23-08-2017
ENTREVISTA
Relacionan el atentado a la AMIA con el “Irangate” y la venta ilegal de armas a Croacia

Horacio Lutzky, ex vocero de la mutual judía, expresó que "el traficante Monzer Al Kassar, participaba del operativo de contrabando de armas a Croacia. Incluso llegó a ser representante del Ministerio de Defensa de Menem".

"La venta ilegal de armas a Irán y Croacia fue el motivo de la explosión de la fábrica de armas de Río Tercero y explica en parte los atentados a la Embajada de Israel y a la AMIA", aseguró Horacio Lutzky, ex vocero de la AMIA en un tramo del primer juicio por la voladura de la mutual judía.

Ex asesor parlamentario en el juicio político a la Corte Suprema de la época menemista y autor de una trilogía editada con los libros "Brindando sobre los escombros", "Iosi. El espía arrepentido", en coautoría con Miriam Lewin, y "La explosión", Lutzky pone en contexto y relaciona aquellos hechos traumáticos de la Argentina de los años 90, a días del aniversario número 23 de la bomba en la mutual judía, el 18 de julio de 1994, que provocó 85 muertos.

-Pregunta: En "La explosión" usted hace mención a la voladura de la fábrica de armas de Río Tercero, el Irangate y la venta de armas a Croacia. ¿Cómo relaciona estos temas con el atentado a la AMIA?

-Lutzky: Desde unos meses antes del primer atentado a la Embajada y hasta después del de la AMIA, en el puerto de Buenos Aires se concentraron en secreto miles de toneladas de armas y explosivos que formaron parte de un operativo clandestino destinado a proveer armas a croatas y musulmanes bosnios. Yugoslavia se estaba desintegrando en la "Guerra de los Balcanes" y el enfrentamiento principal era entre el ejército federal yugoslavo (en manos de los serbios) y croatas y bosnios -por el otro- que querían independizarse. Las Naciones Unidas habían decretado el embargo o prohibición de venta de armas en esa región, hecho que beneficiaba a los serbios, que poseían todo el arsenal yugoslavo y la solidaridad rusa. Del otro lado, los croatas estaban apoyados por Estados Unidos, Alemania y el Vaticano, pero tenían un arsenal insuficiente para frenar a los serbios y su vecina Bosnia, de mayoría musulmana, prácticamente carecía de armas.




PI Global Media