31-07-2026
19-07-2017 | por estar procesado e imputado en múltiples causas penales
Con final abierto, Cambiemos busca "echar" a De Vido del Congreso
La Comisión de Asuntos Constitucionales esta reunida desde las 11.21. Cambiemos impulsa la expulsión del diputado, pero todavía no se conoce qué apoyos encontrará. El Frente Renovador y el bloque Justicialista no dieron una postura clara.
Comenzó este miércoles a las 11.21 la reunión de la Comisión de Asuntos Constitucionales en la que el oficialismo del Interbloque de Cambiemos intentará avanzar con el primer paso para la expulsión de la Cámara de Diputados de la Nación, del diputado nacional del FpV - PJ, Julio De Vido. por las múltiples causas en la que está imputado y procesado por su gestión como Ministro de Planificación de los gobiernos de los ex presidentes Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner. En la previa El Frente Renovador y el bloque Justicialista no dieron una postura clara.

En primer lugar, el titular de la Comisión, Pablo Tonelli, aclaró que el diputado De Vido había sido invitado a participar, pero "en lugar de asistir prefirió enviar una nota que se ha distribuido entre todos los diputados". Añadió que en caso de que durante la reunión decidiera asistir, podría hablar.

Ahí se dio la primera controversia, cuando el diputado Luis Basterra planteó que en realidad no había sido citado formalmente el exministro. "El con buen criterio remitió su opinión, ni siquiera descargo, sobre los expedientes que van a ser tratados. Por lo tanto, no ha habido una citación", insistió Basterra en el primer contrapunto con el titular de la comisión. Por su parte, Tonelli consideró que el diputado De Vido había sido convenientemente informado y dio por concluida la cuestión.

Graciela Camaño señaló a continuación respecto de la nota remitida por el exministro de Planificación que "es importante que no existan dudas respecto de lo que estamos haciendo", señalando que una cosa era que hubiera sido citado y otra que hubiera sido convocado como cualquier otro diputado cuando son autores de un proyecto. "Que no queden dudas sobre en qué carácter fue citado", reclamó la diputada massista.

En su primera intervención, Elisa Carrió señaló luego que debían iniciar el procedimiento de apertura para verificar cuáles son los proyectos en debate, y luego pasar a escuchar el descargo, si hubiera. "No está en el espíritu de Cambiemos cercenar ningún derecho del señor De Vido. Necesita más descargo, lo tendrá: no está en el espíritu de Cambiemos violar ningún derecho de De Vido. Si quieren citarlo con cada uno de los argumentos para que haga el descargo, no hay ningún problema, se decide al final. Porque esta comisión va a consensuar la exclusión de De Vido", remarcó.

"Nosotros no somos los que hemos violado la Constitución en los últimos 20 años", enfatizó Lilita.

No obstante, la kirchnerista Diana Conti insistió en reclamar la lectura de la nota de Julio De Vido, ante lo cual Tonelli sostuvo que si bien consideraba que lo lógico era hacerlo al final, dijo no tener inconveniente que se procediera a la lectura.

En la misiva, el diputado del Frente para la Victoria señalaba haber recibido una nota donde se le comunicaba la reunión de Asuntos Constitucionales, que incluía "peticiones de dudosa legitimidad" sobre su persona, y señaló haber sido "víctima de persecuciones" organizadas en su contra, ante lo cual promovía una "moción de orden" que le asistía por derecho. Dijo que sus fueros habían sido violentados "semana a semana", pese a lo cual no planteó "una sola cuestión de privilegio en el recinto". Tras criticar a Elisa Carrió por sus dichos sobre la posibilidad de que fuera asesinado, habló de su pasado en el Poder Judicial "durante la dictadura", y consideró sus manifestaciones "injuriosas y amenazantes". Consideró que los hechos que denunciaba él eran de "inocultable gravedad", y reclamó saber "si Carrió conoce la existencia de algún plan para que sus dichos se conviertan en realidad", por lo que pidió no tener en cuenta ningún planteo que esa diputada hiciera sobre su persona.

De Vido habló de "presión inusitada del Poder Ejecutivo sobre el Poder Judicial", cuestionó el papel del propio presidente Mauricio Macri y cuestionó "la gravedad que reviste la advertencia que el presidente hizo sobre los jueces".

Luego detalló el artículo 66 de la Constitución, que a su juicio dejaba claro que no correspondía para su caso personal. Consideró entonces que sus pares querían juzgarlo "sin ningún encuadre legal". En ese marco recordó no haber sido condenado nunca por delito alguno, recordó su paso por los gobiernos kirchneristas y se despegó del comportamiento de otros funcionarios de esa gestión. "La peor de las imputaciones que me hace la justicia es ridícula con relación a los Panamá Papers, el blanqueo, las cloacas de Morón", se despegó, apuntándole al actual Gobierno nacional, explayándose a continuación en consideraciones políticas sobre la actual gestión.

Sostuvo luego que durante el kirchnerismo se terminó "con la estafa del Correo Argentino", recordó la suspensión de la licencia de Fibertel a Clarín, la rescisión del contrato de Aguas Argentinas a la francesa Suez, la rescisión del contrato de Ferrocarriles Argentinos al grupo Taselli, y la recuperación de YPF, entre una serie de cuestiones que detalló, para asegurar que los ministros de Cambiemos acumulan más denuncias que las que tuvo él durante sus doce años de gestión.

El diputado La Alianza oficialista no sumaría el apoyo necesario para la salida del ex ministro, pero sí pondría sobre la mesa el tema de la corrupción en los años de gobierno kirchnerista. refutó las expresiones del diputado De Vido, señalando que "estamos hartos de ver que el Congreso se ha convertido en una guarida de ladrones, que tengamos que soportar que somos todos iguales. ¡No somos todos iguales, esta es una ocasión para demostrar que este no es un aguantadero de ladrones!"

Al arrancar puntualmente el debate sobre la situación de De Vido, la diputada Elisa Carrió (Coalición Cívica) -quien no integra la comisión-, recordó que había sido denunciante de Julio De Vido ya en 2003, y haber sido querellada por el propio De Vido, por Claudio Uberti y Héctor Antonio, hijo de Jorge Antonio. En esa oportunidad, renunció en 2007 a la banca de diputado nacional y al partido que había fundado "para someterme a la justicia sin ningún fuero. Esa es la actitud que le corresponde a cualquier diputado nacional para proteger a la Cámara y al prestigio de la Cámara. No estoy hablando de lo que debería hacerse sino sobre lo que hice".

Pasando a la situación de De Vido, sostuvo que la Cámara de Diputados tiene "facultades disciplinarias", por las cuales se puede echar a un diputado, suspenderlo, sacarlo de su seno y suspenderlo por inhabilidad física o moral -citó el caso del presidente Ortiz-. "Creo que esta cláusula debe ser usada excepcionalísimamente", aclaró, para recordar luego que De Vido estaba procesado por asociación ilícita. "Yo nunca dejé de decirle cajero", recordó. 

"Se enriqueció después, pero él cumplía órdenes. ¿Por qué digo 'cuídenlo'? Se lo digo bien, porque es como Jorge Oderbrecht. Qué buen aporte a la justicia sería que este hombre hable", señaló la chaqueña devenida desde hace años en diputada nacional porteña.

Carrió señaló que ante un escándalo público de un diputado, hay un juicio público, y en este caso sostuvo que "el escándalo moral" que involucra a De Vido "ante 51 muertes" por la tragedia de Once. "No pedí (su apartamiento) por la asociación ilícita; no estamos tratando las causas criminales", aclaró.

"¿Díganme, es un escándalo moral o no que un hombre procesado por asociación ilícita y procesado por la muerte de 51 personas, siga en su banca?", se preguntó. Luego advirtió a los kirchneristas que "ustedes hablan de los pobres", y advirtió sobre "la fábrica de pobres que construyó Cristina y va a desarmar Cambiemos".

Luego fue el turno de la diputada de izquierda Soledad Sosa, autora de otro proyecto sobre el tema, y consideró la discusión "una farsa", que vinculó a la cercanía de las PASO. Habló en su discurso de "despidos masivos", y de "una cruzada contra la corrupción por delitos ajenos y no los propios". Citó el caso de "la represión en PepsiCo", y cuestionó que se hablara de moral, cuando "ustedes son los que aprobaron el pacto con los fondos buitre. Hablan de los delitos ajenos, los del kirchnerismo y no de los propios. Ustedes son también socios de Odebrecht".

Advirtió que lo que se pretendía en este caso era sentar un precedente. "Acá los gobiernos del ajuste que en todo el continente están poniendo al Poder Judicial como un poder político, uno de los poderes menos representativos, ¿quién elige a los jueces?", se preguntó, y señaló luego que "en nombre de la inhabilidad moral, los jefes de los Panamá Papers vienen a hablar de inhabilidad moral".

Habló del mal uso de los fueros y aclaró que en el caso de la izquierda no iban a avalar el uso que el oficialismo pretendía hacer con De Vido.

A su turno, Margarita Stolbizer pidió atender "la excepcionalidad" de esa discusión, por cuanto no quería que "se utilice esto como un precedente" en el futuro. "Las situaciones son estrictamente únicas, y las sanciones son estrictamente personales frente a una determinada situación personal" dijo.

Aclaró que "no se trata de una sanción penal, y por lo tanto tampoco creo que las razones sean los procesamientos que tiene el señor De Vido". Dijo no compartir tampoco la inhabilidad moral para ese caso y se preguntó si no debería haberse considerado su caso al momento de evaluar la Cámara su ingreso al cuerpo.

"No comparto tampoco la idea de la aplicación del artículo 70, porque tiene una única finalidad, que es una decisión del cuerpo para poner a disposición de la Justicia; y en su caso el diputado ya está a disposición de la Justicia", aclaró la diputada nacional del GEN. Así las cosas, sostuvo que la exclusión del legislador era admitida por ella porque considera que la situación del legislador afecta a la Cámara, y que se imponía "una sanción de tipo política en un cuerpo político".

Stolbizer sostuvo que "lo que hago es una advertencia en el sentido de que entiendo existe una intención de aprovechamiento electoral de la situación, porque esto en definitiva lo que facilita es ocultar otro tipo de situaciones".

Por último, Stolbizer citó para argumentar la solicitud contra De Vido la declaración firmada por la entonces senadora Cristina Fernández de Kirchner de 2001, en la que rechazaba la asunción como senador nacional del correntino Raúl Romero Feris. Allí señalaba que "tampoco se pueden soslayar las razones políticas y de legitimidad institucional que aconsejan la no incorporación del ciudadano Romero Feris como senador". Recordaba allí que "incorporar a un ciudadano con múltiples procesos, todos ellos con motivo del ejercicio de la función pública acarrearía un escándalo difícil de superar y podría herir de muerte las posibilidades de reconciliar esta institución con la sociedad". En ese sentido, señalaba la entonces senadora que "la República no necesita nuevos senadores sino un nuevo Senado".

Agregó Stolbizer que el 26 de noviembre de 2002, Cristina dijo que "esta comisión entiende que hay razones suficientes que desaconsejan la incorporación de dicho ciudadano por el incumplimiento de la Ley de Cupo y por su situación procesal". Añadía la declaración de CFK que "quien cuenta con 51 procesos, 16 autos de procesamientos firmes y dos condenas en casación no firmes, una con inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos, no puede ser incorporado en el Senado".

Por eso terminaba señalando Cristina que "la situación procesal de quien pretende su incorporación en el Senado torna desaconsejable su incorporación a este cuerpo". Ante ello, Stolbizer señaló que "no podría más que coincidir respecto de que el juicio que hacemos es estrictamente político institucional, y para salvaguardar al Congreso". Y concluyó diciendo que los de Cristina Kirchner "son también un muy buen fundamento para considerar la admisión de futuros legisladores al Congreso Nacional", según informó "Parlamentario".