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| 14-11-2016 | "Del ridículo no se vuelve" | |||
| La Plata: Arteaga "excitado" baila Zumba, "depre" le pregunta a los platenses ¿qué nos pasa? | |||
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José Ramón Arteaga (JRA), el concejal pejotista devenido ya hace un tiempo en "massista", plataforma de la cual soñó ser intendente de La Plata, siendo superado ampliamente por el actual mandamás de la Ciudad Capital, Julio Garro y por jefe comunal saliente Pablo Bruera en las elecciones de un año atrás; lo cual lo ha hecho "desbarrancar" mentalmente y con tal de mostrarse cualquiqr actividad le viene o bien, o como buen amigo de Pedroza, a "pesar que le gusta esconder la mano" en dÃas difÃciles, a José "joserra", "el mexicano", "bigote" Arteaga lo tiene desvariado, con el rumbo perdido el triunfo de Julio Garro a pesar de que ha paso un año y su futuro polÃtico a pesar que falta un año.
La frase para entender a Ramón Artega es "que termine el 2016 y nunca llegue el 2017". En un estado de ebullición mental permanente es que ancioso, excitado, esaltado y depresivo al mismo tiempo con ese andar cansino y esa actitud reflexiva que se le ha acentuado este último tiempo haciendolo parecer 10 años más grande, literalmente un abuelo, más cerca de la jubilación que de su esplendor polÃtico, con el que alguna vez soñó.
Asà las cosas, con "el acelerador a fondo" hasta el "derrape", a pesar que puede haber pasado desapercibido para mucho, Arteaga con tal de congraciarse con la vecindad platense joven, bailó "zumba", o hace la pantomima de bailar zumba sin ponerse colorado, Asà lo tuiteó Lucas Teves desde @LucasTevesOK: "AHORA| Zumba en hernandez", junto a una foto, donde se lo puede ver a JRA bailando zumba a ritmo de tortuga.
Con todas sus operaciones polÃtico - mercantiles de este último tiempo fracazadas, desde operar con el poli chorro Patricio Masana con fines "destituyentes" hacia Julio Garro; salir a decir enfáticamente por los medios que no apoyaba la Ordenanza Impositiva 2017 y luego votarsela a libro cerrado al Ejecutivo municipal y cuando se vio cercado por el discurso de la concejal de FpV, Lorena Riesgo tratarla de "esquizofrénica" y mandarla a un psicólogo, convietiendo el sano y democrático debate del Concejo Deliberante en un acting despreciativo de "violencia de género" y la última fue autorrogarse ser en gran manejador de la elección del Defensor Ciudadano, jugada de la que también ha quedado afuera, porque el verdadero "jefazo" del massismo platense, Juan AmondaraÃn, el de "los negocios de cuate", lo ha dejado fuera de juego; asà que no solo desde ña visual hace el ridÃculo sino "desbordado" le escribió en formato carta, en primera persona del plural, un verdadero depresivo "tango fatal"; preguntándoles "¿que les pasa?", sin que él que fue "alakista", "denarvaÃsta", "massista por ahora" con tantos años en el Concejo Deliberante, tenga responsabilidad alguna.
"A pesar de ser la capital de la Provincia más importante del paÃs, la ciudad fue vÃctima de años de desidia y falta de trabajo articulado entre los distintos sectores que conforman las fuerzas vivas del distrito. Situación que nos ha puesto frente al desafÃo de enfrentar una crisis económica y estructural de muy difÃcil solución para las generaciones futuras", comenzó diciento Arteaga en la misiva y agregó: "Obras inconclusas, promesas al viento y recursos desaprovechados son hoy el reflejo de la realidad que nos toca vivir. Es evidente la falta de una agenda común entre el gobierno local, dirigentes polÃticos, instituciones, empresas, colegios profesionales y universidades".
"No es casualidad que hayamos llegado a este punto. Es lo que sucede cuando se combinan desaciertos e improvisación", también aseveró JRA sin vergüenza alguna; mientras que filósofo de la polÃtica vernácula platense viendo la foto del concejal bailando zumba, reflexionó: "que le pasa a este muchacho, no sabe que del ricÃculo nunca de vuelve".
El texto completo de la carta de Arteaga a los vecinos
" ¿Qué nos pasa a los platenses?"
¿Por qué no podemos organizarnos para planificar el crecimiento de nuestra ciudad? ¿Cómo llegamos hasta este punto? ¿Cuál es la forma indicada para revertir este presente? Seguimos acumulando más interrogantes mientras que las respuestas son escasas.
La Plata fue pensada para ser una ciudad modelo. Fue reconocida a nivel mundial por su organización y tomada como ejemplo a comienzos del siglo XX. Sin embargo, la actualidad nos posiciona muy lejos de aquellos años dorados.
A pesar de ser la capital de la Provincia más importante del paÃs, la ciudad fue vÃctima de años de desidia y falta de trabajo articulado entre los distintos sectores que conforman las fuerzas vivas del distrito. Situación que nos ha puesto frente al desafÃo de enfrentar una crisis económica y estructural de muy difÃcil solución para las generaciones futuras.
Obras inconclusas, promesas al viento y recursos desaprovechados son hoy el reflejo de la realidad que nos toca vivir. Es evidente la falta de una agenda común entre el gobierno local, dirigentes polÃticos, instituciones, empresas, colegios profesionales y universidades.
No es casualidad que hayamos llegado a este punto. Es lo que sucede cuando se combinan desaciertos e improvisación.
Un claro ejemplo de esto, es el hecho que hayamos tardado más de 70 años en reactivar el Puerto y, que a pesar de haberse realizado una inversión millonaria en el último tiempo, su funcionamiento todavÃa esté paralizado.
Mientras se agudiza el debate sobre las obras que deben realizarse para adaptar el Ferrocarril Roca a los tiempos modernos, llevamos más de 37 años discutiendo qué hacer sin llegar a una conclusión. Se sigue polemizando acerca de cuál es la forma indicada para encarar las tareas en esta área, mientras perdimos de vista que los trabajos del tren comenzaron por decisión aislada lejos de los intereses de la ciudad y no como producto de una propuesta de nuestra dirigencia en el marco de un proyecto integral de la ciudad.
Estos no son los únicos ejemplos a los que podemos hacer referencia, ya que lamentablemente La Plata está colmada de promesas que nunca llegaron a concretarse: las remodelaciones del aeropuerto, mientras seguimos siendo la única capital del paÃs que cuenta con uno que no opera; la denominada ruta de la producción, la avenida 90, uno de los accesos a la ciudad que aliviarÃa el tránsito en distintos puntos de la región, al tiempo que serÃa también vÃa de llegada al Puerto. El ensanche de la avenida 66 hasta el cruce con la ruta 36.
Y la lista sigue: podemos hablar de la terminal ferroautomotor, que comenzó a planificarse en 2002 y al dÃa de hoy ni siquiera se logró llegar a un acuerdo; y del polo tecnológico, que en 2011 se dijo que se trataba de una medida de trabajo esencial para el futuro de los platenses y al dÃa de hoy no es más que una idea.
Asimismo, a partir del déficit que la ciudad tiene en materia de servicios -agua y cloacas, electricidad-, hoy colapsados por la falta sistemática de inversiones por parte de las empresas responsables, es muy difÃcil lograr captar el interés del sector privado para realizar inversiones genuinas que creen empleos de calidad.
Para comprobarlo, no hace falta más que recorrer las calles, ya que a solo 10 minutos de Plaza Moreno la ciudad carece de ese servicio, con el riesgo sanitario que ello implica.
Asimismo, el déficit del servicio de tratamientos cloacales es una gran deuda de la ciudad.
Se trata de obras que, de llevarse a cabo, le darÃan a La Plata una posibilidad de crecimiento sin lÃmite alguno y devolverÃan a la capital bonaerense el lugar que alguna vez tuvo.
Pero el presente nos indica que la falta de una planificación urbanÃstica tiene graves consecuencias que afectan directamente a los sectores más vulnerables de la sociedad. Tal es el caso de Villa Elvira, con una gran problemática social que conlleva a la deserción escolar y a la falta de contención de los jóvenes.
Por eso, es fundamental dejar de lado las mezquindades polÃticas para comenzar a trabajar juntos en beneficio de todos los platenses.
Lo cierto es que, si no podemos solucionar el problema de los baches y las veredas rotas, pensar en obras de mayor envergadura resultarÃa más difÃcil aún.
Sin embargo, no es imposible. Hace falta que hagamos sentir nuestro amor por la ciudad, coordinemos los esfuerzos para que entre todos podamos mejorar el presente.
UNA CIUDAD QUE MIRA HACIA ADELANTE
La ciudad debe ser pensada hacia adelante, con una matriz productiva diversificada, donde la economÃa no dependa exclusivamente del sector público, que cuenta en su mayorÃa con salarios magros. Este modelo, hoy agotado, podrÃa dar paso a inversiones provenientes de la conjunción entre el sector público y privado.
Unas de las herramientas para impulsar un shock económico serÃa la conformación de sociedades público-privadas, las cuales ya fueron implementadas en otros paÃses del mundo -incluso en la provincia de Buenos Aires-, que le permitirán al Municipio trabajar de forma conjunta con el sector privado más importantes de la región, con el objetivo de encarar obras de gran jerarquÃa en infraestructura para La Plata.
No podemos seguir improvisando ni perdiendo el tiempo en debates que no hacen más que entorpecer el presente. Nuestra ciudad tiene un capital humano extraordinario, universidades que son generadoras permanentes de cuadros profesionales capacitados para trabajar de manera eficaz, que en este momento no se valora como debiera.
Por ello, hace meses propusimos la integración de un Consejo PolÃtico-Económico-Social para hacer frente a los problemas de empleo e inversiones que enfrentan los platenses, con el objetivo de atravesar la transición entre las gestiones y la crisis. Pero además, como herramienta para discutir el modelo de desarrollo de nuestra ciudad.
Llegó el momento de integrar a los representantes del sector público y privado para, de una vez por todas, comenzar a transitar el camino de la prosperidad. El objetivo de todos los platenses debe ser enfocarnos en generar las bases para construir juntos el futuro de la ciudad que dejaremos a nuestros hijos. Serán ellos quienes continuarán trabajando para que la capital de la provincia de Buenos Aires vuelva a ser modelo en su organización, distribución, compromiso ciudadano y orgullo de todos los platenses.
José Ramón Arteaga
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