01-10-2022
"Bartolomé Mitre, el prócer olvidado"
Por Gustavo Gabriel Zandonadi (*) @GustavoZandon11

El 26 de junio de 1821 nació en Buenos Aires, Bartolome Mitre.  Fue político, militar, historiador y periodista. Cuando todavía era un niño, su familia se instaló en Montevideo y allí pasa su adolescencia. Completo sus estudios en la Escuela Militar, de la que egreso con el grado de alférez en 1839.  

En el Uruguay se formó e hizo sus primeras experiencias como soldado.  Se enroló en las filas del Partido Colorado y combatió en la Batalla de Cagancha bajo las órdenes del caudillo Fructuoso Rivera, en 1839 . Ese fue su bautismo de fuego .

Permaneció en tierra oriental hasta 1846, cuando un conflicto con Rivera lo obligó a exiliarse en Bolivia. Allí se entrevero otra vez en política y conflictos internos y la caída de los sectores para los que trabajaba lo llevaron a instalarse en Chile. Allí fue redactor del diario El Comercio de Valparaíso y más tarde se trasladó a la capital, Santiago, para trabajar con Domingo F. Sarmiento en El Progreso.

Regresó al país una vez terminada la dictadura de Rosas y se dedicó a la política. Para aquel entonces ya estaba desatada la lucha entre los porteños y el interior, que derivó en la fractura del país, dejando por un lado a los porteños, que no aceptaban la autoridades de Urquiza y el interior por el otro, bajo control absoluto del caudillo entrerriano.

Mitre tomó partido por Buenos Aires. Llegó a ser gobernador del Estado de Buenos Aires el 3 de mayo de 1860 y lo fue hasta el 11 de octubre de 1862. Un día después asumió la presidencia de la república unificada. Unos meses antes había sido vencedor en Pavón, el 17 de septiembre de 1861, sepultando para siempre los planes de Urquiza, de construir una nación sin Buenos Aires o, en el mejor de los casos, con una Buenos Aires sometida.

Como presidente tuvo que sofocar los últimos levantamientos de los caudillos provinciales, puso en marcha las instituciones republicanas y le tocó liderar al país en la Guerra del Paraguay. Bartolomé Mitre, con luces y sombras, fue uno de los forjadores de la nacionalidad argentina. Un prócer olvidado que ningún partido político reivindica.

Su actividad posterior a la presidencia estuvo marcada por el periodismo, las revoluciones fallidas y las reuniones con Leandro N. Alem que posteriormente dieron vida a los mítines de la Unión Cívica. Pero después de la Revolución del 90 la habilidad de Julio A. Roca logró neutralizar a los cívicos, provocando la ruptura que al mismo tiempo que dio vida a la Unión Cívica Radical, convirtió a Mitre en un político jubilado

Porque como dice el historiador Guillermo Vázquez Franco,  a veces la gente no se muere a tiempo, sobrevive demasiado a su hora más gloriosa y tiene mucho tiempo para equivocarse.

 (*) Bachiller Universitario en Derecho. 


Nota de opinión de 25 de junio de 2022 exclusiva para Cadena BA y Diario Platense.