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| 19-10-2018 | Leonela y Fabián, de 25 y 24 años de edad, ya estaban detenidos y fuera del lugar | |||
| Violencia de género, drogas y alcohol: la historia de los tÃos que confesaron el crimen de Sheila Ayala | |||
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Quedaban más policÃas y gendarmes que vecinos después del llanto caliente y las piedras ayer a las 22 horas sobre la calle frente al complejo habitacional "El Campo" del barrio Trujuy en San Miguel, el predio usurpado de casas precarias donde vivÃa Sheila Ayala, donde vivÃan sus tÃos paternos Leonela Abigal Ayala y Fabián Ezequiel González Rojas, quienes confesaron matarla en un supuesto estupor de drogas y bebida. El cuerpo de la niña seguÃa ahÃ, envuelto en la bolsa donde fue encontrado, detrás de la entrada trancada por vecinos.
Un móvil esperaba trasladarlo hacia la morgue local para que se le realice la autopsia, en una causa a cargo de la FiscalÃa N°20 de Malvinas Argentinas: el reporte preliminar de los peritos de PolicÃa CientÃfica tras la apertura de la bolsa que contenÃa el cadáver indicaba una descomposición compatible con una muerte ocurrida de tres a cinco dÃas, un proceso que podrÃa haberse acelerado por el reciente calor. TenÃa marcas en el cuello, habrÃa sido estrangulada con una sábana blanca con dibujos infantiles. El cadáver estaba desnudo, su ropita dentro de la bolsa.
Mientras tanto, está el barrio.
"Si no sos de ahÃ, no se sabe mucho", dicen los vecinos de la zona mientras señalan al predio rodeado por muros altos y ocupado por más de 30 familias, con construcciones que llegan al segundo piso. El terreno pertenecÃa a un hombre de apellido Camacho. Se hacÃan fiestas de la comunidad paraguaya en el lugar, habÃa dos canchas de fútbol, funcionaba una radio.
Camacho luego murió, los nuevos inquilinos llegaron poco después. Fabián -oriundo de Paraguay, apodado Cachi- y Leonela se instalaron en "El Campo" seis años atrás. Él, un albañil devoto de la VÃrgen de Caacupé con un antecedente por robo en banda y a mano armada en el Juzgado de GarantÃas N°2 de San MartÃn, ella es beneficiaria de planes familiares, una Asignación Universal y un Programa Hogar del ANSES para solventar una garrafa. Tienen tres hijos en común: una niña de 9, otra de 7, un varón de un año y cuatro meses. Leonela, hermana de Juan Carlos, el padre de la menor asesinada, está embarazada, a poco más de un mes del parto.
La tÃa, irónicamente, encabezó la búsqueda de la menor y fue de las primeras que alertó la situación. El domingo, cerca de las 19, informó en su página de Facebook que Sheila estaba desaparecida desde hacÃa unas horas. Repitió el pedido ante los medios de comunicación. "No entiendo por qué ella se podrÃa escapar, si no le faltaba nada", dijo frente a una cámara con cierta frialdad. Luego apuntó a la madre de la nena: "Nosotros creemos que hay una deuda de droga y por eso la secuestraron", lanzó, una cortina de humo.
Leonela también hacÃa campaña en Facebook: "Que aparezca mi sobrina Sheila Ayala, aparecé, te estamos buscando, desapareció ayer (por el domingo), si alguien la vio por favor comunicarse a estos números", publicó en un posteo el lunes pasado. Hoy, su muro está minado de insultos. "Asesina, hija de puta", la llaman. Fabián González recibe los mismos calificativos en sus redes.
El repentino giro desconcertó a los vecinos, algunos definen a la pareja como "laburadora". "Por mi familia hermosa voy a luchar para salir adelante", solÃa decir Fabián en sus redes. Desde el entorno de los Ayala afirmaron que Leonela se mantuvo siempre expectante y optimista durante la búsqueda: "Ayer estuvimos con ella y nos dijo que estaba esperanzada con que aparezca. Estamos shockeados", dijeron los padrinos del hermano menor de Sheila.
Las dudas recaÃan sobre Fabián. "Se pasa todos los fines de semana drogado", comentaron los vecinos que deslizaron que a veces maltrataba a su esposa.
Otros en la familia Ayala tampoco tienen una explicación. Gladys, abuela paterna de la menor asesinada, dice: "Yo no sé qué pasó, no sé si Fabián y Leonela eran borrachos, violentos, drogadictos, yo mucho no los trataba. A Leonela la vi pocas veces, una vez que vino a festejar el cumpleaños de mi nieta. Cada uno tiene su hogar, yo con ellos no me meto, vivo en San Miguel pero no iba para Trujuy. Lo que sà te voy a decir es que mi hijo era un padrazo para la nena".
De acuerdo con un testimonio recibido por el fiscal Gustavo Carracedo, una persona de sexo femenino se habrÃa asomado por el portón de ingreso al predio y la habrÃa llamado a la menor: "Sheila, venÃ, soy la tÃa".
En el departamento del segundo piso donde vivÃa la pareja, cuyo galpón está a seis metros del túnel donde apareció el cadáver, se encontraron gran cantidad de moscas sobre un colchón asà como cintas y bolsas compatibles con las encontradas para envolver el cuerpo. La Bonaerense habÃa incluido la casa en su lista de registro en la tarde de ayer. "Tocamos y nadie atendÃa, o se callaron. Al no tener orden judicial no podÃamos tirar abajo la puerta", afirma una voz en la investigación.
Tras su detención, Leonela y Fabián deberán reiterar su confesión espontánea ante la Justicia para que tenga validez en el expediente. Una posible hipótesis de abuso sexual, por lo pronto, está fuera del mapa. Fuentes oficiales hablan de signos compatibles con una violación pero no se atreven aún a afirmarlo. (I)
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