16-12-2017
"Los gremios, las mafias y las agendas de campaña"
Por Andrés Lavaselli @Lavaselli (Agencia DIB @AgenciaDib)
La cinematográfica detención del poco presentable líder de la Uocra platense, Juan Pablo "Pata" Medina, producida casi en simultáneo con la difusión de índices económicos positivos, terminó de consolidar una agenda cómoda para el oficialismo provincial a solo tres semanas de las elecciones. Es una situación que contrasta con las dificultades de la oposición para establecer ejes de debate que la favorezcan.

Lo que parece el final definitivo del liderazgo de Medina se dio luego de que la gobernadora María Eugenia Vidal se negara a pagar una redeterminación de costos a la alza  acordada por el gremialista con la empresa Coninsa, para destrabar un conflicto de intereses con su par de Quilmes, Juan "Lagarto" Olmedo. Unos días antes, Vidal  había llamado "mafioso" al dirigente José Burgos, de la Uocra de Bahía Blanca,  por presionar por una medida similar.

Esos tres dirigentes, y otros, como Walter "Lobo" Leguizamón, de la Uocra de Lomas de Zamora, son acusados de lo mismo desde el Gobierno provincial: regentear un sistema de negocios basado en la provisión de las viandas, la indumentaria o los baños químicos para los trabajadores. Esos servicios, dicen, eran facturado con sobreprecios a los contratistas a través de empresas a nombre de testaferros, pero pagados finalmente por el Estado.

Luego de ser apuntados por Vidal, la justicia encarceló a Medina y abrió una investigación contra Burgos, lo que hace presumir que también avanzará contra Olmedo, quien además de gremialista es concejal massita en Florencio Varela por impulso del intendente Julio Pereyra. Ese alcalde aspira a comandar un bloque unificado del peronismo post kirchnerista en la cámara de Diputados bonaerense, luego de las elecciones de octubre.

No solo se trata de la Uocra: la debacle de esos cacicazgos delincuenciales podría dar el marco a nuevas actuaciones que pongan al gremialismo en el foco de las críticas. Una denuncia por enriquecimiento ilícito contra Víctor Santamaría, del sindicato de encargados de edificios porteño, es lo más mencionado, dado su llamativo crecimiento patrimonial. Pero además porque el Suterh es propietario, a través de la fundación Octubre, del diario Página 12, que reveló cuánto dinero blanquearon familiares directos y funcionarios de Macri.

El contexto se completa con la intención del Ejecutivo de avanzar con una reducción de lo que describe como el "costo laboral no salarial". Y con las batallas por el comando de una CGT reunificada, donde podría tener un rol Gerardo Martínez, el mandamás de la Uocra hoy cercano a Macri y siempre enfrentado a Medina. Martinez, sin embargo, carga su propia mochila: nunca pudo desmentir del todo las denuncias  de haber recibido un espaldarazo clave del coronel Pedro Armando Coria, interventor de su organización durante la última dictadura.

Por lo pronto, todo el combo es funcional a las necesidades de campaña de Cambiemos, que hizo de Medina y Burgos una novedosa encarnación concreta de su discurso "anti mafia", en boca de Macri y Vidal. El video de la detención del primero de ellos, que el ministerio de Seguridad que comanda Cristian Ritondo difundió en las redes sociales, refuerza esa traducción electoralista, que tiene exultantes a los encargados de la campaña en la provincia casi tanto como la oportuna difusión de índices económicos positivos por parte del Indec. 

Poca agenda

Mientras, la oposición no logra instalar ejes de debate propios, como quedó en evidencia luego de las dos entrevistas que dio Cristina Kirchner, su representante principal, la semana que pasó. Uno de esos diálogos puso sobre el tapete la cuestión de la corrupción durante su gobierno; el otro motivó  respuestas que desataron duras críticas de familiares de víctimas de la tragedia de Once.

Buena parte de esa recepción está determinada por un sistema de medios que se le opone. Y que o cambiará. Contra eso, Cristina viene haciendo una campaña con presencia casi exclusiva en el Conurbano: se trata de consolidar el voto propio pero también de estar cerca de intendentes que podrían ser tentados a repartir su boleta pero también la de Esteban Bullrich. El objetivo de los alcaldes no solo sería asegurarse el control de los concejos deliberantes, también cuenta dar señales a Vidal de cara a la negociación del presupuesto, la primera de varias que sostendrán con ella desde el 23 de octubre.

La Expresidenta conoce bien esos dobles juegos que su marido, Néstor Kirchner, sufrió en 2009, cuando perdió una elección legislativa contra Francisco De Narváez.  (DIB)



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