16-10-2018
Fin de las “reformas permanentes”, ataques parciales y resistencia obrera
Por Virginia Gómez  @mavirginiagomez

El gobierno había anunciado que sería el año de la "recuperación económica" y la lluvia de inversiones. Finalmente, la economia cayó un 1% durante el 2017, y los pronósticos de precipitaciones nunca llegaron. Para colmo de males, la devaluación encubierta por la subida del dólar alienta la inflación, al mismo tiempo que el próximo mes se empezarán a sentir los tarifazos anunciados. Es por eso que desde el Gobierno se niegan a que en las negociaciones paritarias se establezca la "cláusula gatillo", lo que podría complicarle el escenario anual. Aunque ya se le embarró, con el escándalo de Triaca, nada más y nada menos que el Ministro de Trabajo.

Fin de las "reformas permanentes" y ataques parciales

El 18 de diciembre se votó la reforma previsional, pero el Gobierno aún no deja de pagar el costo político de semejante medida de ataque contra los jubilados y trabajadores. Esa fecha, por las movilizaciones masivas y numerosos cacerolazos posteriores, puso fin al plan de reformas permanentes. Ya no intentan tratar la reforma laboral de conjunto en sesiones legislativas extraordinarias, y se prevé que recién en abril tratarán de votarla, pero de manera parcializada, separada en distintas leyes.

A su vez, Vidal revisó su plan de reforma del IPS, la caja de jubilaciones y pensiones de docentes, estatales, judiciales, profesionales de la salud, penitenciarios y municipales de la Provincia. Es que por el hecho de haber aprobado la reforma previsional para los trabajadores bancarios del BAPRO, esta semana se esperan nuevas medidas de fuerza. Desde el Gobierno bonaerense pretenden evitar que confluyan con otros sectores de trabajadores que están luchando en toda la provincia. La figura de recambio presidencial de Cambiemos (si Macri cae mucho), deberá resguardarse, si es que no quiere rifar en un solo mes (marzo) todo su capital político.

La caída de la imagen del Gobierno, con epicentro en Macri, pero que también afecta a Vidal, hizo que rediscutan toda su estrategia, por el creciente desgaste que podría bloquear las chances electorales. Hasta Clarín y La Nación se lo recuerdan a diario, publicando una y otra encuesta que perjudica a Cambiemos.

Como si esto fuese poco, impedidos de nuevos acuerdos sin costos en el Congreso, el "megadecreto" que lanzó Macri (que anula 19 leyes y modifica otras 140) fue cuestionado hasta por un ala del mismo Cambiemos, que exige "republicanismo". También fue rechazado por toda la oposición, lo que podría llevar a que sea anulado en Congreso y asestarle un nuevo golpe al Gobierno.

El 18D no solo fue costoso para Macri y su grupo de CEOs. También lo fue para el peronismo, que facilitó la aprobación de la ley contra los jubilados. Ahora, mientras recalculan por la crisis del gobierno, se entusiasman con un gran frente electoral para el 2019, que incluso contenga al kirchnerismo. Expresión de esta politica es la sorpresiva participación de Roberto Baradel del Suteba en la cumbre del PJ bonaerense, más allá de que no haya participado el sector de las intendencias que quedó dolido con la presidencia de Menéndez: Fernando Espinoza y Veronica Magario. En el documento acordado en la cumbre llaman a "armar una propuesta sólida desde el Partido Justicialista de la Provincia de Buenos Aires para construir una nueva mayoría política y ganar las elecciones en 2019". Pero mientras el PJ piensa en las próximas presidenciales, los trabajadores que sufren ataques y despidos por parte de las empresas o el Gobierno, empiezan a dar sus primeros pasos de resistencia a los planes de las patronales y de Cambiemos.

Resistencia obrera

En la reunión de Mar del Plata entre Barrionuevo, Moyano, Palazzo, Acuña y Schmid, los dirigentes de la CGT mostraron un nuevo polo "opositor", que incluye también los gestos de acercamiento entre la Corriente Federal y la UOM. Ahora Moyano anunció un "plan de lucha" de Camioneros por un bono "compensatorio" de la pérdida salarial del 2017, con una marcha el 22 de febrero.

El documento de la CGT, salido desde el principal balneario de la costa, es expresión del creciente malhumor social que hay entre los trabajadores, y la presión que genera las luchas de resistencia que se originan en todos aquellos lugares donde hay ataques.

Los fabriqueros de Azul, los mineros de Río Turbio, los azucareros del Ingenio La Esperanza en San Pedro de Jujuy, los municipales de Quilmes, las tomas de la UEP y el Diario Hoy en La Plata, los trabajadores de diversos medios de comunicación y ahora los del Hospital Posadas, la lucha de los tercerizados de Edenor frente a las muertes obreras, como la que sucedió en Ituzaingo, son todas expresiones de la voluntad de resistencia obrera que crece desde abajo.

La crisis del Gobierno, no niega que seguirán atacando con despidos parciales en el Estado, que las patronales avancen en cierres de empresas y despidos y, sobre todo, el intento de ir por paritarias a la baja.

Los trabajadores combativos, que no agachan la cabeza frente a los planes de ajuste, tienen el desafío de pelear por construir la unidad entre todos ellos, a pesar de la división que imponen las direcciones sindicales, en los gremios y centrales. Junto con dar pasos en la alianza con sectores de las clases medias y populares, que acumulan bronca contra el Gobierno. De esta manera es como se puede avanzar (porque fuerzas hay) en derrotar sus planes y abrir una nueva situación en el país, que no tiene la obligación de sentarse a esperar hasta el 2019. 

Virginia Gómez. Exclusivo para Cadena BA. 4/02/2018

Licenciada en Ciencia Política (UBA). Docente. Staff de "La Izquierda Diario"