Daniel Romero: "Los Lanatta cambiaron de plan fuga por miedo a ser muertos"
21-02-2026
09-01-2016 | Análisis
Daniel Romero: "Los Lanatta cambiaron de plan fuga por miedo a ser muertos"
El especialista en narcoterrorismo y director de Total News Agency dijo no tener dudas de que la fuga de "fue preparada y tuvo apoyo de altos niveles políticos" del anterior gobierno y actores de fuerzas de seguridad corruptos. Consideró que el gobierno debe "hacer contrainteligencia en las fuerzas de seguridad y la agencia de inteligencia" porque el kirchnerismo "las dejó minadas" y podría haber nuevos hechos.

El especialista en narcoterrorismo y director de Total News Agency, Daniel Romero, analizó lo que fue la fuga del penal de General Alvear de los tres condenados por el triple crimen de empresarios vinculados al trafico de efedrina para drogas sintéticas perpetrado en General Rodríguez, y estimó que "para escapar y durante el trayecto contaron con apoyo" policial y político "a altos niveles" y reveló que los hermanos Lanatta se entregaron "por temor a ser asesinados".

"Tengo entendido que fue una fuga preparada tanto para salir como para escapar durante tanto tiempo, trece días. Y que los hermanos Lanatta cumplieron en parte con el plan fuga porque lo cambiaron por temor a ser asesinados en las últimas horas. De haber seguido con todo el plan, podrían estar muertos o en otro país", afirmó el analista.

Romero reveló que el país al que estaban huyendo Martín y Cristian Lanatta y Víctor Schillaci con apoyo era Paraguay, pero "deciden cortarse solos y van a Quilmes" aprovechando sus contactos con el poder policial y político del distrito para buscar apoyo y tomar armas y dinero, pero "ahí hay una serie de desaciertos que los llevan a profugarse rumbo a Santa Fe", donde finalmente son detenidos.

Igualmente, "en todo el camino de huida recibieron un apoyo importante" con logística de contactos que les permitían conocer los controles apostados en las rutas y los rastros policiales, consideró Romero.

"Además, llama la atención que sean atrapados huyendo en una camioneta Amarok ploteada como de la Gendarmería, cuando se había dicho que tras un tiroteo habían robado un rodado de esas características pero oficialmente se había informado que lo habían hallado quemado", sostuvo el analista en declaraciones a CadenaBA.

Sobre el desenlace, insistió en que más allá de la situación azarosa del vuelco de la camioneta en un camino rural que termina dejando muy herido a Martín Lanatta y obliga a su hermano y el cómplice a huir campo abierto, lo cierto es que "yo y otros analistas" de inteligencia con los tomó contacto "coincidimos en que acá hubo un plan de fuga que no se cumplió porque ellos tuvieron miedo de que los mataran".

Cadena de favores

Sobre los niveles de poder a los que llegaron permear los tres condenados para escapar de un penal de máxima seguridad y huir 13 días protagonizando varios enfrentamientos armados tras los que no los agarraban, el especialista en narcoterrorismo afirmó que "sin duda esto llega a niveles políticos muy altos y a actores de las policiales de la provincia y federales que los ayudaron".

En ese sentido, más allá de las palabras genéricas Romero hizo hincapié en la figura del ex jefe de gabinete, Aníbal Fernández, quien "fue nombrado por Martín Lanatta no sólo ante la prensa sino en el expediente de la causa, y también por la esposa de (Sebastián Forza) uno de los asesinados del triple crimen", como el autor intelectual del hecho por su supuesta relación con un cartel mexicano dedicado al tráfico de efedrina que financió las campaña de Cristina Fernández a cambio de licencias de importación del precursor químico.

A juicio de Romero, el "encarrillamiento de la causa para dar con estos tres prófugos se pudo hacer cuando las fuerzas federales tomaron el control de la investigación" y la Policía bonaerense, atravesada por nexos con políticos fuertes del Conurbano relacionados con actores narcos quedó desafectada por la huída a Santa Fe.

Por esto, el especialista dijo que "una vez detenidos lo que hay que ver es quiénes planearon esta fuga y por qué".

Pecado de ingenuidad

Tras la detención de los prófugos, autoridades de los gobiernos provincial y nacional celebraron el desenlace y reiteraron la decisión de luchar contra las bandas narcos. Sobre esto, Romero planteó la necesidad de ser cautelosos y serios. 

Sobre todo porque más allá de este hecho puntual lo cierto es que la administración nacional todavía no completó el ministerio a cargo de Patricia Bullrich y en provincia por falta de equipos María Eugenia Vidal debió dejar a los funcionarios de Ricardo Casal en el Servicio Penitenciario y de Alejandro Granados en la Policía, quienes fueron ministros de Justicia y de Seguridad respectivamente de Scioli.

En este sentido, el analista consideró que los nuevos gobiernos "pecaron de ingenuos" al dejar estructuras relacionadas con actores marginales y corruptos y además "no están tomando las riendas del Estado en materia de seguridad e inteligencia".

"El gobierno anterior kirchnerista ha dejado minado con distintas esporas las conducciones de las fuerzas de seguridad y de inteligencia, sobre todo la conducción de la AFI. En los últimos años además la mayoría de los policías que ingresan a la fuerza pertenecen a esta filiación política. Y también los comisarios generales, inspectores y mayores pertenecen a sectores vinculados a la corrupción", agregó Romero.

Frente a esta situación, dijo que los funcionarios responsables de áreas de seguridad en los altos niveles deben "comenzar a hacer contrainteligencia en las fuerzas para detectar quiénes son los funcionarios vinculados a estructuras de corrupción" heredadas del pasado "e ir apartándolos", porque de lo contrario no se pueden descartar otros episodios como la triple fuga.

"Esta no es una tarea fácil para el gobierno nacional. Pero han cometido varios pecados, entre ellos la ingenuidad frente a lo recibido" del kirchnerismo, sentenció Romero, que agregó: "para esto hay muchos buenos profesionales en cada fuerza con los que armar oficinas de asuntos internos para hacer la limpieza".

Para finalizar, Romero dijo que el gobierno nacional "tiene la voluntad pero ha errado el vizcachazo como se dice en el campo" y planteó que la depuración de las fuerzas nacionales, provinciales y la agencia de inteligencia no es una utopía porque "no todo está perdido" y planteó como ejemplo lo ocurrido en la detención de los fugados: "veamos el apoyo de los vecinos a los policías de Cayastá en Santa Fe informándoles dónde andaban y hasta ese hombre que ofreció sus caballos para que fueran campo adentro y exponiéndose sin miramientos por el bien, para que fueran detenidos estos criminales. Si la gente marca el camino del bien la política debe seguirlo y el pueblo ser custodios de que los políticos cumplan con una nueva seguridad sin corrupción".