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| "La hipocresía no educa" | |||
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Al tema educativo no le puede faltar seriedad y valor para dialogar y mejorar, con consenso en el disenso crecemos todos. Una política de estado parece que en Argentina no es tema de discusión a nivel estructural. Siempre hablamos de coyuntura y así estamos desde que se derogó la ley educativa 1420, pilar de nuestra educación, yo no estoy en esta oportunidad juzgando si esta ley fue buena o mala, solo expongo que fue una ley que fue política de estado que marcó una época histórica. Debemos tener claro que procesos educativos nunca son neutrales, representan en todo momento un proyecto político pero ese proyecto político tiene que aspirar a una política de estado, no política del gobierno de turno. Los intereses de esa política tienen que responder al interés del estado. La discusión de la educación debe ser una discusión política, porque ahí se forja el futuro de la sociedad, con una política de estado clara y precisa sabemos que vamos a pensar en el futuro de todo un país, la educación no se debe convertir en un problema político. Vivir en Democracia es un privilegio que podemos gozar, aplaudir, renegar y alentar, pero vivir en Democracia no es solo una parte del verbo estar, queremos "estar" en Democracia nos tiene que significar el progreso de la sociedad en su conjunto y esto se logra con educación desde las estructuras del estado no desde la coyuntura como hacemos a diario en nuestro actuar de vida cívica. Las oportunidades de aprendizaje tienen que ser claras, la calidad del sistema educativo siempre es un tema es central no jamás debe ser negociable por eso si se tiene que pensar, analizar y debatir y consensuar. La implantación de una política educativa no tiene que traer consigo una expresión mágica; hoy la idea de educación está en la boca de todos pero este mundo está falto de valorar la palabras educación y se viven creando entelequias que nadie saben a dónde van. Si todos decimos que la educación es lo primero entonces no seamos hipócritas cuando tenemos que actuar en beneficio de ella.En su origen, el término hipócrita no tenía sugerencias negativas, pues hacía referencia a la función dedesempeñar un papel, de actuar en los anfiteatros de Grecia o Roma. Posteriormente, en esta misma cultura occidental, se utilizó el término para referirse a aquellos que "actuaban" en la vida cotidiana, es decir, que fingían ser personas que no eran. Ser hipócrita no es tener relaciones cordiales en beneficio de un bien común. La democracia sin eficacia no puede sino conducir al descrédito de la propia democracia por eso cuando votemos pensemos bien a quien votar, hay que involucrarse en la vida de nuestro país no solo cuando se vota porque si no en algún momento nos podemos convertir en cómplices silenciosos. Si soy docente y responsable. Pero…la educación no es sólo tarea de los docentes, no es una tarea que se hace en soledad. Necesitamos que cuando la comunicación de los saberes educativos se sitúe entre unos objetivos comunes y un plan de trabajo consensuado, esto de un interés a las posibilidades de aprender y estos saberes se potenciaran. La educación empeora y se vuelve injusta si se considera como bien de responsabilidad individual solo de los docentes o alumnos. La educación y su instrumentación es un fusible ante lo que no se consigue con romper puentes entre gobierno, docentes, padres y sindicalistas. Se vive una crisis porque no se valoriza el diseño de las políticas educativas, el problema de estas crisis es que no se toman a las crisis como oportunidades de cambio y sí como oportunidad de ver a quien le echamos las culpas de nuestras desgracias. La libertad de pensamiento no es un estado de gracia, sino un proceso y en ese proceso madurativo lleva el gen fundacional de una educación plena. La ignorancia que trae la falta de educación es la raíz de todos los males, de toda vida servil. La educación tal como lo dicen las leyes en nuestro país y el mundo no debe ser una utopía a causa de los descensos en la valoración social del docente que se registran actualmente La educación no admite hipocresías de ningún tipo y menos en quienes delegamos y vamos a delegar nuestro forma de conducirnos. Todos estamos de acuerdo que para que un país salga adelante es necesaria una buena educación, por lo tanto el compromiso y la ejecución de las palabras de campañas se tienen que hacer presentes En educación sacrificar el aprendizaje, la innovación, calidad e inclusión para ahorrar costes educativos de todo tipo es como parar el reloj para ahorrar tiempo. Los derechos son para los alumnos, padres y docentes. La construcción del ideario educativo no se tiene que inclinar solo para un solo lado del fiel de la balanza. Tengamos un cerebro creativo en educación para que la misma sea de calidad e inclusión. La educación es esperanza. (*) Daniela Leiva Seisdedos exclusivo para Cadena BA. 3/04/2017 Profesora de Historia. Directora de la Revista Educativa El Arcón de Clio.
Autora de los Manuales para docentes de Construcción de Ciudadanía de la Editorial Alfaomega. Ganadora en los años 2012, 2013 y 2014 de Premio UBA. Distinguida por el Diario Clarín entre los 13 docentes del año 2013. Mención destacada REDEM 2015. En España columnista en las revista online INED 21. |