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| 02-09-2015 | Diagnóstico crítico | |||
| Luis Vicat: “las políticas de seguridad de hoy se encaminan al fracaso” y advirtió que el narcotráfico "ya se instaló" | |||
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Ex comisario inspector en retiro activo de la Policía Bonaerense, Luis Vicat, especialista en inteligencia criminal y sistemas de prevención para bancos, aseguró que las políticas de seguridad impulsadas por el gobierno bonaerense, tendientes a la saturación de efectivos y patrullajes disuasivos, "se encaminan al fracaso", porque "son reactivas y táctivas, actuando sobre el delito cometido". Vicat subrayó "estamos poniendo todo en políticas de seguridad reactivas, de patrullaje y cuestiones muy tácticas que los delincuentes ya conocen", cuando "un resideño a fondo de lo planes debe contemplar políticas proacctivas, para actuar sobre los nodos protodelictuales antes de que el delito se produzca". "Hoy tenemos 95.000 policias y estamos mal y vamos a contratar más y seguiremos igual porque todo es reactivo. El quit de la cuestión no es la saturación de efectivos, es la falta de plan estratégico que nos lleva al fracaso", afirmó en diálogo con Cadena BA. Además, Vicat planteó como un agravante la "pasividad o conformismo" que hay entre los efectivos policiales, que "en delitos menores callejeros ni intervienen", según "lo relatan varias ongs y otras instituciones dedicadas a la problemática de la seguridad con las que tengo contacto habitual". Esta situación se da en términos operativos "por la falta de móviles en condiciones y de armamento adecuado", al punto de que "en algunos casos bandas vinculadas a narcotraficantes tienen mejor logística y armas que las propias fuerzas". A su vez, existe "la cuestión salarial y de motivación que persiste de forma estructural", ya que "si bien los sueldos de la Policía han mejorado, en términos internacionales el suelo policial local es pordiosero". Al respecto, consideró que "una policía mal paga es una policía que jamás va a andar bien y una bien paga pero no motivada tampoco va a funcionar bien" y planteó evaluar "algunos casos excepcionales como el de San Luis, donde a los 10 años el empleado público ya tiene una casa que se la da el Estado a pagar, eso mejora muchísimo el rendimiento porque hay reconocimiento a través de una política mayor". Candidatos: Mucho discurso, nada sustancial El especialista en seguridad evaluó además que esta problemática "no es tenida en cuenta con seriedad" por parte de ninguno de los principales candidatos a cargos ejecutivos en las próximas elecciones de octubre. Al respecto, afirmó que "hay mucho discurso de campaña electoral, con algunas medidas de cumplimiento imposible, como decir voy a terminar con el delito con simpleza". Amplió en ese sentido que "en lo que se ve y escucha no se ve nada sustancial realmente, más allá de promesas", y agregó: "Lo que se puede es resideñar políticas de seguridad, articulando con reformas legales, el servicio penitenciario, la policía, la contención social de la minoridad en riesgo, plan de becas para chicos que se porten bien y evitar que caiga en manos de los narcos. Esto permitiría 'contener' que se vive y eso sería un triunfo". Sin embargo, Vicat reconoció con tristeza que para los principales políticos "sólo existe llegar a octubre bien y eso es un error muy grande", porque "en seguridad no se puede pensar a dos meses con marketing, sino por quinquenios, decenios y con políticas integrales". Por esto, sugirió "una suerte de Pacto de la Moncloa de representantes de las distintas fuerzas políticas para trabajar en seguridad en serio, con un sentido estratégico, no reactivo", porque de lo contrario "todos vamos atrás de la emergencia con un librito". Y si esto no se da, "no pierdo la esperanza de que por lo menos quien gane haga una interconsulta con personas que saben y encare un resideño de políticas estratégicas de seguridad, ya no las tácticas reaccionando, y así hasta se podría vender como un éxito la contención", estimó Vicat. "Triunfo narco" El comisario retirado analizó también críticamente la situación del narcotráfico en el país, contradiciendo la presunción de muchos funcionarios que minimizan la forma en que está extendido. Al respecto, consideró que la industria de la droga y sus distintas vertientes "ya ganó la pulseada hace tiempo y perforó en distintos estratos" e instituciones. "De las tres etapas de desarrollo del narcotráfico estamos culminando efectivamente la de instalación. Ya llegó y va a ser difícil erradicarlo una vez que atraviesa distintos estamentos y tiene consecuencias graves", sentenció. Sobre esto, afirmó que "como país tenemos que pensar aunque no nos guste en México como futuro, un país que es un estado paria en el cual los narcos tienen más poder de decisión que el propio poder formal". Dudas sobre Matzkin Vicat se mostró además escéptico sobre las competencias del jefe de operaciones de la Policía Bonaerense, Hugo Matzkin, para promover las reformas policiales que el contexto demanda. "Yo desconozco si sabe o no sabe o está capacitado para su cargo, si está puesto ahí es responsabilidad del poder político que lo impulsó y lo apoya, los resultados se ven", afirmó. Si cuestionó la falta de acciones "estratégicas" y la insistencia en "incrementar el número de efectivos con sentido reactivo" y como disuasión. Y se preguntó por ejemplo "los estudios de admisión y de perfil psicológico que se hacen sobre los efectivos policiales nuevos" en la nueva Policía local, a la luz de distintos incidentes provocados por miembros de la misma, el más reciente uno que tras discutir con su pareja también policía en un boliche sacó el arma reglamentaria y empezó a los tiros, hiriendo de gravedad a un estudiante en La Plata. Por otra parte, Vicat se manifestó en contra de la posible reforma legal que quita la obligatoriedad de los efectivos policiales de portar el arma las 24 horas del día y no hacerlo los días que no está de servicio. "No sería lo ideal el desarme policial, porque hoy la delincuencia ocupa la totalidad del territorio provincial. La Policía ha disminuido en la calidad del armamento que se usa. Por ejemplo, un policía trabaja 8 horas uniformado en el acceso a cualquier asentamiento peligroso del Conurbano en el cual cumplió allanamientos y metió presa gente y después va a la comisaría se cambia y se va a su casa sin arma; los estarían esperando para matarlos en fila, sería un genocidio pintado de azul. Cuando el delito comience a acotarse tal vez, como ya se hace en otros países. Pero el escenario de violencia indica lo contrario. Tengamos en cuenta que hasta en Inglaterra, la Scotland Yard dejó de trabajar desarmada y lo hace armada en todos sus cuerpos", concluyó Vicat. CAGL - EC
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