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| 17-10-2018 | Ayer comenzó una huelga de hambre | |||
| "Perd铆 mi vida, perd铆 todo": la historia del hombre cuadripl茅jico que desde hace dos a帽os vive en una carpa para pedir justicia | |||
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| "Hasta el d铆a en que ca铆 dentro del pozo, yo era t茅cnico mec谩nico. Ten铆a
una familia, una casa modesta, un taller, dos autos, una moto y cre铆a
vivir una vida com煤n y corriente. Ahora, a la distancia, me doy cuenta
de que era feliz y no lo sab铆a". Con estas palabras, Sergio Francisco
Garc铆a resume el calvario que comenz贸 hace m谩s de siete a帽os y que hoy
contin煤a con una disputa legal de la que aguarda una pronta soluci贸n. Sergio, de 40 a帽os, padre de cinco hijos, qued贸 cuadripl茅jico tras caer con su moto en una zanja que no estaba debidamente se帽alizada en una calle de Santa Rosa, La Pampa. El hecho ocurri贸 el 1 de abril de 2011. Desde entonces lleva adelante un reclamo judicial por da帽os y perjuicios contra el gobierno provincial, la municipalidad local y la constructora ILKA. Hace casi dos a帽os que vive en una carpa instalada en la Ciudad Judicial pampeana esperando una resoluci贸n. La Justicia fall贸 a su favor. Sin embargo, la indemnizaci贸n a煤n no se efectiviz贸. Es por ello que desde ayer el hombre inici贸 una huelga de hambre como 煤ltimo recurso. "Se niegan a pagar; argumentan que el monto es muy elevado. Y mi salud se est谩 deteriorando d铆a a d铆a", cuenta. El caso tom贸 trascendencia en los medios provinciales desde el momento del accidente. Aquella noche Sergio sali贸 con su moto para hacer un auxilio mec谩nico. Cerca de las 22:30 circulaba por el barrio Santa Mar铆a cuando en la esquina de Arriaga y Ferreira lo sorprendi贸 un mont铆culo de tierra y un pozo abierto, de dos metros de profundidad, sin carteles o luces de advertencia, producto de una obra municipal a cargo de la empresa vial. "Ca铆 dentro del pozo junto a mi moto y cuando despert茅 estaba en un hospital, rodeado de caras con gesto de mucha preocupaci贸n. No sent铆a las piernas", recuerda. Los m茅dicos le informaron que su situaci贸n era grave. "Mi vida pend铆a de un hilo y la mejor de las noticias que pod铆an darme, en el mejor de los casos y sin que hubiese complicaciones mayores, era que no volver铆a a caminar por el resto de mi vida". Por aquel entonces Sergio ten铆a 32 a帽os. Su mundo comenz贸 a desmoronarse siendo muy joven. El siniestro le gener贸 una incapacidad f铆sica-neurol贸gica permanente de un 90%. Estuvo dos a帽os en terapia intensiva. "Mi situaci贸n pas贸 por diferentes estados de gravedad. No hubo una evoluci贸n r谩pida, la complicaciones se suced铆an unas a otras", apunta. Mientras tanto su familia decidi贸, asesorada por los abogados Guillermo Galcer谩n y Marcelo Piazza, iniciar acciones legales a las tres partes. Luego de abandonar el hospital, Sergio tramit贸 la pensi贸n por discapacidad pero no pudo conseguirla. La gesti贸n qued贸 archivada, algo que -seg煤n cree- tiene relaci贸n con el juicio contra la provincia. "La 煤nica alternativa que me qued贸 es gestionar una jubilaci贸n m铆nima y adelantada que apenas me alcanza para unos d铆as", se帽ala. Su ausencia laboral se sinti贸 en la econom铆a del hogar. Por la falta de ingresos la familia debi贸 vender los veh铆culos, las herramientas de trabajo y varios enseres dom茅sticos. En 2016 la relaci贸n con su pareja y madre de cuatro de sus hijos lleg贸 a tal punto de deterioro que ella le pidi贸 el divorcio. "El sufrimiento que caus贸 esto gener贸 que el entorno familiar se fuera desgastando", asegura Sergio sin dar m谩s detalles. Y contin煤a: "Consciente de mi situaci贸n, hice que la vivienda, el 煤nico bien que quedaba, pasara a su nombre. Y qued茅 literalmente en la calle". Oriundo de Carlos Casares, Buenos Aires, en La Pampa no tiene otros familiares. Sin lugar donde acobijarse, se plante贸 dos opciones: "Continuar mi vida como indigente en la v铆a p煤blica o defender mi causa hasta las 煤ltimas consecuencias". Se inclin贸 por lo segundo. Entonces decidi贸 ir hasta el Centro Judicial y quedarse all铆 "hasta que se haya un veredicto o muera en el intento". Desde el 1 de noviembre de 2016 el hombre acampa en un asentamiento precario -que m谩s tarde dejar铆a asentado como su domicilio en el Registro Civil- ubicado en la entrada del complejo. "Vine nada m谩s con la ropa que ten铆a puesta y la silla de ruedas", recuerda. En la actualidad, quienes pasan por el lugar ven a Sergio en su refugio. La gente -dice- colabor贸 con distintos elementos para construir la cucheta que alberga, con listones de madera, placas de chapadur, un nylon y una manta que cubren el colch贸n de una plaza donde duerme. Destaca adem谩s que por la voluntad p煤blica tambi茅n se alimenta. "La Pampa entera apoya mi causa, siempre me est谩n dando una mano", cuenta. Sin bienes propios al damnificado no le qued贸 m谩s remedio que aferrarse a la situaci贸n judicial para aspirar a un mejor futuro. Tras cinco a帽os, la demanda penal prescribi贸. Por su lado, la causa civil se dilat贸 m谩s de lo previsto. Finalmente, el 8 de mayo de 2017 la jueza en lo Civil Mar铆a del Carmen Garc铆a hizo lugar a la demanda y orden贸 indemnizarlo por la suma de $ 2.648.000 m谩s los intereses devengados. La defensa apel贸 la sentencia, pero la C谩mara de Apelaciones ratific贸 el fallo a fines de agosto de 2018. De acuerdo a los c谩lculos actualizados, con los intereses, Sergio deber谩 percibir m谩s de 13 millones de pesos. Esta es la traba que demora la conclusi贸n: las partes condenadas impugnaron la planilla que determina montos y rubros, ya que consideran que no se aplic贸 correctamente la liquidaci贸n. "Nosotros estamos convencidos de que s铆", remarca el letrado Galcer谩n. Sergio dice que debi贸 haber cobrado la indemnizaci贸n hace m谩s de un mes. Para cuando lo haga espera tener nuevamente una casa digna que pueda compartir con sus hijos y tambi茅n poder realizar una rehabilitaci贸n en Cuba: "Tengo como un exoesqueleto de metal en la columna y me duele todo el tiempo. All谩 (en Cuba) me aseguraron que voy a tener una vida sin dolor. Eso para m铆 que s茅 lo que siento es algo grande", dijo. Galcer谩n dijo que esta semana esperan novedades del tema que se trata en el Juzgado Civil 2 de Santa Rosa. Igualmente, una vez que ello ocurra, las partes tienen derecho a otra apelaci贸n, por lo cual el proceso se demorar谩 un poco m谩s. Pero Sergio se cans贸. No quiere esperar m谩s: "Cada d铆a que pasa es uno m谩s en la calle para mi", explica. Por tal motivo ayer tom贸 una decisi贸n dr谩stica: "Cansado de tanta injusticia estoy en huelga de hambre", escribi贸 en una bandera que colg贸 sobre su refugio. "No me voy a mover hasta que esto termine", asegura y repite sobre su drama: "Perd铆 mi vida, perd铆 todo". (I) |