23-10-2017
"Los graffitis y la foto con los pobres"
Por Dardo Pereira (*) @juanba2406

"P…. y ladrón lo queremos a Perón". Este fue uno de los tantos graffitis que inundaron las calles argentinas después de la Revolución Libertadora, eran los tiempos de lo que se denomino la Resistencia Peronista.  "Con tiza y con carbón lo queremos a Perón", fue así como se escribió esa historia, cuando la política y el mismísimo apellido  Perón estaban prohibidos. 

Se dice que los graffitis arrancan en los años 20, pero que tienen su máxima expresión a partir del derrocamiento de Perón. Desde allí en más y con el uso del aerosol en los setenta, la práctica se "viralizo" hasta el infinito. Las dictaduras que prohibieron la actividad política, obligaron a que la política se expresara en las calles.  Las paredes  fueron necesarias para clamar por la libertad perdida y sin querer se transformaron en la voz anónima de un pueblo que protestaba por ser escuchado.

Lo que fue una necesidad de años pasados, se deformo en una moda antiestética que afea las ciudades, en especial la nuestra, me atrevería a decir la mas graffiteada del mundo. Hasta el día de hoy pareciera que no existe voluntad colectiva para romper ese círculo vicioso, que es más o menos así: 

Soy político, me conocen, o no me conoce nadie, da igual.  Quiero visibilizarme, compro el aerosol o la pintura, y voy (o mando mejor dicho) derechito a la pared más cercana, no interesa si la casa es de principios del siglo XX, o si es patrimonio cultural, nada puede detener la furia graffitera para  depredar todo lo que encuentre a su paso. Pero esto no termina acá, esto sigue.

Desde hace un tiempo fue la burla, o la pasión enfermiza por los clubes de futbol, y entonces arremetieron contra monumentos, árboles, postes de luz, semáforos y todo lo que no se mueva,  con tal de expresar la supuesta pasión  por los colores. Ojo también hay que decir que siempre existe  cierta mirada cómplice de los del mismo bando. De un color está bien, del otro está mal.

Pero esto no termina aquí, continua y multiplicado en todas las expresiones posibles.  Arabescos incomprensibles, leyendas de amor, poesía barata, o lo que se les ocurra a los muchachos después de una noche agitada, se canaliza a través de las pintarrajeadas paredes de la ciudad.

Es cierto que las paredes son el reflejo en muchos casos de una forma "under" de cultura popular, sumamente extendida en muchas partes y hasta muy agradable en muchos casos,  claro siempre y cuando estos trabajos tuvieran  una  finalidad artística, no importa cuál. De la otra manera es ensuciar por ensuciar. Aclaro que querer tener una ciudad más limpia no es de derecha ni de izquierda, es simplemente querer tener una ciudad más limpia, una ciudad más vivible, menos contaminada, una cuidad mejor.

Es una tarea de todos terminar con esto, comenzando por nuestra clase dirigente, que si no se dio cuenta, les aviso que proliferan las radios de todo tipo, infinidad de redes sociales de las más diversas, están las plazas o los veredas, que son buenos lugares para encontrar ciudadanos con posibilidades de escucharlos. Continúa con la responsabilidad del municipio, y también de los vecinos  

Por eso como un vengador anónimo sin querer serlo, les digo muchachos den el ejemplo, no escriban leyendas, ni pinten paredes por favor, ¿acaso no van a representar a esta ciudad y a sus vecinos?, bueno sepan que a los vecinos a los cuales van a representar, no quieren que les pintarrajeen las paredes. Así de sencillo. 

El otro tema y como consejo, es no se saquen mas fotos mostrándose con los pobres. Todos sabemos que los pobres existen, no hay necesidad  de exhibirse con ellos, no los hace mas buenos, ni más comprensivos, da una imagen muy negativa de una utilización de la pobreza con fines electorales. 

En los setenta había un 4 % de pobres, hoy hay más del 30%, algo se abra hecho muy mal para que esto suceda entonces ¿para qué la foto? 

La política aquí y en el mundo es en líneas generales un espacio  de gente con plata, la gente lo sabe, por este camino no engañan a nadie, es preferible que se saquen una foto en un barrio cualquiera de la ciudad, pueden ir a Los Hornos, a Villa Elvira, a El mondongo y le expliquen al vecino anónimo,  que paga los impuestos y que contribuye con su trabajo al crecimiento de su ciudad, como van a ser para que  tenga un barrio más seguro, con mas servicios, mas iluminado, con más espacios verdes y de paso le dicen que a partir de mañana le van a limpiar las paredes del vecindario. Seguro que así van a tener más votos.

(*) Dardo Pereira, exclusivo para Cadena BA. Domingo, 7 de Mayo de 2017.

Odontólogo. Profesor de Historia. Presidente de la Sociedad Odontólogica de La Plata (SOLP). Docente de la Facultad de Odontología de la UCALP. Escritor.




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