18-12-2018
Asamblea
UNLP: En Trabajo Social el Centro pasó por encima de los estudiantes
A pesar que el miércoles 28 la mayoría de los estudiantes había votado rechazar la candidatura del nuevo decano, la conducción decidió votarlo igual

La semana anterior en asamblea los y las estudiantes de Trabajo Social votaron no apoyar y rechazar la candidatura de Fernando Tauber (radical aliado al gobierno de Cambiemos), como también que los consejeros estudiantiles (Simón Bolivar/26 de junio) no se sienten en el consejo académico para darle su voto al decano Néstor Artiñano (continuidad de la anterior, que nada ha hecho por cumplir con las demandas que como claustro estudiantil venimos exigiendo).

Sin embargo, el CEFTS que pretende pactar a espaldas del movimiento estudiantil, no solo votó en contra de las mociones principales, sino que también se dedicó a vaciar y burocratizar los espacios de debate que los estudiantes se propusieron dar.

Durante la reunión del consejo académico, los consejeros académicos de "La Bolivar", con la excusa de levantar un "pliego de reinvindicaciones" de los estudiantes, alzaron alegremente la mano para votar al nuevo decano. La 26 de junio, por su parte, se negó a votar a Artiñano, pero es sabido que votaran al próximo rector radical que ya avaló el ajuste de 3 millones de pesos que el gobierno nacional dictó para las universidades públicas. Esto genero mucha bronca en los estudiantes que ven como su conducción hace todo lo opuesto a lo que se había votado.

Las definiciones políticas que tienen tanto "La Bolivar" como la "26 de junio" son parte de un acuerdo previo que como Federación Universitaria de La Plata (FULP) hacen con las autoridades de la UNLP. Sin nada que envidiarles a la Franja Morada, ponen sus intereses políticos por encima de las demandas y necesidades de los estudiantes que tienen la fuerza para batallar contra el ajuste, los tarifazos y el recorte a la educación pública.

Por ello, los estudiantes de Trabajo Social debemos exigirle al CEFTS que reactiven los espacios democráticos de discusión (como los cuerpos de delegados y las asambleas generales), donde realmente se escuche la voz de la mayoría, y pongamos en discusión sobre lo antidemocrático de estas elecciones donde los estudiantes somos el claustro minoritario. Debemos confiar en la fuerza del movimiento estudiantil que, organizados de forma independiente, ya dimos históricas peleas como la del boleto educativo en el 2015, exigiendo justicia por Santiago Maldonado o como venimos haciendo actualmente, exigiendo aborto legal, seguro y gratuito.

Estas peleas tienen que estar puestas en la perspectiva de acabar con una universidad para pocos, donde la formación está en función de intereses empresariales y no de los de las grandes mayorías.