17-10-2017
DIPUTADOS
El cierre de listas se mete en la puja del oficialismo y el massismo por el quorum y la agenda
Cambiemos y el massismo pugnarán por ver cuál de las dos bancadas logra reunir el quórum necesario para las sesiones especiales pautadas para miércoles y jueves, con el objetivo de impulsar su propia agenda de iniciativas.

La campaña electoral se colará está semana en la Cámara de Diputados mientras se aceleran los cierres de listas de candidatos- de cara a las elecciones primarias-, ya que Cambiemos y el massismo pugnarán por ver cuál de las dos bancadas logra reunir el quórum necesario para las sesiones especiales pautadas para miércoles y jueves, con el objetivo de impulsar su propia agenda de iniciativas.

De todos modos no será fácil para ninguna de las dos bancadas poder alcanzar el quórum reglamentario de 129 diputados, ya que faltarán sólo tres días para el cierre de las listas de candidatos que se efectuará en la medianoche del sábado 24 de junio, de cara a las elecciones primarias del 13 de agosto donde se consagran los dirigentes que competirán el 22 de octubre.

El interbloque Cambiemos tenía acordado con los bloques sesionar recién el 28 de junio ya que todas las fuerzas políticas están en sus propios distritos participando de las negociaciones en las listas nacionales y provinciales, pero la decisión del massismo hizo cambiar la estrategia del oficialismo.

Por ese motivo el viernes pasado, el jefe del interbloque de Cambiemos Mario Negri y el presidente de la bancada del Pro, Nicolás Massot, pidieron una sesión especial para el miércoles para debatir el proyecto de protección a las víctimas y dejaron el resto del temario para la sesión del 28.

"Nos vamos a dejar apurar por el massismo y el miércoles van a tener que mostrar si les interesa la agenda de la gente o solo buscaron con su pedido montar un show mediático", dijo una fuente del oficialismo.

La decisión se adoptó un día después que el massismo pidió una sesión especial para este jueves para debatir dos temas consensuados con el oficialismo como la limitación de las excarcelación, pero incluyó una agenda que es rechazada por el oficialismo como el rechazo a decreto sobre pensiones, la rebaja del IVA a un conjunto de productos de la canasta familiar, y la anulación de los aumento de los ingresos para los diputados.

Además Sergio Massa incluyó un tema sensible para toda la clase política que es la anulación de la resolución del presidente de la Cámara de Diputados, Emilio Monzó, que fue respaldada por la mayoría de los bloques por lo cual se incrementó el ingreso de los legisladores con el incremento de valor de los pasajes y los gastos de representación.

En los años que se realizan elecciones siempre hay una merma en la actividad parlamentaria, este año la parálisis se sintió con mayor fuerza debido a que Cambiemos es minoría en la cámara baja y prefiere no arriesgarse a que la oposición pueda aprobar alguna iniciativa contraria al plan de gobierno.

A cuatro meses del inicio del año parlamentario sólo se realizaron realizó cinco sesiones -dos de ellas informativas-, siendo la única ley con impacto político la de la prohibición de aplicar la ley del 2x1 en beneficio de los represores, ya que el resto de las iniciativas estuvieron vinculadas a temas sociales.

La última sesión que se efectuó fue el 31 de mayo, cuando fue a brindar su informe el jefe de Gabinete, Marcos Peña, quien como marca la Constitución Nacional está cumpliendo -como no se hizo en varios años del gobierno de Cristina Kirchner- con su obligación de ir un mes a cada cámara del Congreso a exponer sobre la marcha del gobierno.

El oficialismo tiene una amplia agenda de temas pendientes para sancionar como el proyecto de responsabilidad penal para las empresas que comenten actos de corrupción contra la Administración Pública, régimen penal para empresas que cometan hechos de corrupción, regulación del lobby, el compre argentino, solo llevará al recinto aquellos dictámenes donde se garantice que los pueda sancionar.

Es que la coalición gobernante tiene 86 diputados y necesita 129 diputados, no sólo para abrir una sesión sino para garantizar los votos necesarios para la aprobación de un proyecto, con lo cual necesita enhebrar acuerdos con bloques opositores y esos es muy complicado en este contexto electoral.

Lo que aún está en duda es la posición que adoptará el Frente para la Victoria porque también quiere que se incluyan temas de su propia agenda, y no están dispuestos a aceptar quedar inmersos en esta pelea entre el oficialismo y el massismo.




PI Global Media