27-10-2026
28-12-2015 | Nuevos tiempos
Comenzó formalmente la intervención de la AFSCA después de histórica polémica
Agustín Garzón, anunció el inicio de una auditoría que abriría paso a acciones legales contra la anterior gestión, mientras siguen alzándose voces a favor y en contra de la medida presidencial.

Este lunes comenzó formalmente la intervención del Poder Ejecutivo a la Autoridad Federal de Servicios Audiovisuales (AFSCA), después de una polémica histórica que aún persiste entre sus anteriores autoridades que respondían al kirchnerismo y las nuevas autoridades, que lejos de sanar heridas prometen seguir la batalla porque el flamante interventor Agustín Garzón, anunció el inicio de una auditoría que abriría paso a acciones legales contra la anterior gestión.

Garzón prometió que este lunes mismo la Sindicatura General de la Nación (Sigen) comenzará una auditoría sobre la gestión de Martín Sabbatella y si hallan problemas administrativos o de gestión en la asignación de partidas presupuestarias, reparto de frecuencias o contratos excesivos habrá acciones judiciales.

El funcionario legó a la AFSCA junto a Miguel de Godoy, para asumir en reemplazo de Sabbatella , quien por resistirse a dejar el edificio de la institución tuvo que ser desalojado el viernes pasado por una orden del juez federal Julián Ercolini.

"Tenemos el derecho de ingresar y comenzar con las tareas que nos encomendó el Presidente", afirmó Garzón, quien insistió en que se cumplirán las tareas con "libertad" y no habrá anulación de hecho de la ley de servicios de comunicación audiovisual, como argumentaron las autoridades del kirchnerismo y sus referentes en la resistencia.

El inicio de la auditoría abre el juego a interrogantes sobre el destino que tendrán centenares de funcionarios de la AFSCA que fueron designados por la gestión de Sabbatella y se reivindicaron como militantes kirchneristas bajo la bandera de la "democratización de voces".

En ese sentido, hay que analizar las últimas palabras del ministro del Interior y Transporte, Rogelio Frigerio, quien advirtió que la AFSCA con el kichnerismo "se había convertido en un albergue de militantes" y el nuevo gobierno no podía sostener su continuidad para que financiaran una estructura política y en materia de gestión programas y emisoras abiertamente kirchneristas.

Las anteriores autoridades leales al kirchnerismo insistieron en todo momento en que la ley de medios le concedió "mandato hasta 2017" por lo cual el macrismo "debe aceptar la norma" y no avanzar sobre el organismo, como finalmente el presidente Mauricio Macri hizo con un decreto, ratificado por la justicia.

El kirchnerismo llevó la batalla a las calles por el incidente. La demostración de esto fue el acto que realizaron en Parque Saavedra Sabbatella y los panelistas del programa "6,7,8", que se emitía por la TV Pública hasta que el dueño de la productora Cristóbal López canceló el contrato con el canal del Estado.

En ese acto, Sandra Russo dijo que Macri ahora tiene "poder de fuego" para tomar el control de los medios públicos en la gestión y los hechos y a través de la pauta publicitaria "condicionar y tomar" los privados, por lo cual los periodistas kirchneristas no podrán volver con su ciclo, lo cual consideró una "censura".

En igual sentido se pronunció Sabbatella, quien convocó a "seguir la lucha" perdida institucionalmente en los mecanismos del Estado a través de "las calles y las plazas", donde "no nos pueden callar ni intervenir".

La polémica intervención de la AFSCA llegó inclusive al ámbito regional internacional. El relator de la Organización de Estados Americanos (OEA), Edison Lanza, rechazó la decisión de Macri considerando que se eligió "un camino poco ortodoxo y hoy está cuestionada la legalidad de la decisión".

A través de una entrevista con el diario Buenos Aires Herald, el funcionario estimó que  "los estándares internacionales dicen que lo adecuado es tener organismos con autonomía tanto del ejecutivo como de los poderes fácticos, que sean capaces de regular los sistemas de medios de acuerdo a principios de legalidad".

Con voces críticas y adhesiones en el país y la región, advertencias ante la justicia, amenazas de auditoría y marchas en la calle, siguen los coletazos de la histórica intervención de la AFSCA, organismo encargado de nada menos que de trabajar en la batalla contra las corporaciones mediáticas con lo que tanto hizo bandera el kirchnerismo.