27-09-2020
"Lo malo de la posibilidad"
Por Reynaldo Claudio Gómez (*) @gomezperio

A propósito de la utilización y experiencias de la propaganda bélica en la Segunda Guerra Mundial, Gordon W. Allport y Leo Postman, publicaron en 1947 un libro determinante para los estudios en Comunicación: "La Psicología del Rumor". Esa obra llegó a Argentina en 1973, a través de la editorial Psique, y se convirtió en un material de debate imprescindible para las aulas de las incipientes carreras de Comunicación Social.

Básicamente, el texto analiza las condiciones de producción de un rumor. ¿Qué situaciones alientan la proliferación de un rumor? Por supuesto, las indagaciones y ejemplos desarrollados en la obra anclan en las estrategias de propaganda de los gobiernos que se enfrentaron en aquel conflicto, pero hay algunos de los aspectos centrales de la teoría que parecen bien vivos en el siglo XXI.

Uno de ellos es la idea de que para que un rumor circule es imprescindible que en el universo en el que anida se dé la condición de posibilidad. Es decir, para que una falsa versión -lo que es solo un rumor- se aloje y se extienda en un determinado espacio social es vital que sea posible.

Un rumor no puede propagarse si no es en algún punto verosímil. Por ejemplo, es imposible que un rumor sobre el regreso de la banda original y entera de los Beatles se instale en el colectivo social, porque dos de sus integrantes están muertos; pero es factible que sí encuentre corriente un rumor acerca de un recital de Ringo Star y Paul McCartney a favor de las víctimas del Covid-19. Eso es posible.

Desde esa perspectiva es entendible la controversia pública y mediática que se produjo por la situación salarial de la actriz Yanina Ávila, quien encarna a una empelada doméstica, personaje central, en la película argentina Crímenes de familia, de Sebastián Schindel. Sí, el filme que se estrenó en la plataforma Netflix el 20 de agosto, hace unos pocos días.

Más allá de las críticas dispares que recibió la película, entre especialistas y público hubo una coincidencia: el alto valor interpretativo de Ávila. Como si ello no alcanzara para distinguirla, enseguida se supo que Ávila trabaja de empleada doméstica en Misiones, donde es oriunda y tiene un hijo, quien también desempeña ese papel en la película. Los rasgos mestizos de la joven, su encarnadura anatómica tradicional, esa fisonomía indisimulable de mujer del interior, contribuyen a la perfecta interpretación. Pero la actuación de Ávila es artísticamente aún mejor que su propio estereotipo. Ella es más que Gladys; es todas las Gladys.

Entonces, un rumor empieza a cobrar dimensiones inusitadas: Ávila no cobró su salario, ni pudo ver el filme porque no tiene Netflix. Rápidamente, diversos medios se hicieron eco de la versión. El rumor fue desmentido por Ávila.

Hay una nota periodística de la Red Magazine Central, fechada el 26 de agosto, donde, la propia actriz "habría" contado que no había percibido el sueldo por su trabajo. Esa nota fue reproducida como cierta (y tal vez tenga algo de cierto) inmediatamente. El 27, en otra entrevista, Ávila dijo que ya había cobrado, en esa misma fecha.

Las autoridades de Netflix se apuraron a señalar que su productora había pagado en tiempo y forma a todos los actores. Ahora, algunos medios indican que el salario se habría demorado en el INCAA o en la Asociación de Actores, o en el tránsito de depósito en el gobierno misionero o en el Instituto de cine de esa provincia.

En el plano real parece un acontecimiento solo importante para Ávila, que es quien merece el pago. No obstante, en el universo de la realidad, la situación indica que todo es posible: que Ávila haya cobrado; que haya sido apretada para que dijera que cobró; que el dinero se haya demorado; que Ávila no sea misionera y que tampoco trabaje como empleada doméstica en la vida real; en fin, todo puede ser. Al fin de cuentas, Ávila es Gladys y viceversa.

Por eso, entre otros motivos, se producen los rumores, porque la realidad tiende a ser tan cruel con los humildes como la mismísima ficción.

 (*) Por Reynaldo Claudio Gómez, exclusivo para Cadena BA, el 2 de septiembre de 2020. 

Periodista, guionista, docente universitario.