UPD y alcohol: más del 40% de los adolescentes minimiza los riesgos del consumo
04-03-2026
03-03-2026 | INFORME PROVINCIAL
UPD y alcohol: más del 40% de los adolescentes minimiza los riesgos del consumo
Un relevamiento provincial encendió las alarmas: la mayoría de los jóvenes considera al alcohol menos peligroso que otras drogas. Especialistas proponen transformar el “Último Primer Día†en una estrategia pedagógica integral y preventiva.

Con el inicio del ciclo lectivo y la llegada del denominado UPD (Último Primer Día), resurgen las preocupaciones por el consumo de alcohol en adolescentes. Un informe del Observatorio de Adicciones y Consumos Problemáticos revela que más del 40% de los estudiantes percibe al alcohol como una sustancia menos peligrosa que otras drogas.

El relevamiento, realizado sobre 18.000 alumnos de toda la provincia, confirma que el alcohol mantiene la prevalencia de vida más alta, con un 84,7%. Además, el 71% de los jóvenes comenzó a beber antes de los 15 años y un 12% incluso antes de los 12, lo que evidencia un inicio cada vez más temprano.

Desde el organismo advierten que el UPD no es un hecho aislado, sino la expresión visible de una naturalización social del consumo. “El problema no es un festejo puntual, sino la baja percepción de riesgo que se construye mucho antes del último añoâ€, sostienen.

El informe también identifica una práctica frecuente en estos eventos: el Consumo Excesivo Episódico de Alcohol (CEEA), conocido como binge drinking. Actualmente, el 30,3% de los jóvenes admite haber ingerido cinco o más copas en una sola salida, y uno de cada cuatro atravesó un episodio de intoxicación en el último mes.

Frente a este escenario, proponen un cambio de enfoque bajo la consigna “Alcohol ≠ Diversiónâ€. La iniciativa busca incorporar la prevención de manera transversal en la currícula escolar y promover espacios de diálogo donde los propios estudiantes diseñen formas de celebración más saludables.

Entre las medidas planteadas se destacan acuerdos de convivencia participativos, mayor compromiso de las familias y un abordaje científico sobre el impacto del alcohol en el desarrollo cerebral, que culmina recién a los 25 años. La meta es que la escuela se consolide como un espacio de cuidado y construcción de decisiones responsables.