21-10-2021
#3J: Mucho más que #NiUnaMenos
Por Virginia Gómez  @mavirginiagomez

El 3 de junio se cumplieron dos años de primera movilización masiva convocada bajo el grito de #NiUNaMenos. Sucedió en 2015, sobre el final del mandato de Cristina Fernández, y continúa vigente a un año y medio del Gobierno de Mauricio Macri.

Hartas de los femicidios diarios, cientos de miles de mujeres se congregaron hace dos años en el Congreso y dieron impulso a un naciente movimiento de mujeres, que traspasó las fronteras. El último 8 de marzo, dia internacional de las mujeres, se expresó con un paro en más de 30 países del mundo.

Desde ese momento, y en diversas oportunidades, empujadas por la bronca ante femicidios aberrantes, el movimiento estalló y llenó las calles de las principales ciudades de Argentina.

En nuestro país cada 18 horas una mujer es asesinada a causa de un femicidio. Pero este es el último eslabón de una larga cadena de violencias a las que son sometidas las mujeres desde la primera infancia hasta su vejez en los más diversos ámbitos.

La clandestinidad del aborto, condena a la muerte a 300 mujeres al año en nuestro país, especialmente a las que carecen de recursos y asistencia sanitaria de calidad. Mientras el Plan de Educación Sexual Integral no está implementado a lo largo y ancho del país.

En el terreno laboral, un estudio reciente de CIPPEC, devela que la tasa de desempleo, en el marco del ajuste, es mayor entre las mujeres; y si están empleadas ganan un 31% menos que los varones por la misma tarea. El INDEC ya había revelado, según un estudio de 2016, que la brecha se amplía en los trabajos no calificados, donde se combinan los bajos ingresos con la precariedad laboral heredada del neoliberalismo.

A nivel mundial, según la ONU, la situación no es distinta. Las mujeres obtienen por su trabajo solo 77 centavos por cada dólar que gana un hombre por un trabajo de igual valor.

En lo que refiere a las tareas de cuidado, entre las que se incluye las domésticas, las mujeres dedican al menos 6,4 horas diarias en nuestro país a un trabajo que no es remunerado ni compensado, que las empresas y el Estado se "ahorran".

A pesar de las masivas movilizaciones, que fueron una tras otra incorporando cada una de estas problemáticas, desde el Estado no se han tomado las medidas necesarias para revertirlas.

En el caso de la violencia hacia las mujeres, a pesar de las escalofriantes cifras, no se ha declarado la emergencia ni tratado los proyectos de ley que proponen medidas paliativas.

Myriam Bregman, del Frente de Izquierda, desde la movilización del pasado sábado, sostuvo que "hace dos años presentamos en la Cámara de Diputados de la Nación, junto a Nicolás del Caño, un proyecto que contiene medidas mínimas, urgentes y elementales que debería implementar ya mismo el Estado nacional y los Estados provinciales. Nosotros hacemos una cuenta muy sencilla: sólo con los impuestos que dejaron de cobrarles a las patronales agrarias y mineras, o con el presupuesto que se destina a financiar a la jerarquía de Iglesia, podrían haberse construido ya cientos de refugios y garantizado licencias, planes de trabajo y de vivienda para las mujeres que atraviesan situaciones de violencia".

Las mujeres han transformado la bronca y el dolor, en organización y se han expresado con fuerza en las calles, logrando instalar su problemática en la agenda política y mediática. Pero aún se necesita redoblar los esfuerzos, para construir un movimiento de lucha, que le arranque al Estado sus legítimos derechos, y demostrar que la vida de las mujeres vale mucho más que las ganancias de las grandes empresa y agroexportadoras a las que le dejaron de cobrar impuestos que podrían ser destinados para paliar la vida de miles y millones de mujeres que lo necesitan de manera urgente.

Virginia Gómez. Exclusivo para Cadena BA. 5/06/2017

Licenciada en Ciencia Política (UBA). Docente. Staff de "La Izquierda Diario"