15-08-2018
"Todos los 'mascaras' del Peronismo"
Por Dardo Pereira @juanba2406

La imagen quedo dibujada en millones de retinas de jóvenes entusiastas, que anhelaban un mundo diferente y proclamaban a los cuatro vientos la llegada del "hombre nuevo". Fue un icono de la rebeldía y del trasvasamiento generacional. Sus cabellos rubios y ondulados al viento, contrastaban con la clásica mujer del rodete y el pelo estirado. Su mirada denotaba alegría pero a la vez firmeza de carácter.Su sonrisa en la que amanecía la desobediencia,cautivaba a la juventud. Una especie de sacón, de corte militar color arena, la habían trasformado en el emblema de los tiempos de la revolución socialista. 

Entre la joven aventurera que idealizaban los jóvenes y la del vestido de fiesta y tocado, hay mucho más que solo dos imágenes contrapuestas, son dos estilos de entender la política dentro del peronismo, que existen hasta el día de hoy. La de los cabellos al viento es la imagen de una Evita impregnada de una filosofía marxista, que entendía que la vida es conflicto, yes la eterna lucha entre explotadores y explotados.

La del rodete y del vestido con miriñaque es otra Evita, es tal vez la más cercana a la realidad "bonapartista" del primer gobierno de Perón. Esa es la imagen de Evita más tradicional, la que supo estar en muchos hogares humildes, junto a la fotode Gardel y de la Virgen de Luján.Y  por supuesto en todos los sindicatos.

Esa Evita Juvenil es la reivindicación de la "gloriosa juventud peronista" y la mejor expresión de La Cámpora, pero no es una expresión de todo el peronismo. Esa fue una máscara como la que utilizaron en la Revolución de Mayo los patriotas con Fernando VII, pero que huelga decirlo no creían en él. Perón también la utilizo en sus últimos años del exilio,cuando necesitaba acorralar  a un gobierno brabucón que lodesafiaba"a ver si le daba el cuero".

Pero no es ni por asomo la mejor expresión del peronismo que quería el mismísimo Perón. El General era un conservador populista hecho y derecho.Era conservador en un doble sentido, primero por su condición de militar de un ejército impregnado de un modelo prusiano,y segundo porque la expresión más acabada de su pensamiento para los compañeros, no era precisamente la movilización popular sino "de casa al trabajo y del trabajo a casa".

El Perón de sus primeros años asiste por la época, a un renacer de un nacionalismo,  que se fue tiñendo de a poco de las nuevas y triunfantes ideas sociales, que dieron a luz la aparición de extraños sincretismos como el fascismo. Perón ya en el poder se despojó de esa coloración de su juventud, y pasó a  ser un gobernante populista con reivindicaciones sociales y logros muy importantes en esa materia, amén de ser partidario de ideas próximas a una democracia autoritaria.

Muerto Perón y a pesar del intento democratizador de Cafiero y la feroz transmutación con Menem en una expresión claramente neoliberal, el peronismo siguió teniendo esas dos expresiones de los setenta nunca resueltas. De a poco y especialmente con el Kirchnerismo las ideas de la Evita juvenil se refugiaron en el gobierno. El peronismo sindical se aferró con fuerza a la otra expresión del Perón más tradicional.

Bajo esa dualidad se fueron agregando otros matices, ya que al parecer el peronismo todo lo permite y todo lo tolera dentro de sus filas. Una de esas variantes post setenta es el peronismo de los gobernadores. Una especie de liga heterogénea,  donde entran todas las variantes posibles, conservadoras, feudales, republicanas, y de vez en cuando y en caso de necesidad erupcionan  lideres variopintos que van desde  caudillos con profusas patillas riojanas, hasta gobernadores de extraviados ojos que esquivaron con astucia momentánea los derechos humanos, pero que ya puestos en el poder con tal de retenerlo, sus pasos fueron tan zigzagueantes como la acumulación de poder lo requería.

Y la última de las variantes refugio póstumo del trasnochado cristinismo es el peronismo de los intendentes del conurbano. Un sector que no paro de crecer a la luz de las erráticas políticas económicas de olvido y atraso delas economías del interior, y de las periódicas y constantes migraciones de los países vecinos. Ahí en la pobreza más profunda, caldo de cultivo de la marginalidad y la delincuencia, los intendentes encontraron su oda a la eternidad del poder,que se empezó a desmoronar con el triunfo de Macri.

En la "década ganada" los planes se multiplicaron, pero los panes permanecieron estancados.Así la dadiva del subsidio estatal bajo el nombre de trabajo,fomentando el no trabajo, iba de la mano de  la perdida delos únicos valores con los que se salía  y se sale de la pobreza extrema estos son el estudio,el trabajo y el esfuerzo.

Estos caudillejos del conurbano corruptos y eternos de poca monta intelectual, fueron los autores de cultivar y apañar este nueva y monumental desintegración social, paralizando el ascenso de la población,bastión histórico del peronismo y multiplicando la pobreza, la droga y el circuito de una marginalidad creciente en el campo económico y social,  que contribuyo a la aparición de pequeñas islas mafiosas o "saladitas", dentro de un estado deliberadamente ausente.

En este aquelarre en el cual cayo el peronismo en el gobierno, en esa especie de confusión, de "vale todo" mientras perduremos en el poder, significo también la caída del país en estas líneas políticas de poca monta. Hoy el país requiere de un peronismo republicano, una de las más "rara avis" quese puedan encontrar ya que el peronismo y la Constitución, el peronismo y la República, nunca se llevaron del todo bien, por estar en las antípodas de las concepciones de la democracia.

Nuestra Constitución  privilegio la república  con la formación de partidos que expresaran las diferentes ideas de la nación El peronismo en sus orígenes fue la expresión social de un cambio necesario, pero se refugió en una isla movimientista, que era una expresión de principios del siglo XX en donde se buscaban nuevos formatos de consolidación del poder, para sostener los cambios producidos.

El movimiento en el cual cayo el primer Perón era totalizador, absorbente, autoritario, hegemónico y abarcativo de todas las expresiones políticas y estaba realmente muy incómodo con los formatos de las repúblicas liberales.

La expresión de un peronismo republicano que el país necesita y requiere con urgencia, para ocupar un espacio político que Cambiemos se lo dejo casi a voluntad, deberá recordar con extrema prontitud a aquel "león herbívoro" en el final de sus días,  que llamaba a la unidad y del abrazo histórico con su adversario. Este Perón  todavía continúa para algunos siendo el faro y el guía de este sector mayoritario de la política argentina. Ojala la versión republicana de este tradicional espacio de la política encuentre su organicidad para el bien de la nación y de sus ciudadanos.

Dardo Pereira, exclusivo para Cadena BA. Lunes, 31 de octubre de 2017.

Odontólogo. Profesor de Historia. Presidente de la Sociedad Odontológica de La Plata (SOLP). Docente de la Facultad de Odontología de la UCALP. Escritor.