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| 24-08-2021 | Ícono de Avenida Corrientes | |||
| Cerró el bar La Paz, “biblioteca” de historias de bohemios e intelectuales | |||
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A pocas horas de la reapertura del bar La Giralda, cerró para siempre el bar La Paz. Fundado en 1944, este "Bar Notable", fue el lugar elegido por intelectuales y bohemios. Apenas llegó la pandemia cerró sus puertas, pero con la promesa de reabrir. Hace pocos días, bajaron el cartel y confirmaron su cierre definitivo. En las mesas del bar La Paz se arreglaba el mundo, o por lo menos se intentaba. Todas las noches, se daban grandes debates y eternas charlas. En 1967, la periodista Lilia Ferreyra vio, por primera vez en La Paz, al escritor Rodolfo Walsh. Cuenta Juan Francisco Vilches en Agenda 365 que ese día, Walsh le autografió el libro Un kilo de oro. Lilia volvió muchos veces a ver si lo veía y nunca más se lo cruzó en La Paz. Recién separado de su tercera mujer, Piri Lugones, habían hecho un trato. "Para no cruzarse, Rodolfo tenía prohibido ir a los bares de mano izquierda de Corrientes, bajando al Obelisco, y Piri tenía prohibido ir a los bares de mano derecha. Rodolfo solo incumplió la promesa aquella tarde cuando conoció a Lilia", contó Vilches. Años más tarde, se reencontraron el Chiquilín y se convirtieron en compañeros inseparables. Ricardo Piglia, el "Mono" Villegas, Ricardo "Patán" Ragendorfer y Luis Salinas, también eran visitantes asiduos. Desde la época en la que se podía fumar y todo estaba bien, las noches en La Paz eran eternas. Previo a la dictadura militar era un lugar de cita casi obligada. Se respiraba un aire especial, repleto de sueños e ideales. El golpe militar obligó a exiliarse a muchos de sus habitues y muchos nunca más volvieron. Ya nada fue igual. Todo fue cambiando de a poco, a fines de 1996, La Paz cerró y fue restaurado. En junio de 1997, reabrió con nuevos aires. Los mozos de siempre ya no estaban. Uno de sus ex dueños, José Luis Caneiro cuando reabrió en 1997 le dijo a La Nación: "A los bares no los hacen ni los dueños ni los arquitectos, sino la gente que los habita". El empresario gastronómico español Ángel Valcarcel Fiz, dueño de varios bares porteños, fue su último dueño. Cerró el bar el 19 de marzo de 2020 por la cuarentena. Al poco tiempo, comenzó a desvincular al personal. A principios del 2021, aseguraba que en abril reabría. Pasaron los meses y todo seguía igual. En La Paz sólo quedan dos placas en su puerta, la que conmemora "La institución del día del tango"y otra del sindicato de los canillitas que la rebautiza como Esquina Alberto Castillo, calle de tango. Se llevaron las mesas, las sillas, todo. (BAE Negocios) |