22-06-2026
17-12-2014 | balance 2014
La Plata: De la mano de Borgini, un "mediocre" Concejo Deliberante jugó para Bruera
La semana pasada "silenciosamente" el Deliberativo platense realizó su última sesión, en un año gris, el presidente del Cuerpo, Pedro Borgini mostró su muñeca de gremislista y con un perfil pluralista llevó al Concejo, donde el oficialismo esta en minoría a aprobar todo lo que Pablo Bruera necesitaba y a pagar el menor costo posible por los cuestionamientos a su gestión. La soledad opositora de Gastón Crespo. Los peores: Renna, Farroni, Pacharotti, Gabriel Bruera y Lugli. La más perjudicada: Florencia Saintout.
En silencio y casi sorpresivamente, el Concejo Deliberante de La Plata finalizó el miércoles pasado su período de sesiones en este 2014. Fue un año que comenzó con muchas expectativas pero que finalmente resultó favorecedor al oficialismo que logró aprobar las principales normas de estricto pedido del intendente Pablo Bruera.

Las elecciones legislativas del año pasado, habían abierto la puerta a un posible cambio de mando en la presidencia del Concejo  dado que la oposición contaba con un número de bancas que le permitía llevarlo adelante: el Frente Renovador cuenta con seis ediles, el FAUNEN con cinco concejales, el Frente para la Victoria - Nacional y Popular con cuatro;  y de este modo, si hubieran quedado a un lado los apetitos personales, hoy la historia sería diferente.

Dentro de este contexto, la presidencia quedó en manos de uno de los concejales brueristas más respetados por todos los partidos, el sindicalista de la Sanidad, Pedro Borgini, quien dejando a un lado el estilo "violento y ordinaria" de "cortar la palabra" implementado por Javier Pacharotti (ahora engrosando las filas del massismo) permitió las expresiones de los concejales pero al mismo tiempo cumplió con todo aquello que el Ejecutivo pidió aprobar.

En ese marco, la postura más opositora fue del FAUNEN, con un solitario Gastón Crespo a la cabeza y con los radicales más "borrados" que presentes; un Frente Renovador en actitud de cuestionar; pero al mismo tiempo buscar consensos, donde sobresalió por su conocimiento de la Ciudad,  José Arteaga y con Oscar Vaudagna, como presidente de bloque, muy por debajo de su "supuesto" nivel, tanto a la hora de comandar el bloque, como a la hora de exponer;  k  un bloque de ediles ultra kirchneristas que no pudo distanciarse nunca de la pertenencia partidaria al PJ y al FpV y la consecuente "obediencia debida", con algunos faltazos obvios del "alakista" Sebastián Tangorra y la académica Sanitout. En ese escenario el "bruerismo" se consolidó y cuando todo hacía pensar que sería un año complicado, llamativamente se desarrolló de modo lineal y tranquilo para el oficialismo municipal, con Borgini "muñequeando" como timonel de un barco que hacía agua y sobrevivió a la tempestad opositora que fue tan sola una pasajera y tenue llovizna, en la Ciudad que sufrió el 2 de abril de 2013, uno de los temporales más trágicos de la Argentina, con alrededor de 100 muertos y ausencia de gestión municipal.

La rendición de cuentas 2013; la Policía de Prevención Municipal; la nueva norma para inscribir tierras aptas para el Procrear -allanamientos judiciales de por medio por sospechas de pedidos de coimas de funcionarios municipales-, aumento de taxis; el Presupuesto 2015;  fueron todas las normas sobre las cuales, más allá de alguna crítica, finalmente resultaron aprobadas.

Con estas ordenanzas sancionadas, el oficialismo sorteó el ante último año de su gestión y se prepara para un 2015 que se plantea mirando hacia las PASO de agosto, donde todavía la batalla por "el sillón de calle 12", no comenzó. Apenas se han calentado los motores, lo cual también favorece al "bruerismo".  

Por último, en un año gris y mediocre, sin ninguna iniciativa postiva por resaltar; entre las perlitas "negativas" del Concejo, sobresalen negativamente,  el "massista" Pacharotti, silencioso y con poco apego al trabajo, faltador a tres sesiones consecutivas en el final de año; el concejal amigo de Gonzalo Atanasof, Guillermo Renna que molesto por alguna publicación desfavorable y con información certera, amenazó y apretó al periodista que la escribió; la edil Farroni, la eterna secretaria de Juan Amondaraín, que llegó a ser legisladora local exactamente por eso, que entre algunos de sus papelones en el recinto, fue querer declarar de "interes municipal", la película  "Borrando a Papá" que está cuestionada por hacer apología a favor de la "violencia de genero"  y por último, la lamentable emboscada que le hicieron desde el "bruerismo", con Gabriel Bruera y la familia Lugli - Gordillo como autores ideológicos y ejecutores, a la concejal ultra k, Florencia Saintout vinculándola con el "hornero" Braga, uno de los asesinos del fotógrafo José Luis Cabezas; teniendo que soportar la Decana de la Facultad de Periodismo de la UNLP, una de las operaciones mediáticas más impresionantes y destructivas del año, hacia una persona, donde "la mentira fue la verdad".