15-10-2026
24-02-2015 | Tenis
Nadal y Mónaco fueron la gran atracción del día en el ATP porteño
El súper campeón español Rafael Nadal y el argentino Juan Mónaco dejaron claro que se llevan muy bien afuera y adentro de la cancha, y juntos avanzaron hoy a los cuartos de final del cuadro de dobles del Argentina Open, tras superar en un partido vibrante a los checos Frantisek Cermak y Jiri Vesely por 4-6, 7-5 y 10-7.
Rafa' y 'Pico' batallaron durante una hora y media para doblegar a los especialistas checos Cermak y Vesely, y generaron las primeras grandes ovaciones del torneo en el Buenos Aires Lawn Tennis Club, que estuvo ocupado en un 70 por ciento de su capacidad total, que alcanza a 6.030 espectadores.

Nadal, 9 veces campeón de Roland Garros y considerado en forma unánime como el mejor de la historia sobre polvo de ladrillo, pisó la cancha central del Buenos Aires después de una década, con vincha y muñequeras amarillas con vivos blancos, remera blanca y pantalón gris, y recibió enseguida el cariño de la gente.

"Rafa quedate para siempre, en mi casa hay lugar", rezaba la bandera especialmente colocada por los fanáticos para el crack nacido en Mallorca hace 28 años, quien retribuyó tanto afecto con su 'garra' y entrega habitual, la que ofrece en el circuito cuando afronta cada una de sus hazañas.

Nadal y Mónaco, amigos desde la infancia, cuando el tandilense decidió instalarse en España para formarse como tenista, suelen disfrutar cuando se juntan para un torneo de dobles, y también ganan, como lo hicieron este año en Doha, en un torneo que se anotaron para pasarla bien y terminaron alzando el trofeo.

El primer set del partido favoreció a los checos, quienes demostraron mejor coordinación, arriesgaron con tiros ganadores y tuvieron a Cermak bien plantado en el fondo de la cancha y al longilíneo Vesely preciso en la red, con varias voleas de alta calidad.

La pareja checa se entendía mejor, con Cermak al mando, ya que a los 38 años domina el tema dobles y ya era profesional a los 17, justo cuando nacía su compatriota Vesely, de apenas 21 y un buen futuro por delante como singlista.

Una doble falta de Nadal les dio el primer set a los checos por 6-4, y un quiebre sobre el servicio del español los puso adelante 5-3 en el segundo, con la victoria cercana.

Sin embargo, el público comenzó a alentar sin pausas, con el "Vamos Rafa vamos, ponga huevos que ganamos" y el clásico "y pegue Pico pegue", y el partido increíblemente cambió, y lo que parecía derrota segura comenzó a transformarse.

Nadal jugó cuatro games excepcionales, con garra, determinación y tiros ganadores, el estadio se levantó y lo que era 3-5 pasó a ser 7-5 y a empezar de nuevo, pero con los checos aturdidos, incómodos y con mucho miedo escénico, conscientes de que enfrente tenían a un grande en serio.

En el súper tie break al mejor de 10, Nadal siguió en altísimo nivel y Mónaco lo acompañó con una notoria mejoría en la red, con tres voleas que fueron tres puntos y así se mantuvieron al frente hasta el 10-8 final que desató el festejo de dos amigos dentro de la cancha y la gente en las tribunas.

Nadal tardó una década en volver al estadio del barrio de Palermo, pero regresó con toda la furia y demostró ser un ganador que no quiere perder ni siquiera un partido de dobles, a 24 horas de su debut en el cuadro de singles, que será mañana a las 21 ante el cordobés Facundo Argûello.

El español se metió al público en el bolsillo y a Mónaco la victoria le vendrá más que bien para maquillar la decepción que le generó quedar afuera del equipo de Copa Davis, más allá de lo que suceda en el próximo compromiso de la pareja, que será el jueves ante la dupla argentina conformada por Federico Delbonis y Andrés Molteni.

El Buenos Aires tuvo su mayor lleno de la semana, para un partido de dobles de una primera ronda, algo que solo puede generar un gran campeón como Nadal.

En tanto, mientras Nadal y Mónaco generaban ovación tras ovación, en la cancha del fondo, la número 2, un argentino, Guido Andreozzi (194), avanzó a los octavos de final tras dejar en el camino a su compatriota Molteni (280) por 6-2 y 6-2 luego de una hora y 12 minutos.

Andreozzi, cuyo triunfo fue presenciado por un puñado de familiares cercanos, jugará en octavos de final ante el uruguayo Pablo Cuevas (24).


Por su parte Carlos Berlocq avanzó hoy a los octavos de final del Argentina Open, certamen dotado con 573.750 dólares en premios, tras superar a su compatriota Diego Schwartzman por 6-3 y 6-3, mientras que otro tenista local, el cordobés Facundo Argüello, accedió a la misma instancia luego de vencer al español Albert Montañes por 6-3 y 6-2.

Berlocq se quedó con el 'duelo' argentino ante el Peque Schwartzman (64) en una hora y tres minutos de juego, ante unas 250 personas que presenciaron el partido en la cancha central del Buenos Aires Lawn Tennis Club. El próximo rival de Charly será el italiano Fabio Fognini (22), cuarto cabeza de serie que ingresó al certamen directamente en los octavos de final, y fue finalista en Buenos Aires el año pasado, cuando cayó en la definición ante el español David Ferrer (9).

El cordobés Argüello (146), por su parte, ingresó al torneo luego de atravesar la clasificación y se dio el gusto de superar en la cancha número 3 del complejo al catalán Montañes (90) ante unas escasas 50 personas que disfrutaron de su éxito.

El próximo rival del cordobés será nada menos que el múltiple campeón español Rafael Nadal (4), máximo favorito al título y que al igual que Fognini, Tommy Robredo (18) y el uruguayo Pablo Cuevas (24) ingresó directamente en los octavos de final.

Con las victorias de Berlocq y Argüello el tenis argentino estiró a cuatro las victorias de la jornada, puesto que previamente habían avanzado a octavos de final el azuleño Federico Delbonis y el rosarino Renzo Olivo.

Las únicas derrotas fueron las del mencionado Schwartzman ante Berlcoq, y la del marplatense Horacio Zeballos (125) ante el catalán Albert Ramos Viñolas (68) por 6-4 y 6-1. Delbonis (59) le había ganado más temprano al español Pablo Carreño Busta (54) por 7-6 (7-2), 3-0 y abandono por lesión, y jugará su próximo partido frente al italiano Paolo Lorenzi (66). El rosarino Olivo (186), por su parte, superó al finlandés Jarkko Nieminen (70) por 7-6 (7-3), 5-7 y 6-0, y su próximo adversario será el catalán Robredo, segundo favorito al título.