a trav茅s de un enfoque l煤cido, comprometido, pero a la vez amplio y desprejuiciado. Se trata de reconocer nuevos sentidos culturales en un mundo en permanente cambio, sin agraviar aquellas sensibilidades heredadas".

Las autoras recuerdan que la colecci贸n de animales (conocida como menageri锚) m谩s antigua se descubri贸 durante las excavaciones de un yacimiento en Hierakonpolis, Egipto, en 2009. "Datado en el 3500 a.C., albergaba animales como hipop贸tamos, elefantes, babuinos, b煤falos y gatos salvajes", detalla el texto.

Fern谩ndez Balboa apunta: "El proceso que atraves贸 el zoo es un desastre desde los 90. La Argentina hace una cosa bastante particular: privatiza estos espacios a personas que privilegiaron la cuesti贸n comercial y marketinera antes que la conservaci贸n y la investigaci贸n. Entonces no es que no funcionan los zool贸gicos modernos y urbanos como los de Berl铆n o los de Nueva York. Ac谩 no funcionan porque no hay gente id贸nea y no se piensa en cada proyecto".

Si bien en 2015 se anunci贸 en que habr铆a una transformaci贸n del zoo en el sentido que pensaban los naturalistas, hace dos a帽os transmut贸. La comisi贸n que cre贸 la Apra para dise帽ar ese cambio, bautizada con el nombre del primer administrador del zoo, naufrag贸. El predio pas贸 a estar bajo la 贸rbita del Ministerio de Modernizaci贸n, en aquel momento a cargo del emprendedor Andy Freire, y se anunci贸 el traslado de animales y el cambio en las funciones del espacio verde. Ante los costos que significaba este proyecto y, como se manten铆a cerrado al p煤blico, este a帽o volvi贸 a transmutar el proyecto y se pas贸 el predio al 谩rea de Ambiente y Espacio P煤blico hace un par de meses junto con el plan de concesionar varios de los edificios emblem谩ticos, proyecto que ya cuenta con media sanci贸n legislativa.

"Liberar un animal no es f谩cil. Lo que uno ve en una foto liberando un pajarito, pero hay que ver qu茅 pasa despu茅s con ese animal. Es el principio de la historia. Si sobrevive, si no est谩 enfermo y le pasa enfermedades a animales silvestres. La problem谩tica es muy compleja y se simplifica con el encierro como algo malo. Cada zool贸gico deber谩 evaluar despu茅s cu谩les son sus posibilidades, pero de ninguna manera se puede hacer sin gente id贸nea", agrega Fern谩ndez Balboa.

Esta semana el muse贸logo y naturalista Claudio Bertonatti present贸 una denuncia ante la Justicia por la muerte de los animales y adjunt贸 unos videos sobre el estado de algunos recintos que en el Gobierno aseguran hoy est谩n en refacciones.

De la obra de Holmberg por ahora s贸lo quedan en pie los edificios hist贸ricos. (Infobae)