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| 05-06-2012 | En el país | |||
| Aseguran que hay un episodio de muerte súbita cada veinte minutos | |||
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Así lo reveló un trabajo presentado hoy por la Fundación
Cardiológica Argentina (FCA), en el marco de la Semana de Concientización sobre
la Muerte Súbita y el empleo de la Reanimación Cardiopulmar y de la
Desfibrilación. Jorge Lerman, presidente de la FCA, precisó que
"en el país se estima que ocurren unas 30 mil muertes súbitas por año, de
las cuales sólo llega con vida al hospital menos del 5 por ciento". Lerman indicó que eso significa que hay 80 muertes súbitas
por día, tres por hora y una cada 20 minutos en Argentina. En este sentido, el especialista estimó que si se capacitara a la población en técnicas de resucitación cardiopulmonar y el uso del desfibrilador "podrían salvarse cerca de la mitad de las personas, porque la muerte súbita suele ocurrir en lugares públicos donde no hay un médico al alcance y los primeros cinco minutos son decisivos". La muerte súbita ocurre cuando la actividad del corazón cesa
en forma abrupta e inesperada a raíz de un desorden del ritmo cardíaco conocido
como fibrilación ventricular, cuyos orígenes pueden obedecer a problemas
cardíacos o por causas indeterminadas. Sin embargo, Lerman aclaró que "es importante que todos tomemos conciencia de que ese episodio inesperado puede no ser fatal y para eso, hay que contar con la ayuda de una parte de la población capacitada en técnicas de resucitación y con aparatos desfibriladores al alcance en lugares públicos". "Porque si pasan 5 minutos sin la aplicación de
técnicas de resucitación o desfibriladores desde que se produce la muerte
súbita, la muerte cerebral será prácticamente total", puntualizó. El especialista explicó que "ante una persona que se desvanece, lo primero que hay que hacer es reconocer que estamos frente a un cuadro de muerte súbita y no una lipotimia o un simple desmayo, mientras alguien, que no es quien practica los auxilios al afectado, llama a un sistema de emergencia". Lerman indicó que "a partir de ese momento, se comienza con las técnicas de resucitación que son sencillas de aprender en un curso que dura tres horas, las cuales pueden hacer hasta un adolescente y ayudan en un 50 por ciento a la supervivencia del damnificado". Luego, se puede usar un desfibrilador que es un aparato para
el cual se capacita a la población adulta para que lo pueda aplicar y que
produce un shock eléctrico que ayuda a restaurar el ritmo cardíaco y
"eleva a más de un 75 por ciento, la probabilidad de supervivencia del
damnificado", explicó el especialista. De esa manera, "cuando llega el servicio médico para realizar
la derivación a un hospital, la persona se encontrará con vida y a partir del
cuadro que provocó el episodio de muerte súbita será tratado". Por su parte, Fabián Gelpi, coordinador de Resucitación
Cardiopulmonar de la FCA, indicó que tener un plan de acceso público a un
desfibrilador permite salvar muchas vidas. "Porque ante un caso de muerte súbita que se produce en
cualquier lugar, si contamos con un desfibrilador ubicado en un lugar
estratégico y con personas que sepan los auxilios y el saber manejarlo se puede
recuperar una vida", aseguró. |