24-10-2017
"Uber: El gobierno debería desregular el transporte público"
Por Belen Marty @belenmarty

¿Es realmente una pelea, una disputa laboral la de Uber y los taxis? Recuerdo los primeros días de marzo cuando anunciaron la posible llegada de Uber al país y el alboroto mediático porque los taxis quedarían sin trabajo. Le dije justo a un amigo que tenia al lado que esto me hacia acordar al texto del francés Federico Bastiat "La petición de los fabricantes de vela".

Aquel escrito ensaya una suerte de demanda por parte de los fabricantes de candelabros, velas y sectores afines a los legisladores para que estos pasen una ley que prohíba la competencia desleal del sol, que generaba luz a costo cero. Por supuesto, no hay nada mejor para explicar un argumento que llevarlo al extremo.

"Demandamos que Ustedes tengan el agrado de hacer una ley que ordene el cierre de todas las ventanas, tragaluces, pantallas, contraventanas, póstigos, cortinas, cuarterones, claraboyas, persianas, en una palabra, de todas las aberturas, huecos, hendiduras y fisuras por las que la luz del sol tiene la costumbre de penetrar en las casa, en perjuicio de las bellas industrias con las que nos jactamos de haber dotado al país, pues sería ingratitud abandonarnos hoy en una lucha así de desigual", dice la petición mencionada.

Así, salvando las distancias, sentí que estaban actuando los taxistas pidiendo la no instalación de Uber en Argentina. No logran entender que la innovación y la competencia crean nuevo capital (hace unos años jamás hubiéramos creído que Mark Zuckerberg, hijo de un dentista, podría valer hoy 40 mil millones de dólares).

En el caso de Uber (menciono esta empresa por que está en boca de todos, pero podría ser cualquiera) si bien aun no tiene fecha oficial de lanzamiento ya empezó a reclutar potenciales choferes independientes para su flota. Cualquiera que tenga los requisitos que piden, puede transformarse en un conductor part time o full time.

Hay dos cuestiones básicas en este asunto: En primer lugar, las altísimas licencias de taxis, seguros, licencias profesionales y otros rollos que debe cumplir cualquier chofer de taxis que desee ejercer el servicio legalmente en el país. Las barreras de entrada para ser taxistas son altísimas, y benefician a los dueños que mafias y corporaciones que muchas veces se aprovechan de su posición. Uber, por el contrario, democratiza el servicio, dándole una opción de trabajo a quien no tiene para afrontar esas ridículamente altas tasas. Uber le da la posibilidad de convertir sus bienes de consumo en bienes de capital.

"Quieren instalarse en la Argentina fuera del marco de la ley. Lo que quieren hacer es poner una gran remisería, pero si cumplen con los requisitos no va a haber inconvenientes. No es un problema de competencia por los precios", aseguró el secretario general de Sindicato de Peones de Taxis, Omar Viviani.

Por otro lado, Diego Santilli, vicejefe de Gobierno porteño, expresó que las normativas seran para todos por igual. "Tienen que cumplir las mismas normas legales que existen vigentes para el transporte de pasajeros y que existe para los trenes, colectivos, taxis y remises", añadió.

Y, por supuesto, irónicamente alegó: "Nuestro compromiso es garantizar la calidad del transporte público y para eso es importante cumplir con las normativas vigentes".

Las intervenciones gubernamentales enfocadas en coartar la libertad de ejercer y operar un servicio son no solo moralmente incorrectas sino que achican el abanico de opciones de los consumidores (en este caso, de los consumidores argentinos) que, ¡oh casualidad!, alegan querer defender.

Estas intervenciones gubernamentales son, también, fuerzas de destrucción creativa, que obstaculizan mejoras a la vida diaria de los consumidores y su acceso a mejores bienes y servicios sino que además coartan el aumento de la producción de capital del ciudadano de pie.

Es irónico que un gobierno que dice buscar mejorar la vida de todos los argentinos, nos tenga a todos de rehenes de los taxis, un servicio público, que digámoslo, muchas veces es ineficiente, inoperante y arcaico.

Lo más razonable sería, en todo caso, adaptarse a las nuevas tecnologías, quitar las extraordinarias licencias y permitir que entren más jugadores. ¿O acaso el fabricante de walkman no tuvo que adaptarse a la creación del dvd?

Los usuarios y consumidores argentinos no somos estúpidos. Empresas como Uber son conscientes que la seguridad es un tema crucial al brindar el servicio de transporte.

Por tanto, hacen exhaustivos chequeos de antecedentes a sus choferes y el mismo sistema se valida con los usuarios ranqueando a los choferes. Eso es mucho más que lo que ofrecen los taxis hoy en día.

Belen Marty. Exclusivo para Cadena BA. 10/04/2016

Periodista,  Lic. en Comunicación Social (Univ. Austral), Maestrando en Economía y Ciencias Políticas (Eseade). Ex corresponsal Cono Sur y Cuba de Pamam Post.




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