21-10-2021
“El fantasma cordobés”
Por Virginia Gómez  @mavirginiagomez

Comienza en Córdoba una nueva semana de paro en el transporte público. Cuando primaba el debate sobre el escenario electoral, centrado en la provincia de Buenos Aires, al Gobierno le sonó la alarma. No son los únicos que están preocupados, la dirigencia tradicional de los sindicatos teme que se extienda la rebelión a otros gremios y al resto del país, luego de un año y medio de tregua.

En medio de un año de ajuste, inflación, tarifazos y aumento del desempleo y la pobreza, los trabajadores del transporte de Córdoba se rebelaron frente a un acuerdo paritario acordado por la UTA y el Gobierno, donde el aumento es sólo del 8% para todo el año. Un elemento central que explica esta rebelión, es que el gremio a nivel provincial está intervenido por Roberto Fernández, contra los delegados antiburocráticos que responden a las bases.

Por su rol estratégico en la economía, y la parálisis que está generando, la huelga de una semana de los choferes, se transformó en una crisis política provincial que preocupa, desde ya al gobierno provincial, pero también al macrismo y a la dirigencia peronista tradicional enquistada en los sindicatos. Los medios de comunicación locales, juegan su rol, tratando de desprestigiar a los trabajadores, a quienes acusan de tener "sueldos de privilegio" y de perjudicar a los usuarios.

Mientras en el Congreso nacional los diputados se votaron un dietazo, y los legisladores de Córdoba tienen dietas de 80 mil pesos, el gobierno, la UTA y los medios de comunicación atacan a los trabajadores en defensa de la ganancia de los empresarios para los que gobiernan.

Pero como no los pudieron frenar, el día domingo el Intendente Mestre, ordenó la militarización de las unidades; mientras la legisladora Laura Vilches del Frente de Izquierda (PTS), por el contrario, puso su banca a disposición para aportar al triunfo de la lucha, presentando el proyecto de ley para que exista el "botón cero pesos", que permita darle cobertura legal al no cobro del boleto para que los usuarios puedan viajar gratis, lo que ayudaría a los choferes a realizar acciones solidarias para impedir que triunfe la política del Gobierno que quiere dividirlos de otros trabajadores y atemorizarlos con la militarización.

 

Hasta el momento no hay podido impedir que la huelga se desarrolle, y el día lunes se espera una importante movilización. El triunfo de su lucha estaría más cerca, si las centrales sindicales provinciales, de la CGT y la CTA, convocaran a un paro provincial.

 

Pero la dirigencia, presionada por las bases, por ahora a lo sumo envía declaraciones de solidaridad, pero no llama a medidas decisivas, por el temor a alentar el surgimiento de nuevos delegados y trabajadores antiburocráticos.

Así como a nivel nacional, el peronismo jugó este año y medio un importante rol al garantizarle la gobernabilidad al Gobierno para aplicar su plan de ajuste; en el terreno sindical, la dirigencia peronista realiza acuerdos paritarios a la baja, deja pasar los despidos y no permite que surjan luchas desde las bases, utilizando métodos burocráticos y patoteriles.

El ejemplo de los choferes de Córdoba, donde las mujeres que conducen los trolebuses juegan un destacado rol en la huelga, muestra un camino a seguir ante las medidas de ajustes de Macri, gobernadores e intendentes. Pero también abre la incógnita sobre si entre ellos puede fortalecerse una alternativa independiente de los trabajadores, en una provincia donde ganó Cambiemos pero el peronismo juega contra sus legítimos reclamos e intereses.

Virginia Gómez. Exclusivo para Cadena BA. 12/06/2017

Licenciada en Ciencia Política (UBA). Docente. Staff de "La Izquierda Diario"