04-04-2020
"Carta al Movimiento Popular: ¿Qué hacemos con Milagro?"
Por Alejandro "Coco" Garfagnini (*)
Tú, el más firme edificio,
destruido,
tú, el gavilán más alto,
desplumado,
tú, el más grande rugido,
callado, y más callado, y más callado.

Miguel Hernandez , Elegía Primera

No creo necesario tener que recordar que el reclamo por la libertad de Milagro Sala, y mis compañeras y compañeros presos políticos en la Provincia de Jujuy, ha sido agenda principal de lucha durante los últimos cuatro años, no sólo para nosotros, sino también para la enorme mayoría de quienes nos sentimos parte del Frente de Todos. 

No creo, tampoco, que sea necesario recordar que mis compañeras y mis compañeros han aportado su grano de arena para que el Gobierno Nacional sea hoy una realidad efectiva.

Paradójicamente, la esperanza urgente de libertad, no se acerca en el horizonte. 

Hemos transitado casi tres meses de Gobierno, y aquello que creíamos era una discusión zanjada en la Argentina, aparece como absurdo debate intestino en el Movimiento Nacional. 
Cada día que alguien pretende reeditar el debate acerca de si en la Argentina hay presos políticos o se trata de detenciones arbitrarias, mis compañeras y mis compañeros purgan en prisión un nuevo amanecer de injusticias. 

Mientras en nuestra fuerza política debatimos semejante absurdo, el  Presidente del Supremo Tribunal de Justicia de Jujuy, Pablo Bacca, reconoce que Milagro Sala está presa por orden y capricho del Gobernador Gerardo Morales. Apresura una licencia mientras es denunciado por el aberrante delito de violación, y nada de eso parece conmover al conjunto de los dirigentes de nuestra fuerza política. 
Pero claro, cuando se reduce la persecución política de Milagro Sala y sus compañeras a la simple afirmación de estar sufriendo una detención arbitraria, y se patea la pelota a que la resolución del conflicto se circunscribe a un problema de orden jurídico a ser dirimido por la Corte Suprema de Justicia de la Nación, en realidad, lo que se pretende es relativizar el violento atropello al Estado de Derecho que mantiene vigente el Gobernador Gerardo Morales.

En alguna medida, lo que parece es que se pretende construir una justificación que autorice a sentarse en la misma mesa del carcelero de Milagro para garantizarle los fondos necesarios que le permitan resolver la escandalosa situación económica de una Provincia a la que el propio Morales ha sometido a las consecuencias de un endeudamiento externo inexplicable.  

No puedo ser inocente ante la reunión celebrada ayer en Casa de Gobierno, en la que Gerardo Morales recibiera fondos del Banco de Desarrollo para América Latina (CAF) que ayer recogieran los principales portales de noticias de la Argentina. No puedo ser inocente, sencillamente porque Gerardo Morales no lo es. Son las gestualidades políticas que terminan autorizando que en los pasillos de la Gobernación de la Provincia de Jujuy, sus funcionarios comiencen a circular la idea de que Milagro Sala será trasladada nuevamente al penal de Alto Comedero.

Cada gesto político que nuestro Presidente Alberto Fernandez tiene en clave condescendiente con Garardo Morales, es aprovechado por el carcelero para agravar la situación judicial de mis compañeras y mis compañeros. Cada gesto político que Garardo Morales obtiene del Gobierno que nuestra fuerza política conquistó con los votos, es aprovechado para profundizar el ciclo de injusticias que sufre Milagro Sala.

Gerardo Morales debiera estar dando cuenta del negocio clandestino para la exportación de marihuana que suscribió con empresas norteamericanas. Debiera estar dando explicaciones a la Justicia por el endeudamiento y fuga de capitales materializado durante su gestión de gobierno. Tendría que estar dando explicaciones de los onerosos contratos para el pueblo de Jujuy que suscribió para expoliar el Litio en beneficio de intereses extranjeros. 

El  Presidente del Supremo Tribunal de Justicia de Jujuy, debiera estar explicando las presiones sufridas por Morales para mantener ilegalmente en prisión a Milagro Sala y mis compañeras y compañeros. Debiera estar sentado en el banquillo de los acusados, dando explicaciones sobre la escandalosa denuncia de violación que pesa en su contra. 

Pero claro, mientras la Justicia de Jujuy no sea intervenida, nada de ello podrá ocurrir. Sencillamente, porque la Justicia de Jujuy lejos de ser independiente, es una repartición al servicio de los intereses económicos del actual Gobernador. 

Por esa razón, habíamos convocado para el día 4 de Marzo de 2020 a una concentración frente a la sede de la Unión Cívica Radical, una actividad simpáticamente enmarcada como "Carnaval Judicial". 

Pero hemos decidido colectivamente levantarla.  No tiene ningún sentido llevar adelante una actividad de denuncia, cuando apenas 24 horas antes de una movilización convocada por Gerardo Morales en la Provincia de Jujuy para mantener su ciclo de impunidad, el carcelero es recibido por nuestros compañeros Ministros, funcionarios y el propio compañero Presidente en la Casa de Gobierno, como gesto de buena salud de una institucionalidad raquítica, que apenas encuentra excusas para seguir justificando el encierro de mis compañeras y mis compañeros.

Quizás haya compañeros que juzguen apresurada, inconveniente o inoportuna estas palabras. Nacen de la bronca acumulada de cuatro años de injusticia. Y nacen en la urgencia. En la urgencia de tener que encontrar respuestas en medio del silencio. En la urgencia de tener que construir certezas donde sólo existe incertidumbre. En la urgencia de tener que pagar la paciencia con el pellejo de mis compañeras en prisión domiciliaria y mis compañeros en celdas de castigo de los penales jujeños. 

Las certezas sólo nacen colectivamente. Es necesario que nuestro Movimiento Nacional recupere el debate, la discusión y la síntesis de miradas encontradas. Es necesario que si hay desencuentros, existan tensiones productivas. Tensiones que, en definitiva, permitan encontrar respuestas a éste interrogante que se ha transformado en nuestra pesadilla: ¿Qué hacemos con Milagro?

Buenos Aires, 3 de Marzo del 2020  

(*) Coordinador Nacional Organización Barrial Tupac Amaru