18-08-2018
Tenis
Diego Schwartzman perdió ante Cilic
El porteño fue derrotado 6-3 y 6-2 ante el croata en los octavos de final del torneo de Montreal

Fue positivo el arranque de la gira norteamericana de canchas duras para Diego Schwartzman, a pesar de la derrota clara -y hasta previsible- por 6-3 y 6-2 ante Marin Cilic, sexto favorito, en los octavos de final del Masters 1.000 de Toronto. El porteño, 11° favorito, no pudo repetir la actuación del año pasado -cuando en Montreal alcanzó los cuartos-, pero sumó dos buenas victorias en las primeras rondas y se llevó buenas sensaciones de cara al último Grand Slam de la temporada.

En la previa se esperaba un duelo más parejo, a pesar de la diferencia de ranking y de altura -el europeo le saca 28 centímetros- entre ambos. Y el recuerdo del último duelo que habían jugado invitaba a ilusionarse. Porque el año pasado, en la tercera ronda del Abierto de Estados Unidos 2017, Schwartzman había conseguido una gran victoria en cuatro sets.

Sin embargo, esta vez poco pudo hacer el número 12 del mundo ante un rival que aprovechó su poderío físico y, aún sin estar muy fino con su primer servicio, marcó el ritmo del partido y se llevó el triunfo sin problemas en sólo una hora y 11 minutos de juego. Cilic quedó ahora 2 a 1 arriba en el historial, ya que había festejado también en el primer partido que jugaron, en las semifinales de Estambul también el año pasado.


Fue una dura derrota para el porteño, que perderá 90 puntos en el ranking al no haber defendido los cuartos de final de Montreal 2017. Pero igual seguirá siendo el número 12 del mundo, salvo que Stefanos Tsitsipas (23°) se consagre campeón. El griego sorprendió en octavos al serbio Novak Djokovic, noveno favorito, al ganarle 6-3, 6-7 (5-7) y 6-3 y ahora enfrentará al alemán Alexander Zverev.

Más allá de la eliminación, si se quiere ver el vaso medio lleno, el paso de Schwartzman por Toronto fue positivo. El porteño, que venía de caer en los cuartos de final de Hamburgo (polvo de ladrillo) ante Leonardo Mayer, había debutado con una sólida victoria por 6-1 y 6-2 ante el británico Kyle Edmund y luego superó con solvencia por 6-4, 3-6 y 6-1 al estadounidense Sam Querrey, un rival siempre peligroso sobre cemento.

Ahora enfocará su energía en el Masters 1.000 de Cincinnati, la próxima parada en una gira en la que hace doce meses tuvo buenos rendimientos y consiguió sus dos primeros triunfos ante top 10: en la segunda ronda de Montreal ante el austríaco Dominic Thiem, por entonces siete del ranking, y luego en Nueva York ante Cilic. 

En Cincinnati, su último torneo previo a Flushing Meadows, tendrá chances de sumar buenos puntos para el ranking, ya que el año pasado cayó en el debut ante el ruso Karen Khachanov. Pero sobre todo, de seguir aumentando su confianza y afinando su tenis de cara al último Grand Slam de la temporada.