El oficial de la Comisaría Segunda platense que estuvo a cargo del operativo que se realizó en una casa de la calle 4 entre 37 y 38 fue pasado a disponibilidad y a otros ocho efectivos se les inició un sumario administrativo.
Los policías concurrieron al lugar a las 22, rodearon la manzana y montaron un operativo en la cuadra, después de que se activara la arma.
Gustavo Lincheta, el dueño de la vivienda, relató a la prensa que esos efectivos dispararon contra la puerta con una escopeta con posta de plomo.
Luego se determinó que la alarma habría sido activada por el hijo menor del dueño de casa, que jugaba con amigos y presionó, sin saberlo, el botón de pánico.
Lincheta, que es productor de seguros, detalló que cenaba junto a su esposa y un matrimonio amigo cuando escuchó una patada contra la puerta del garaje, por lo que fue hasta la entrada y por la mirilla vio a los policías.
Precisó el hombre que, sin mediar palabra, dispararon hacia la puerta "a centímetros" de su cabeza, por lo que él corrió a esconderse.
El hombre dijo que luego escuchó otra detonación, con la que los policías rompieron la cerradura y accedieron a la propiedad, donde les explicaron que no existía una toma de rehenes.
AN