Primer detenido por el ataque a Olivares y Yadón
28-01-2026
10-05-2019 | DETUVIERON AL CUÑADO DE UNO DE LOS SOSPECHOS
Primer detenido por el ataque a Olivares y Yad贸n
La detenci贸n se produjo durante el segundo allanamiento solicitado por la fiscal Estela Andrades y por orden del juez Mariano Iturralde tras la pista de la titularidad del Volkswagen Vento con dominio LYS656, propiedad del hombre de 42 a帽os, ligado a la comunidad gitana, que protagoniz贸 el ataque junto a un joven, que se presume es su hijo.

La Polic铆a Federal detuvo a Rafael Cano Caramona, cu帽ado de Juan Jes煤s Fern谩ndez, conductor del Volkswagen Vento color gris desde el que esta ma帽ana se atac贸 al diputado H茅ctor Olivares y se asesin贸 al funcionario riojano Miguel Yad贸n. La conexi贸n del detenido con uno de los autores del crimen de Yad贸n fue la c茅dula azul del autom贸vil, que a las pocas horas del ataque se encontr贸 en un estacionamiento de la calle Bartolom茅 Mitre al 1400.

La detenci贸n se produjo durante el segundo allanamiento solicitado por la fiscal Estela Andrades y por orden del juez Mariano Iturralde tras la pista de la titularidad del Volkswagen Vento con dominio LYS656, propiedad del hombre de 42 a帽os, ligado a la comunidad gitana, que protagoniz贸 el ataque junto a un joven, que se presume es su hijo.

El primer domicilio allanado por los detectives de la Divisi贸n Homicidios de la PFA fue el del titular del auto, situado en el noveno piso de un edificio de avenida Belgrano 1735, pero estaba vac铆o. El titular del auto, que qued贸 registrado por las c谩maras viales, tambi茅n tiene registradas a su nombre cuatro armas de fuego, entre ellas una pistola calibre 40 como la empleada en el crimen, aunque su credencial de usuario de armas est谩 vencida, seg煤n informaron fuentes judiciales a T茅lam.

El segundo allanamiento fue en el d茅cimo piso del edificio ubicado en Hip贸lito Yrigoyen 1310 y culmin贸 con la detenci贸n del cu帽ado del pr贸fugo de 42 a帽os, que contaba con una c茅dula azul que lo autoriza a conducir el veh铆culo, pero no estar铆a relacionada con el crimen ni al ataque a Olivares.  (p12)