23-10-2017
"La semana en la que el escenario bonaerense comenzó a poblarse de nombres"
Por Andrés Lavaselli @Lavaselli (Agencia DIB @AgenciaDib )
En sólo tres días y sin mucho aviso previo, el escenario político bonaerense se pobló de una serie de señales que, si bien no despejan todas las incógnitas, comienzan a dar cuenta no solo de la estructura que tendrá la oferta con que Cambiemos y el peronismo opositor llegarán a las elecciones, sino que también permiten conocer cuáles será algunos de los principales protagonistas de esa batalla crucial. 

Salvo que ocurra un imprevisto (lo cual siempre es posible a más de un mes y medio del cierre de listas), el oficialismo ya tiene definido sus cuatro candidatos esenciales: son Esteban Bullrich y Gladys González, cabezas de la lista para el Senado nacional y Facundo Manes y Graciela Ocaña, uno y dos para Diputados. Los motivos de la elección no son una novedad: una mezcla de desconexión con la política "tradicional" (en el caso del cirujano de cultura aunque no de pertenencia partidaria radical) con lucha contra las "mafias" (las legisladoras) y antigremialismo (el ministro). 

Esa primera definición se completa con los lugares asignados a Elisa Carrió en la lista de Diputados: dos entre los primeros doce, la zona "blanca" debajo de la cual resultar electo no es seguro, según los cálculos de los estrategas del oficialismo. Los ocuparán Marcela Campagnoli, funcionaria del macrista Nicolás Ducoté en Pilar y hermana del fiscal federal de larga pelea con el kirchnerismo y el dirigente Social Héctor "Toti Flores. Maricel Etchecoin, que también sonaba, se postulará a la Legislatura. Igual que el ascendente y joven abogado Juan José López, a cargo de la intensa tarea de escribir las denuncias judiciales que presenta "Lilita"

Pero aún quedan incógnitas para esa lista, sobre la que el presidente Mauricio Macri aún no hizo sus pedidos. Los nombres del radicalismo son una de esas dudas. Y no solo los nombres: los padrinos de las tres alas en que se divide el poder en el Comité Provincia pidieron tres lugares, pero les darán dos, sin contar a Manes, según la versión más firme en la cúspide de PRO. Tres líneas dos candidatos: la inconsistencia matemática puede preanunciar roces políticos. 

Mientras deciden si el sector peronista de Cambiemos tendrá lugares "a salir", cerca de Vidal ya definieron qué creen respecto de la situación de Cristina Fernández de Kirchner. Piensan que no se presentará, por una serie variada de razones que podrían resumirse en dos: en abril cayó tres puntos en las encuestas que leen en el gabinete provincial (y el gobierno subió) y el efecto de la crisis en Santa Cruz. 

En el peronismo no están, claro, tan seguros. ¿Por qué estarlo si un intendente de la tercera sección que comanda un municipio de más de 700 mil habitantes la midió y vio que tenía más de 55 puntos de imagen positiva? Como fuere, contra ese casillero clave aún sin completar, se mueven cuatro posibles candidatos: Daniel Scioli, Florencio Randazzo, Verónica Magario y Martín Insaurralde. 

El exministro parecía dueño de la iniciativa, pero la reunión de intendentes con Máximo Kirchner hizo sonar una luz de alarma en su entorno. Eran mayoría esos alcaldes, aunque sin CFK en la cancha esa primacía podría estar en duda y, por tanto, la cohesión del grupo. Con la gobernación como objetivo estratégico para 2019, Insaurralde -que en ese plano entiende a Magario como su oponente- por ahora orbita más cerca del universo K que de Randazzo. Ambos intendentes podrían ser en principio cabezas de lista a Diputados. Insaurralde presiona porque sabe que si se aparta perjudica al exministro en una zona que tiene floja": la estratégica tercera sección. Por lo bajo, Randazzo ya amaga con un contragolpe: candidaturas locales para complicar la situación de los Concejos. (DIB).



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