24-04-2017
"Cuba: Obama juega para Castro hasta el último día de gobierno"
Por Belen Marty @belenmarty
Raúl Castro debe estar descorchando un champagne. Atrás quedaron los días de luto por la muerte de su hermano, el dictador Fidel. La razón de su segura embriaguez optimista es la decisión del todavía presidente estadounidense Barack Obama de terminar con la política de "pies secos, pies mojados" después de casi 22 años.

Esta política, adoptada por Bill Clinton en 1995, otorgaba a los cubanos la posibilidad de quedarse legalmente si pisaban territorio estadounidense. Aquellos que eran interceptados en el mar eran devueltos a la isla, mientras que los que llegaban a tierra podían quedarse en el país y conseguir la residencia de EE.UU. un año y un día después de su llegada.
Todo tiene que ver con todo. Pero Obama, a ocho días de dar un paso al costado de la presidencia, parecería haber colocado la otra mejilla para un cachetazo. Da la sensación de que Estados Unidos en política internacional, específicamente en asuntos cubanos, se comporta como una mujer golpeada que en vez de denunciar al golpeador, justifica sus golpes.

"Al dar este paso, estamos tratando a los inmigrantes cubanos de la misma manera que tratamos a los inmigrantes de otros países", precisó Obama en un comunicado. Pero Cuba no es como cualquier otro país. En Cuba hay una historia y hay una dictadura comunista hace más de 50 años.

"Esta política se implementó hace más de veinte años y fue diseñada para una era diferente", añadió el mandatario de EE.UU. Es verdad, el mundo no es igual hoy de lo que era hace 50 años. Pero eso es verdad en todos los lugares menos en Cuba, donde sigue la misma cúpula en el poder, donde mientras en el mundo se amplían las libertades, en la isla siguen con prácticas que Stalin bien podría haber aplaudido.

Los derechos individuales, humanos, de los cubanos siguen siguiendo atropellados teóricamente por la Constitución cubana y prácticamente por los azotes de la policía política a los disidentes cuyo único delito es pensar diferente.

Obama quizás para cerrar un ciclo internacional -al cual se esfuerza mediáticamente para hacerlo pasar por un éxito- pone en jaque la vida de miles de migrantes que arriesgan su vida para salir de la única gran cárcel comunista del Siglo XXI en América Latina. De manera casi inescrupulosa les da la espalda a los buscadores de vida mejores que se lanzan a la difícil tarea de recorrer de "mojados" la travesía a un mundo mejor.

Además de esa política, Obama terminó con el programa de alivio migratorio que aplicaba a todos los médicos cubanos trabajadores en misiones en el exterior que pedían asilo en EE.UU. El programa conocido como "Programa de Parole para Profesionales Médicos Cubanos" (CMPPP) permitía a los profesionales de la salud a darle fin a su trabajo como semiesclavos en países extranjeros. Recordemos que el Estado cubano se queda con la gran parte del sueldo del cubano en el exterior dejándolos a ellos con míseras limosnas en sus bolsillos. Todo sea para resguardar la "revolución".

"A partir de ahora, el personal médico cubano podrá solicitar asilo en las embajadas y consulados de Estados Unidos alrededor del mundo de acuerdo con los procedimientos que se aplican a todos los extranjeros", sostuvo Obama.

Varias voces cubanas en Miami se alzaron en contra de la decisión. Varios balseros como Iván Picón lo vivieron como una traición al pueblo cubano. Mismo el diario El Nuevo Herald se manifestó en contra también en su editorial diciendo que "eliminar esa política ("pies secos/pies mojados") es una concesión a Castro y una decisión "sorprendente de última hora" que impacta en el sur de Florida".

En relación al fin de la política de asilo a los médico sostuvieron que se trata de una decisión "especialmente insolidaria porque los médicos cubanos trabajan en el extranjero bajo condiciones de semi-esclavitud, recibiendo salarios irrisorios, mientras el Gobierno de la isla se embolsa la mayor parte de la compensación monetaria" por su trabajo de médicos.

Sin embargo, cubanos de a pie entrevistados por la Unión Patriótica de Cuba y difundidos en Twitter aseguran que el fin de esta política de "pies secos, pies mojados" es beneficiosa pues implicará que las personas descontentas con el régimen no tomen la decisión de emigrar sino de organizarse internamente para lograr un cambio profundo dentro de Cuba. 

Creo que es muy precipitado hablar de un cambio interno después de tantas décadas pensando que la única salida era el mar. Esta política nueva que puso sobre la mesa Obama va a patear el tablero. Se barajaron las cartas nuevamente y estamos ahora frente a una nueva mano de política internacional latinoamericana. Pero con Trump como nuevo jugador que coquetea con ser menos conciliador que su antecesor. 

Por ahora, esta decisión de Obama solo perjudica a los cubanos de a pie, fortalece la imagen de los Castro y acaba con los sueños de miles de familias que al menos antes, podían soñar con un futuro mejor.

Belén Marty. Exclusivo para Cadena BA. 18/01/2017

Periodista,  Lic. en Comunicación Social (Univ. Austral), Maestrando en Economía y Ciencias Políticas (Eseade). Ex corresponsal Cono Sur y Cuba de Pamam Post. Gestora de Contenidos de @StaplesAR




PI Global Media