29-07-2026
"70 años de lealtad peronista" por Oscar Cuartango (*)
Cada mes de octubre quienes adherimos al peronismo nos detenemos a recordar aquello que lo hizo el proceso político y social más importante de nuestra historia.

Una simple mirada sobre los acontecimientos sucedidos en la época y especialmente en ese 17 de octubre en el que miles de trabajadores se acercaron a la Plaza de Mayo para exigir la liberación del General Juan Domingo Perón, revela la imagen de un líder que supo institucionalizar la cuestión social, abrir la política a las clases más humildes y organizar la lucha por los derechos de los trabajadores.

Asimismo, algunas conquistas previas dieron forma y prepararon el terreno en el cual se iba a desarrollar la batalla de los trabajadores. La situación social de fines del siglo XIX se encontraba en un punto álgido, junto al desarrollo de la economía y del proceso de industrialización, se consolidaron las primeras asociaciones sindicales inspiradas en los movimientos anarquistas y socialistas europeos que reclamaban por sus derechos y alteraban el orden al que estaba acostumbrada la oligarquía.

Ante el agravamiento de los conflictos, el Ministro del Interior por aquella época, Joaquín V. González, solicitó al médico y jurista Juan Bialet Massé realizar un informe que se tituló "El estado de las Clases Obreras Argentinas". En el mismo, describió las condiciones en las cuales trabajaban gauchos, mujeres, peones, niños, dejando al descubierto la barbarie de la explotación.

Utilizando como principal insumo este informe, González redactó el Proyecto de Ley Nacional del Trabajo adhiriendo a la corriente social que afirmaba que el trabajo no era un bien de cambio y al principio protectorio que buscaba dignificar el trabajo y amparar al obrero frente a los abusos del empleador.

Sin embargo, la postura anarquista que sostenía la eliminación del estado, predominó en la Federación Obrera Regional Argentina (FORA) e impidió que esta importante obra jurídica prosperara.

Los trabajadores tuvieron que esperar cuatro décadas para que Perón con su llegada a la Dirección Nacional de Relaciones del Trabajo, luego elevada a Secretaría de Trabajo y Previsión Social, comenzara a dar forma al proyecto político nacional y popular que los tuviera como eje y columna vertebral de las transformaciones sociales. A partir de este momento, las reivindicaciones y derechos laborales se perpetuaron en el ADN de la clase obrera argentina e imprimieron el ideario peronista.

El peronismo quedó arraigado tan fuertemente en el pueblo argentino, que supo encontrar muchos años después en Néstor y Cristina sus nuevos conductores. Ellos asumieron la responsabilidad de normalizar un país en caos y llevar adelante los grandes avances obtenidos en los últimos doce años: la actualización anual de salarios, el respeto por el diálogo social, la generación de millones de puestos de trabajo, la recuperación de los fondos jubilatorios, la asignación universal por hijo, son los fieles testigos de un proyecto político que desde su concepción y nacimiento reivindicó los derechos de los trabajadores.

Este proceso tuvo su paralelismo en la provincia de Buenos Aires donde Daniel Scioli volvió a dar al trabajo el rol de ordenador social. Por ello, implementó políticas públicas que redujeron en un 30% la siniestralidad laboral y un 40% la mortalidad laboral; generó espacios de participación de los trabadores en la gestión de sus propias condiciones de trabajo, celebró más de 400 paritarias, triplicó las inspecciones laborales y de higiene y seguridad para mejorar la calidad del empleo, promovió la inserción laboral de personas con discapacidad y regularizó a más de 60.000 emprendedores. Además, impulsó la creación de parques industriales, pasando de 40 a 120; reactivó ramales férreos, abrió el Puerto La Plata, rehabilitó la ruta 6 y el tercer carril de la autopista, entre otros avances.

Ahora, como candidato a Presidente propicia sostener y profundizar aspectos positivos para alcanzar el desarrollo argentino. Un desarrollo real, con contenido: más calidad educativa, créditos hipotecarios y 1 millón de nuevas viviendas, 100 mil efectivos más en seguridad; trabajo decente y en blanco, que los nuevos trenes conecten todo el país y que aumente la competitividad de las economías regionales. Estos avances, entre otros tantos, son los que vinculan a Scioli con los valores del Peronismo.

Es por esto, que hoy estoy convencido que este es el camino a continuar y que es Daniel Scioli quien representa el principio de lealtad que juró Perón con los trabajadores.

(*) Ministro de Trabajo de la provincia de Buenos Aires
Publicado en Diagonales.com