15-08-2018
“Cómo enfrentar a la 'Super Maria Eugenia'”
Por Virginia Gómez  @mavirginiagomez

Superpoder económico para la Gobernadora, avalado por sectores del peronismo. Menos autonomía a los municipios, y  gran endeudamiento que pagarán las próximas generaciones. ¿Qué hacer?

Maria Eugenia Vidal prefirió, a diferencia de lo que sucederá en el Congreso nacional, que el proyecto sobre el presupuesto 2018 para la Provincia, entre otras leyes, sea debatido con la actual composición de la Legislatura bonaerense. Finalmente se aprobó el día martes, con sesiones express en diputados y senadores. Cambiemos logró los votos necesarios para aprobar el presupuesto bonaerense, la ley impositiva para 2018 y el Pacto de Responsabilidad Fiscal Municipal.

Endeudamiento y financiamiento nacional

El proyecto del oficialismo aprobado en la legislatura contempla un gasto provincial por $ 630 mil millones, un endeudamiento de 60 mil millones destinados a financiar obras públicas y pagar "servicios" de deuda e incorpora un pedido de autorización para contraer deuda por  1.000 millones de dólares más, a través de proyectos de participación pública privada. Las áreas más beneficiadas, con respecto a los montos del ejercicio anterior, serían las de Desarrollo Social, luego Infraestructura, y en menor medida la de Salud.

Como lo hicieron durante la campaña electoral, para asegurarse la victoria de Bullrich en la madre de todas las batallas, el proyecto privilegia la asignación de recursos a la obra pública y asistencia social, a cambio de un importante endeudamiento y financiación de Nación con miras al 2019. Mosca, presidente de la Cámara de Diputados, adelantó que se aumentó en 33 por ciento los programas sociales.

La Provincia hasta ahora mantenía un litigio judicial con la Nación, por el congelamiento del Fondo del Conurbano desde 1996, en 650 millones de pesos anuales. Vidal estaba a la espera de que la Corte Suprema de Justicia, falle a su favor. Pero el pacto fiscal alcanzado entre Macri y los gobernadores, permitió que se resolviese por otra vía.

El presidente le propuso a Vidal que retire la demanda, a cambio de 20 mil millones de pesos adicionales en 2018, que con lo que ya percibe por coparticipación sumarían $ 40 mil millones. El monto alcanzaría $ 65 mil millones en 2019, y a partir de ese año, la suma se actualizaría por inflación. A este caudal de dinero se lo denomino en los pasillos de la legislatura: "fondo Mariú".

El resarcimiento por el congelamiento del Fondo del Conurbano se estimaba que llegaría a cerca de 400 mil millones de pesos. Vidal los resignó, a cambio de "plata ya".

Para el ejercicio del año próximo, Maria Eugenia Vidal contará con una suma extraordinaria de dinero, que aún no se sabe a dónde se destinará y quién decidirá cómo usarlo, ya que el financiamiento otorgado por Nación no está dentro de la ley del presupuesto 2018. Fernando Espinoza, quiso tomar este punto como argumento, para postergar la sesión que tratara el presupuesto, pero fracasó.

El poder del Ejecutivo provincial se fortaleció, vía la caja otorgada por el presidente y un gran endeudamiento, cuando ellos mismos no prevén un crecimiento económico en la provincia mayor al 3%.

La única concesión que tuvo que dar la Gobernadora, para conseguir el apoyo de los legisladores ligados a intendentes opositores, fue unos 3.200 millones de pesos destinados a los municipios. Aunque está por verse cuánto llegará a cada distrito y nuevamente quién decide el destino de ese monto. Por esto mismo, ya varios jefes comunales empezaron a reclamar que se coparticipe la suma total.

Subordinar el poder de los intendentes

Hasta el momento, las intendencias dependían de dos cajas: del Fondo de Infraestructura Municipal (FIM) y del Fondo Educativo.

El proyecto aprobado eliminó el FIM, y las tareas de infraestructura y el destino de fondos a obras serán monitoreadas desde el Ejecutivo provincial. Con respecto al Fondo Educativo hasta el momento los municipios usaban discrecionalmente esos fondos. Con la nueva ley desde los distritos tendrán la obligación de dedicar el 85 % del mismo a obras de infraestructura escolar, con la administración provincial deduciendo (en un 50 por ciento en el caso del conurbano y un 40 % en el interior) cuáles serán las que se ejecutarán.

También se aprobó la Ley de Responsabilidad Fiscal Municipal que estipula el achicamiento de la estructura distrital, lo que significa que por ejemplo el empleo público no podrá aumentar más que la población, y así también el Ejecutivo logra controlar la planta de trabajadores en los municipios. Los intendentes tampoco podrán incurrir gastos extraordinarios en los últimos seis meses de su mandato, ni endeudarse por encima del 8% de los gastos corrientes, para evitar trasladar ese costo a sus sucesores. Esta disposición tiene como objetivo condicionar sobre todo a los intendentes peronistas, a los cuales Cambiemos les podría arrebatar las intendencias en 2019.

Los municipios que no adhieran a la nueva ley no podrán contar con respaldo provincial para la obtención de nuevos endeudamientos, de avales y de garantías para fideicomisos ni para obtener ayudas financieras del gobierno provincial.

De conjunto, Vidal avanza a paso firme en afianzar el poder económico del Ejecutivo, perjudicando la autonomía económica y política de los municipios.

Con el aval del peronismo

Cambiemos, como en el Congreso, no cuenta con mayoría automática en la Legislatura bonaerense. Sin embargo, consiguió una votación express y a favor en ambas cámaras. ¿Cómo lo hizo?

Primero cerró un acuerdo con Massa, a cambio de inversiones para los distritos donde gobiernan dirigentes de su confianza, mientras que su cuñado, Sebastián Galmarini, desembarcará en el directorio del Banco Provincia.

Luego emprendió un acuerdo con intendentes peronistas a cambio de obras para municipios. Logró el aval de Insaurralde, de Lomas de Zamora, y allí consiguió los votos faltantes para que se aprueben los proyectos de ley.

Cómo oponerse a los planes de Vidal

Sólo diez de los diecisiete integrantes del bloque Frente para la Victoria en la Cámara de Diputados, no votaron el proyecto. Los mismos rechazaron el endeudamiento, denunciaron la subejecución de las partidas en áreas clave como Salud, Desarrollo Social y las políticas de género, entre otras consideraciones. El resto de los ediles acompañó a la Gobernadora.

También el Instituto para el Desarrollo Económico y Social de Buenos Aires (Idesba), dependiente de la CTA provincial, denunció el proyecto del oficialismo. Detalló que "desde que asumió Vidal, Educación cayó un 7,7 % y perdió 1,8 % en el presupuesto ($ 30.357 millones)", que se contrae deuda, para pagar más deuda, "un 82,6 % de la deuda se destinará a amortizaciones e intereses", junto con sostener que "en 2018 los 15.554 puestos de trabajo permanentes menos en el gobierno de Vidal desfinanciarán el IPS", a la vez que denuncian la precarización del trabajo docente porque se reduce un 10 % la creación de cargos titulares.

Sin embargo, tanto los legisladores kirchneristas como los dirigentes sindicales de los gremios estatales agrupados en la CTA Buenos Aires, se "opusieron" al proyecto de Vidal sólo en las cámaras. No llamaron a una sola medida de acción, poniendo en juego la fuerza de los trabajadores, teniendo en cuenta que dirigen importantes sindicatos estatales de la provincia.

Esta es otra lección, ante el debate sobre la contrarreforma laboral, sobre cómo enfrentar al Gobierno y los planes de los empresarios, cuando atacan a los trabajadores, sectores populares e incluso a las próximas generaciones.

Sólo la izquierda (FIT), como lo expresó públicamente el recientemente diputado electo Nicolás del Caño, se puso a disposición y llamó a organizar la lucha extraparlamentaria. Las bancas son un punto de apoyo, para fortalecer las experiencias de resistencia de los trabajadores, a diferencia del kirchnerismo que las utiliza para contenerlas o pasivizarlas.

Virginia Gómez. Exclusivo para Cadena BA. 21/11/2017

Licenciada en Ciencia Política (UBA). Docente. Staff de "La Izquierda Diario"