28-03-2017
Inundación y corte de ruta por fuertes lluvias
Preocupación de los productores santafesinos y del noroeste bonaerense por desborde la laguna La Picasa
Sigue cortada la ruta 7 en Santa Fe, por el desborde de la laguna La Picasa y además hay preocupación de los productores agropecuarios porque pierden su producción. El presidente del comité de cuenca de la laguna, Juan Carlos Duhalde, admitió que el nivel del agua sube medio centímetro por día y Petrecca de Junín apuntó: "Estamos en alerta y minuto a minuto, con control del agua en las lagunas de Mar Chiquita y de Gómez ya que una gota de agua que desborde" de la laguna La Picasa "ya nos afecta".  Desde CCLAPICASA resaltan que las obras llevan "18 años de atraso".
La ruta nacional 7 continua cortada esta semana por cuarto día consecutivo en el sur de la provincia de Santa Fe debido al desborde de la laguna La Picasa, que también abarca el norte bonaerense, por lo que las autoridades viales continuaban con un operativo de desvío del tránsito para todo tipo de vehículos.

La laguna La Picasa tiene unos 300 kilómetros cuadrados y su extremo medio inferior occidental está en Santa Fe, en tanto el extremo noroccidental abarca una zona del Municipio de General Pinto, en territorio bonaerense.

Su cuenca es conformada por un grupo de lagunas y bañados de unos 5500 kilómetros cuadrados que también alcanza a la región sudeste de la provincia de Córdoba.

Entre sus características se destaca su bajo potencial de escurrimiento y de infiltración, ya que no tiene salida al mar y su colector final es el propio cuerpo de la laguna.

Desde la semana pasada la ruta nacional 7 continuaba cortada en el sur de la provincia de Santa Fe debido al desborde de la laguna La Picasa, se trata de un tramo de 54 kilómetros de esa vía nacional que comenzó a tener problemas el miércoles de la semana pasada, cuando se restringió el tránsito debido a que entre los kilómetros 385 y 386 se produjo una socavación profunda sobre el terraplén y los guard-rails también fueron desplazados por efecto del agua.

En principio se llevaron a cabo obras de apuntalamiento y se procedió a alternar el tránsito, pero dos días más tarde el desborde de las aguas obligó al corte total para todo tipo de vehículos.

Por esa razón, los desvíos se realizan en la intersección de las rutas nacional 7 y provincial 33, a cargo de la Policía de Seguridad Vial de la provincia de Santa Fe, y sobre las rutas nacional 7 y provincial 14, ya en territorio de la provincia de Buenos Aires.

El presidente del comité de cuenca de la laguna La Picasa, Juan Carlos Duhalde, admitió que la situación sobre la ruta 7 es gravísima y que ante los pronósticos de lluvia para los próximos días "la laguna desborde, con la cual la situación sería muy grave".

En declaraciones a un programa radial santafesino, Duhalde comentó que la ruta 7, que atraviesa el sur de la provincia de Santa Fe "continúa con tránsito asistido. Permiten el tránsito una hora de los vehículos que van de Buenos Aires a Mendoza y viceversa. Eso produce un embotellamiento horrible, que causa mucha bronca en la gente. Se habilita el tránsito entre las 9 y las 18.30, después se cierra para que los camiones que trabajan apuntalando la ruta tirando piedras de asegurar el terraplén y que el agua no siga socavando la base de la ruta".

El titular del Comité de cuenca de la laguna La Picasa explicó que "las dos estaciones de bombeo fueron hechas a su debido tiempo pero no funcionaron durante muchos años por diversos motivos y esto fue haciendo que la laguna continuara creciendo. Nos agarró el periodo de las grandes lluvias con la laguna llena y esto provocó que llegara al nivel en el que se encuentra hoy. La Picasa crece medio por centímetro por día. Todo lo que estamos haciendo en la ruta, si no se comienza con algún trabajo hídrico que permita descomprimir el pelo de agua de la laguna, es inútil".

Sobre las consecuencias de que si el nivel de las aguas continuaba creciendo, Duhalde indicó: "El grave riesgo que hay es que con el tiempo la laguna desborde. Y si desborda ahí sí podemos causar graves problemas. La laguna está en la cota 104 por sobre el nivel del mar, es decir casi una cuadra para arriba y un tapón puesto donde debe drenar. Y el día que reviente el tapón no sé lo que pasará".

Luego, indignado Duhalde aseveró que "da impotencia pensar que habiendo obras que son posibles, rápidas y de bajo costo, no empecemos rápidamente con esto. La provincia de Santa Fe ya lo tiene aprobado con todos sus estudios debidamente hechos. Está el okey de la gente de Recursos Hídricos de la Nación y nos falta un acuerdo con algún funcionario de la provincia de Buenos Aires que acepte que empecemos a trabajar en esto y así empezar a descomprimir".

"Sabemos que no va a ser rápido y llevará años -prosiguió- y lo que más agrava las cosas es que se esperan lluvias. Porque si estamos descomprimiendo y logramos hacer bajar a la laguna, después aguanta las lluvias. Pero el riesgo es que a un vaso lo hace desbordar la última gota, y nosotros estamos con el vaso lleno".

Respecto a la construcción de canales clandestinos y su impacto en el desborde la laguna. Juan Carlos Duhalde dijo: "Ese es un tema que no tiene un perdón para quienes los construyeron. Pero hay productores chicos que se vieron obligados a hacer algo para seguir subsistiendo".

En tanto, el desborde de la laguna también llevó preocupación a las autoridades del norte de Buenos Aires. El intendente de Junín y presidente del Comité de Cuenca de la Zona A1, Pablo Petrecca, aseguró que la ciudad se encuentra en estado de alerta ante las inundaciones.

"Estamos en alerta y minuto a minuto, con control del agua en las lagunas de Mar Chiquita y de Gómez ya que una gota de agua que desborde ya nos afecta", informó el Jefe Comunal juninense, al referirse al desborde de la laguna La Picasa en Santa Fé.

La Picasa deriva aguas a la laguna de Mar Chiquita, lo que podría comprometer el casco urbano juninense y las lluvias provocaron que las aguas de la laguna obstruyan la Ruta 7.

Para Petrecca, es necesario "trabajar en conjunto con todas las zonas, y ser solidarios porque el agua que uno puede tocar en una zona puede afectar a otra", y precisó que está en contacto con el intendente de la localidad santafesina de Rufino para ello.

El Gobierno nacional envió recientemente cientos de toneladas de piedra de canteras de San Luis para las canalizaciones y defensas, pero aún restan ponerse en funcionamiento las estaciones de bombeo que faltan, que tienen una potencia de 270 caballos, o avanzar en la construcción de un canal de seis kilómetros que confluya al canal Teodelina, el que a su vez aporta al río Salado en territorio bonaerense.

Por último, hay que señalar que desde la Asamblea de Delegados de Distritos del Comité de Cuenca Laguna La Picasa y Canal Alternativa Norte (CCLAPICASA) reclaman obras para dar por solucionada el problema que llevan 18 años de atraso. 

CAGL



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