19-02-2018
TUCUMÁN
La Pachamama elegida pidió respeto para las mujeres y para los jóvenes
Gregoria Navarro de Valero, "Govita, una mujer de los cerros", como la definen quienes la conocen, fue elegida la nueva Pachamama por el Consejo de Ancianos de Amaicha, Tucumán, durante la tradicional ceremonia que se realiza todos los años.
"Hay que respetar a la mujer y ayudar a los jóvenes y más chicos, que haya más oportunidades para ellos", señaló anoche la nueva Pachamama, y destacó: "Quiero que haya amor y salud para todos".

Doña Govita nació en Chasquivil hace 76 años y todavía conserva la alforja negra que usaba en su juventud para recorrer en mula los cerros, con sus iniciales bordadas y un montón de flores rojas en relieve.

"Mi memoria ya está vieja pero hay cosas que no olvido" expresó la mujer, quien fue elegida para ser el vínculo entre el pueblo de Amaicha del Valle y la Madre Tierra.

Con un vestido color hueso, elaborado por sus hijas, y las tradicionales trenzas que peinaba en su infancia, la nueva Madre Tierra desfiló por las calles de Amaicha mientras los curiosos y turistas sacaban fotos y aplaudían.

En la procesión, la acompañó su séquito: la Ñusta (representa la fertilidad), el Yastay (deidad protectora de los animales) y el Pujllay (espíritu del diablillo del Carnaval), además de la burradita, mientras los copleros entonaban versos al viento.

"Desde chica mi madre cruzaba por los cerros en mula, es una forma de recordar los orígenes e historia de estos pueblos", recordó Carmen Valero, hija de la flamante Pacahamama.

Edgardo, otro de sus hijos, recordó que desde chica Gregoria ayudaba a su papá a enlazar y marcar las vacas y esquilar las ovejas, y así fue como aprendió a cantar coplas.

"Mi mamá le cantaba a las ovejas como una tradición, pero también tejía peleros, alfombras y frazadas, ya que de esa forma podía juntar unos pesos y ayudar a su papá", señaló.



PI Global Media