18-08-2018
HAY 2 LUGARES MÁS VACÍOS
Vidal sólo avanzará con un reemplazo en el Tribunal de Cuentas y suena Inza
Después de varios meses de análisis,  el gobierno de María Eugenia Vidal decidió enviar al Senado sólo un pliego para reemplazar vacancias en el estratégico Tribunal de Cuentas, una jugada destinada a permitir que no se paralice el organismo encargado de auditar las cuentas del Gobierno central pero también de los municipios sin  necesidad de negociar con la oposición.

La fecha calve para el Tribunal es el próximo 31 de mayo: ese día, el vocal Gustavo Fernández, uno de los dos encargados de auscultar las cuentas de las comunas, presentará su renuncia al cargo. El movimiento dejará de inmediato al organismo sin quorum, lo que obliga al ejecutivo a proponer reemplazantes a la cámara Alta para evitarlo.

Esto sucede porque previamente dos sillones quedaron vacíos sin que se nombraran reemplazantes. Son el de la vocal Cecilia Fernández, que falleció en 2016 y el de su par Héctor Giecco, que se jubiló el año pasado. De ese modo, con la salida de Fernández a fin de este mes, sólo quedarán en funciones el presidente del Tribunal, Héctor Grinberg y el vocal Miguel Teilletchea.

Por eso, no se podrá lograr el quórum mínimo para emitir fallos válidos, que requieren de tres firmas por lo menos. En esa situación, el Tribunal entraría en una virtual parálisis. Para evitarlo, el Ejecutivo avanzará a más tardar en la primera semana de junio -aunque es probable que lo haga bastante antes- con un plan para evitarlo que contiene novedades políticas respecto de la solución que se había barajado hasta ahora.

Contra lo que se suponía, Vidal no enviará tres pliegos al Senado -donde se requiere solo el aval de una mayoría simple para producir el nombramiento- sino solo uno. De esa manera, busca evitar una negociación con la oposición y, al mismo tiempo, asegurar al organismo el número mínimo de integrantes que necesita para continuar funcionando.

Quienes asesoran a Vidal en esta material convencieron a la  Gobernadora de la variante de avanzar con un nombramiento para colocar un nombre del oficialismo y dejar las otras dos vacantes abiertas con el objetivo de tener espacios para una eventual negociación futura con la oposición. Sobre todo, piensan en la posibilidad de que un acuerdo con el FMI imponga la necesidad de avanzar con proyectos legislativos.

En ese plano, surgió con fuerza el nombre de María Fernanda Inza, la actual Secretaria Legal y Técnica de Vidal, una funcionaria que cumple con los requisitos exigibles legalmente para el cargo -es contadora, tiene más de 30 años y al menos 6 como matriculada en PBA- y tiene además el visto bueno del gobierno nacional, donde tiene relación fluida con el jefe de Gabinete, Marcos Peña, con quien trabajó.

Altas fuentes del Ejecutivo explicaron de todos modos que Vidal todavía no repasó la carpeta con las propuestas que le elevaron sus funcionarios. Por eso, aunque admitieron que Inza es quien tiene las mayores chances de quedarse con el puesto, advirtieron que la elección del nombre aún no está cerrada.

Meses atrás había sonado el nombre de la ex legisladora Malena Baro, que asumió por el massimo pero viró a Cambiemos antes de dejar su banca. El perfil profesional es el buscado, pero el hecho de que está casada con el presidente del bloque de Cambiemos en Senadores, Roberto Costa, le juega en contra. Además de un nombre que podría ser aportado por el gobierno nacional y permanece en las sombras, el resto de los nombres que habían sonado pertenecían a opositores, por lo que está descartados para esta ocasión.

Los dos nombramientos que quedan pendientes serán negociados más adelante. En el gobierno dicen que, como es tradicional, hablarán con la oposición para completar el organismo de control. También aseguran que están abiertos al diálogo con el massismo y con el peronismo "dialoguista".

A principios de año se había hablado de la posibilidad de que también renunciara Telleitchea, pero ese movimiento por ahora al menos parece descartado. (DIB)