14-10-2026
11-04-2016 | FÚTBOL Y POLÍTICA
Auge y caída de Boca de Río Gallegos, el club de los Báez
El equipo de fútbol de "Boca de Río Gallegos", el club presidido por Martín Báez, fue goleado por cinco goles a uno en el primer partido oficial después de la detención del empresario Lázaro Báez a raíz de las investigaciones por lavado de dinero que involucran a varios integrantes de su familia.

Boca perdió contra Ferro, el equipo ligado al ferrocarril de Yacimientos Carboníferos Fiscales (YCF) en un encuentro de la primera división de la liga local de fútbol.

Con una formación repleta de juveniles que demuestra el mal momento económico de la institución, el cuadro de los BÁEZ fue ampliamente superado por su rival, que ya en el primer tiempo se imponía por tres a uno y evidenciaba serios errores defensivos.

El encuentro se llevó a cabo en la sede del club Hispano, donde Boca hace de local porque no tiene cancha propia, a pesar de los años en que manejó presupuestos millonarios y tuvo el aval expreso de las compañías del empresario relacionado con el kirchnerismo.

"Tenemos muchos chicos jóvenes y la intención de llevar el equipo a lo que era antes, pero a partir de las divisiones inferiores y sin traer gente de afuera", sostuvo Gabriel Ceballos, preparador físico del equipo.

Ceballos mencionó que "ahora, el club se maneja con fondos propios, básicamente de las cuotas de los socios. Se está haciendo un trabajo paciente y a largo plazo, junto con el técnico Ariel Pérez".

También señaló que "en la parte futbolística del club" no se habla sobre los problemas judiciales de Martín y Lázaro Báez, porque "nuestra tarea es crecer día a día más allá de otro tipo de circunstancias", indicó.

En el club de los Báez todo era prosperidad mientras las empresas familiares manejaban millones de fondos de obra pública y pauta publicitaria estatal.

Fuentes allegadas a la institución recuerdan que a partir de 2011 se armó un plantel con los mejores jugadores de fútbol de la liga local y otros traídos de afuera.

Las cerca de 15 contrataciones que se hicieron tenían una particularidad: los futbolistas y varios empleados cobraban sus sueldos a través de la empresa Austral Construcciones, la misma que ahora es investigada por lavado de dinero.

"Algunos cumplían unas horas de trabajo en la empresa, pero otros no trabajaban allí, sino que cobraban por jugar al fútbol en el club", afirmó una persona cercana a los movimientos de la entidad.

La misma fuente mencionó que Boca llegó a manejar un presupuesto de 4 millones de pesos, pagando sueldos de entre 15 y 20 mil pesos, algo que sólo pudo ser imitado por el club Boxing, vinculado a Máximo Kirchner.

Boxing tuvo su momento de mayor apoyo económico, a través de empresas ligadas al Gobierno Nacional durante el kirchnerismo, cuando Boca había empezado a caer en una debacle financiera y futbolística.

De jugar el Torneo Federal B con profesionales, Boca pasó de nuevo a la liga local con jugadores juveniles, y sus ingresos se redujeron a la recaudación de su masa societaria, de unas 250 personas, y a los ingresos por el uso del gimnasio y las disciplinas amateur.

El club conserva su imponente sede de la avenida Presidente Néstor Kirchner, aquella que es amadrinada por la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner, quien estuvo en su inauguración en 2011 junto al difunto presidente de la AFA Julio Grondona.

Pero el presente de la institución dista mucho de aquellos momentos de opulencia, y se asemeja más al modesto equipo de jóvenes que hoy perdió por goleada, mientras el presidente de la entidad y su padre tratan de gambetear el accionar judicial.