18-12-2018
"El 'paraguayo' Caceres y la 'inseguridad' en la Región"
Por Dardo Pereira @juanba2406

Ramón Nery Cáceres es un modesto trabajador de la construcción de origen paraguayo, que hace más de 15 años se fue de su Capiatá natal para afincarseen estas tierras. Después de deambular por los inhóspitos municipios del Gran Buenos Aires, con su esposa y sus tres hijas a cuestas, se hizo ciudadano platense y recaló allá donde Villa Elvira se confunde con Altos de San Lorenzo.

El lunes feriado de carnaval, cuando el día era devorado por la larga y calurosa noche suburbana, Ramón Cáceres  estaba tomando un terere en el patio de tierra de su casa. Al frente de su casita de material sin revocar,le había agregado un supermercadito de barrio, que atendía su mujer, "como para tener unos pesitos más" decía el paraguayo.

De golpe la tarde-noche se hizo más periférica que nunca. Al sentir los gritos de su mujer que venían de adelante, se imaginó lo peor.Largo el termo y elmate y corriendo se dirigió hacia el negocio. Dos muchachones de no más de 17 años, salían apresurados con el "flaco"botín de quinientos pesos en billetes de cincuenta en su poder.Pero la moto no les arranco.

El que intento ponerla en marcha logró escapar. El más flaquito no pudo y quedo debajo de las pesadas manazas del Ramón, cansadas de hombrear bolsas, las cuales demolieron a trompadas hasta casi la pérdida de conocimiento del joven, sin que nadie lo pudiera separar. 

Por fin un vecino que era custodio de seguridad privada, logro detener la golpiza, calmarlo y llamar al 911. A la media hora el casi moribundo delincuente era llevado al Hospital San Martín.

Algunos portales y el matutino platense recogieron la noticia, pero pasó casi desapercibida. No se sabe bien si por lo poco original de la misma  o porque el clásico anodino con más anécdotas de jugadores que no juegan y dirigentes "abrepuertas" se llevó todas las lecturas.

Hasta acá sería una crónica más de ese flagelo que se llama inseguridad y que nadie acierta a resolver. El kirchnerismo "progre" pero anticuado, endulzado  de pobrismo bergogliano, ha tomado la ya clásica bandera zaffaroniana de protección al delincuente.

A todos estos analistas de la realidad, con un cliché marxista pasado de moda, les queda más cómodo que "el capitalismo expoliador y la burguesía apátrida sean los culpables" de que existan pobres y delitos, que encontrar en la decadencia de los últimos cuarenta años, la causa de estos males presentes.

Del otro lado un Duran Barba que pone la pena de muerte como motivo de debate, se suma a un Presidente que corto de vista, elogia sin medir las consecuencias,el accionar de un policía que en un exceso de su legal poder de fuego, mata a un delincuente.

Si bien el agente policial Chocobar se identificó como corresponde, dio la voz de alto, disparo primero al aire, y luego apunto a las piernas, haciendo todo hasta ahí como corresponde, la bala que terminó con otro joven sin futuro, entro por la espalda y acá se complica enormemente el tema.

Entre estas dos alternativas para resolver el complejo tema de la inseguridad transita hoy la Argentina. La solución no aparece y el gobierno deberá recomponer su pensamiento, y sobre todo su accionar contra el delito, para que paguen los que tienen que pagar y como deben pagar, con juicio, condena y cumplimiento pleno de la misma.

Tal vez de esa simple manera, no existan más Chocobar y Ramón Nery Cáceres tratando de  hacer justicia por mano propia.

Dardo Pereira, exclusivo para Cadena BA. Domingo, 18 de febrero de 2018.

Odontólogo. Profesor de Historia. Presidente de la Sociedad Odontológica de La Plata (SOLP). Docente de la Facultad de Odontología de la UCALP. Escritor.