19-04-2018
Despidos y movilización
UBA: De la mina de Río Turbio a Filosofía y Letras
Los trabajadores de la mina de carbón que está a miles de kilómetros de Buenos Aires pasaron por el edificio de Puan 480 para dar a conocer su conflicto y buscar la unidad de todas las luchas.

Con sus uniformes reglamentarios y las luces en sus cascos, los mineros de Río Turbio ingresaron a la facultad de Filosofía y Letras de la UBA. También llevaban una caja del fondo de lucha para difundir el conflicto que están atravesando desde que más de 500 de ellos fueron despedidos.

Esta visita fue en el marco del viaje de 2700 kilómetros que hizo una delegación para traer su pelea al centro político del país y unificar acciones con otros sectores que enfrentan los despidos, como lo hicieron el martes en la 9 de Julio con trabajadores del Posadas, del INTI o de Ferrobaires, entre otros. Ese día, el gobierno les contestó con represión.

La invitación a la facultad se la hicieron los estudiantes de En Clave Roja (Juventud del PTS e independientes), parte de la conducción del centro de estudiantes (CEFyL) que ya tiene una larga tradición de invitar a sectores a los trabajadores para difundir sus reclamos. Años anteriores habían ido de PepsiCo, Donnelley, Lear y Los Petroleros de las Heras, entre otros.

En las aulas, los mineros fueron recibidos con aplausos y luego con un silencio para escucharlos que mostraba mucho respeto y curiosidad por ver una escena que no sucede todos los días: trabajadores de la mina de carbón en una universidad que se presenta inaccesible para las grandes mayorías de la sociedad. Los que producen gran parte de la energía para la mitad del país, hablándole a un auditorio lleno de estudiantes que luego salieron, a mitad de la clase, exclusivamente para aportar al fondo de lucha que andaba circulando por los pasillos.

Esa solidaridad entre estudiantes y trabajadores fue la que hizo romper con la cotidianidad y monotonía de todos los días.

Con sus cascos y pañuelos verdes

Trabajadores y estudiantes tenían el pañuelo verde en sus mochilas y muñecas. Ellos habían participado del pañuelazo frente al congreso, llevando toda su solidaridad con las mujeres que pelean para legalizar el aborto desde las calles. Es un reclamo que solo se puede arrancar si mujeres, estudiantes y trabajadores salimos a las calles y nos organizamos en nuestros lugares de trabajo y estudio. Ni un poco podemos confiar en los senadores y diputados.

Sabemos que son las trabajadoras quienes mueren en los abortos clandestinos porque no pueden pegarlo. Son ellas a las que rechazan las empresas y le cierran la puerta en la cara cuando se enteran de que están embarazadas. La importancia por los nacimientos y la maternidad de los que se denominan "pro-vida" se esfuma en el aire cuando se trata de una mujer trabajadora y su empleo. Por eso, ellas tienen que ser protagonistas en esta pelea y en las facultades esta realidad no puede ser ajena.


Por ese motivo los mineros y las trabajadoras en lucha estuvieron en la puerta del congreso y se manifestaron con sus pañuelos verdes por el derecho al aborto. 
¿Qué pasaría si no fuesen solo ellos y si las centrales y sindicatos se sumaran a esta pelea? ¿Y si realmente los trabajadores que mueven al país pararan en sus lugares de trabajo y se movilizaran junto a los estudiantes haciendo temblar realmente la tierra para conquistar un derecho elemental para las mujeres?

La presidenta del CEFyL, Brenda Hamilton, dijo: "Así como ellos acompañaron el pañuelazo y se manifestaron con sus pañuelos verdes por el derecho al aborto, las estudiantes de toda la UBA tenemos que luchar junto a los trabajadores y trabajadoras para defender sus puestos de trabajo.

Por eso, este miércoles 18 estamos impulsando una gran asamblea para discutir junto con trabajadores en lucha, docentes y no docentes como ir hacia un gran paro en nuestra la facultad que muestre esta alianza y sea el primero en toda la UBA exigiendo el derecho al aborto seguro, legal y gratuito."



PI Global Media