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Cada 27 de septiembre se celebra el Día Mundial del Turismo y este año la transformación tecnológica ocupa el centro de la agenda internacional. Frente a una nueva manera de buscar, elegir y planificar los viajes, la provincia de Buenos Aires continúa posicionando su oferta para todos los gustos y bolsillos: playas, sierras, lagunas, ríos, pueblos, ciudades, campo, Delta, naturaleza, gastronomía, arquitectura, termas, viñedos y olivares, fiestas populares y tradiciones.
Los 135 municipios bonaerenses conforman un mapa turístico atravesado por paisajes, identidades y propuestas diferentes que permiten disfrutar durante todo el año, gracias a la calidad de las comunidades.
La Costa Atlántica extiende sus playas y médanos a lo largo del litoral bonaerense, desde destinos tradicionales como Mar del Plata y Villa Gesell hasta los paisajes naturales de Monte Hermoso. Hacia el interior, los sistemas serranos de Tandilia y Ventania transforman el horizonte y ofrecen experiencias vinculadas con el senderismo, el cicloturismo, la aventura y el contacto con la naturaleza.
Las lagunas también forman parte de la identidad provincial. Chascomús, Lobos y Junín, entre muchos otros destinos, combinan descanso, deportes náuticos, pesca y actividades al aire libre. En el Delta, Tigre, San Pedro y Ramallo proponen otra geografía, marcada por ríos, arroyos e islas que invitan a descubrir el territorio desde el agua.
Un territorio, muchos paisajes
La diversidad bonaerense permite pasar del amanecer frente al mar a los senderos serranos; de la inmensidad de la llanura pampeana a las lagunas, los humedales y las reservas naturales.
También se expresa en sus pueblos y ciudades. San Antonio de Areco mantiene viva parte de la tradición gauchesca; Mercedes invita a descubrir pulperías y sabores locales; La Plata combina patrimonio, cultura y arquitectura; mientras que pequeñas localidades rurales recuperan antiguas estaciones ferroviarias, almacenes de campo y celebraciones que forman parte de la memoria colectiva.
La gastronomía completa ese recorrido. Quesos, salames, mieles, vinos bonaerenses, cervezas artesanales, alfajores, productos de mar y cocina de campo construyen un espectro de sabores asociado a cada territorio y a quienes producen en él, con calidad de elaboración y calidez al abrir sus puertas.
Con más de 1000 eventos y fiestas populares y productivas, se despliegan cabalgatas, pesca deportiva, cicloturismo, deportes náuticos, trekking, observación de aves y turismo rural suman experiencias que permiten conocer la provincia de Buenos Aires desde diferentes perspectivas.
Lo que ninguna pantalla puede reemplazar
La inteligencia artificial puede ayudar a encontrar un destino, organizar un recorrido o descubrir un lugar que hasta entonces permanecía fuera del radar. Pero detrás de cada recomendación existe un territorio real, habitado por comunidades que reciben a quienes llegan y por trabajadores, productores, emprendedores, prestadores y guías que hacen posible cada experiencia turística.
Desde 1980, el Día Mundial del Turismo busca visibilizar el valor social, cultural y económico de la actividad. En 2026, esa mirada incorpora uno de los grandes desafíos del presente: cómo aprovechar la transformación tecnológica para ampliar oportunidades y construir un turismo más accesible, diverso y conectado con los territorios.
La provincia de Buenos Aires tiene 135 municipios y múltiples maneras de recorrerlos. La tecnología puede abrir la puerta y mostrar el camino pero descubrirlo implica estar ahí en contacto con personas, sabores y escenografías imponentes. El viaje comienza cuando el paisaje deja de estar en una pantalla y se convierte en experiencia.
Más información en buenosaires.tur.ar
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