19-07-2018
EN ENERGÍA Y PRODUCCIÓN
Con críticas a la oposición, Macri puso en funciones a Iguacel y Sica
El presidente Mauricio Macri tomó juramento a Javier Iguacel y Dante Sica, en reemplazo de los salientes ministros de Energía, Juan José Aranguren y de la Producción, Francisco Cabrera.

La puesta en funciones de los funcionarios designados se realizó en el Salón Blanco de la Casa de Gobierno, y participó el gabinete nacional, los ministros salientes y representantes del empresariado.

Durante el acto, el Presidente agradeció tanto a Aranguren como a Cabrera su participación en el equipo de Gobierno y destacó su gestión. "Me toca decirle gracias a dos ministros que han hecho un esfuerzo importantísimo", dijo Macri.

El primer turno fue para "Pancho" -así lo llamó el Presidente- Cabrera. "Ya hace 12 años que recorremos juntos este camino de soñar la Argentina que queremos, por suerte no se va", afirmó al referirse al hecho de que el ahora ex funcionario seguirá en el BICE.

"Ahora quiero referirme a Juan José Aranguren, que le tocó bailar con la más fea. Porque si hubo una política equivocada en el Gobierno anterior, fue la política energética, quizás la peor de la historia; que nos llevó a ser exportador neto de energía a ser importador", aseguró el mandatario.

Y siguió: "El ministro Aranguren tuvo que lidiar con todos los contratos del sistema energético caídos e incumplidos. Todo estaba patas para arriba. Hubo que lidiar con reclamos de las empresas. Le tocó ser el portador de las malas noticias a los argentinos, de los aumentos de las tarifas, para que volvamos a pagar los precios, algún día, todavía no estamos en ese lugar, que se pagan en los demás países de la región, porque la economía es cara". "Me parecen muy buenos los memes que hacen conmigo. Pero esto no es chiste, lo que les decimos es verdad", siguió con humor Macri.

Antes de las presentaciones, Macri celebró el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional y el ascenso de la Argentina a la calificación de "mercado emergente" por parte de MSCI.

"Es un día muy especial para nuestro Gobierno. Hace tres años que los argentinos decidimos emprender juntos el camino del cambio. Decidimos dejar atrás el camino de las mentiras y los sueños truncos. Desde el primer día supimos que no iba a ser un camino sin obstáculos", arrancó.

Para luego cargar contra el kirchnerismo: "La década que dejamos atrás nos dejó una mala cultura del poder, un ejercicio prepotente, de forma casi mafiosa. Y además nos quedaron una cuantas herencias económicas, hipotecas, algunos dirían bombas económicas, que vamos resolviendo". Además, disparó contra la oposición: "La relación con el mundo no puede ser solo del presidente, tiene que ser de toda la dirigencia".