11-08-2022
muestra
Esculturas colgantes de León Ferrari se verán en el Centro Cultural Borges
Denominada "Escrituras en el aire", la exhibición se compone de trabajos que proponen al visitante realizar una personal experiencia de la obra del notable artista. 
Una muestra titulada "Escrituras en el aire", dedicada exclusivamente a esculturas del gran artista León Ferrari, muchas de ellas colgantes y con formas lúdicas que admiten variadas lecturas, se verán desde este mes en el Centro Cultural Borges.

En estas obras, adelantaron los organizadores, se pone de manifiesto la búsqueda de articulación con el lenguaje y la escritura, de la cual León sólo toma la grafía, dejando oculto el sentido.

Se trata de una selección de obras en las que no pueden distinguirse letras, aún menos palabras, sino que el espacio, el volumen y la proyección proponen un juego de formas visuales que incitan a quien las mira a detenerse y conmoverse.

La muestra que inaugura en agosto continuará hasta octubre en la Plaza de las Artes, segundo piso del Centro Cultural Borges (Viamonte 525), con entrada gratuita.

El legado de Ferrari (1920-2013) conforma un amplio repertorio de obras que exploran un despliegue de materiales y lenguajes para examinar formas irreverentes de armar y desarmar retóricas visuales y discursivas del poder, ya sea político, religioso o mediático.

El artista es autor de la famosa "La civilización occidental y cristiana" (1965) y la escultura de "Cristo crucificado en las alas de un avión de combate estadounidense", así como también de la serie "Nosotros no sabíamos" (1976), ese conjunto de recortes de notas periodísticas que denunciaban la desaparición de personas durante la dictadura cívico militar en Argentina, régimen de facto en el que también su hijo Ariel fue desaparecido y por lo que el artista debió exiliarse en Brasil.

De profesión ingeniero, escultor autodidacta, cosechó el reconocimiento local e internacional, que alcanzó su punto máximo en 2007, cuando fue elegido mejor artista en la Bienal de Arte de Venecia donde se le otorgó el "León de Oro", el mayor galardón de una de las bienales más prestigiosas del mundo.

En reiteradas oportunidades el artista denunció el discurso de la Iglesia católica sobre el infierno, utilizando artículos domésticos, baratijas y objetos de devoción adquiridos en tiendas religiosas, exponiendo a santos y figuras religiosas a los tormentos del infierno, como un santo de yeso dentro de una batidora o una Virgen cubierta de escorpiones y cucarachas de plástico, formando una serie irónica sobre la justicia divina.