19-08-2026
En Tigre quieren sacarle la casa a un jubilado discapacitado
Ricardo Carlos Araya tiene 76 años, cobra el haber mínimo jubilatorio y es discapacitado. El municipio le inició una causa porque debe $15.594 de ABL. "Les dije que no podía pagar y me dijeron que lo haga igual. Se ve que quieren el terreno para ellos, pero esta es mi casa desde hace 40 años y no tengo otro lugar donde vivir, me quieren dejar en la calle", denunció
"Siempre marcamos prioridad en lo que significan nuestros abuelos", gritaba a los cuatro vientos Sergio Massa durante la campaña del año pasado, remitiéndose a su paso por la ANSeS, donde fue Director Ejecutivo entre 2005 y 2007. "Con el proyecto de Sergio Massa ganan los jubilados", aseguraba Mirta Tundis, tercera en la boleta del Frente Renovador. Sin embargo, lejos parecen haber quedado esas consignas.

El Argentino Zona Norte accedió en exclusiva a una causa que el municipio de Tigre-con un poder brindado por el entonces intendente Sergio Massa-, le inició a un jubilado de 76 años que, a pesar de sufrir una discapacidad y de cobrar el haber mínimo, pretende hacerle pagar $15.594 y amenaza con quitarle la casa.

Ricardo Carlos Araya tiene 76 años, llegó a General Pacheco en 1974 y, a pesar de haber nacido en Córdoba, se considera un tigrense hecho y derecho. "Cuando vine acá no había nada ni nadie alrededor, solamente una quinta enfrente. Lo primero que hice fue mandar a construir los cimientos de esta casa en la que vivo hace 40 años, aunque nunca pude avanzar en su ampliación", contó a este diario. Techista de profesión, tuvo que dejar de trabajar cuando hace 5 años sufrió un pico de presión que le dañó la pierna y brazo derecho, impidiéndole moverse con facilidad. Como consecuencia, se vio obligado a suspender la obra que él mismo estaba realizando para construirse una vivienda digna en su propio terreno. En la actualidad, vive en una fría pieza de 3x3, donde la escasa luz que alumbra el cuarto proviene de una lámpara de kerosene y la lluvia penetra la chapa, inundando el pequeño espacio donde Ricardo pasa su días. Sin embargo, su vida cambió rotundamente cuando recibió una carta-documento por parte de la municipalidad de Tigre que lo amenazaba con quitarle su casa si no pagaba $15.594 que adeudaba en concepto de Alumbrado, Barrido y Limpieza (ABL).

"Me sorprendí, no sabía qué hacer porque no tenía forma de pagarlo, así que me fui a ANSeS a ver qué se podía hacer". Ricardo cobra la jubilación mínima -$2.575 por mes-, por lo que debería destinar la totalidad de su jubilación durante más de cinco meses para pagar la deuda que el distrito le reclama. "Vino a verme a ANSeS después de acudir varias veces al municipio para pedir que lo eximan de pagar el ABL y recibir siempre una respuesta negativa", señaló a este diario el titular del organismo en Tigre, Martín Gianella, quien realizó un pedido de informe a través del Concejo Deliberante "para que el massismo nos explique por qué demandan a jubilados humildes bajo amenaza de rematarles la casa, en lugar de eximirlos del cobro".


La eximición de cobro que Ricardo reclama está fundada en la ordenanza fiscal 2014 del propio distrito de Tigre, que estipula en su artículo 110: "La Autoridad de Aplicación podrá eximir por edad avanzada, considerada a partir de los 70 años -Ricardo tiene 76, con la condición que la propiedad por la cual se solicite la liberalidad sea habitada únicamente por el contribuyente". Si bien la totalidad de la parcela supera mínimamente el polémico requisito que el distrito incluyó en la ordenanza fiscal, la condición socio-económica del afectado no sólo deja en claro su imposibilidad de pago, sino también la notoria incapacidad de usufructuar el terreno en toda su extensión. Aquella cláusula está destinada a evitar que grandes terratenientes puedan solicitar una eximición de cobro, teniendo una vivienda de lujo que supere los 500 metros cuadrados. No es el caso de Ricardo.

"A ellos no les importa, les dije que no podía pagar y me dijeron que lo haga igual. Se ve que quieren el terreno para ellos, pero esta es mi casa desde hace 40 años y no tengo otro lugar donde vivir, me quieren dejar en la calle", denunció Araya. La abogada María Renata Scafati, que cuenta con un poder brindado por el entonces intendente Sergio Massa para actuar en nombre del Municipio, ya trabó un embargo preventivo a la humilde vivienda ubicada en la calle O ́Higgins. "Nunca me ayudaron, nunca aparecieron. Gracias a dios que cobro una jubilación que me alcanza para comer, no sé de dónde quieren que saque la plata", expresó. Por su parte, Gianella criticó la política del massismo frente a los jubilados, que parece ser uno de los ejes de campaña del ex intendente de Tigre: "Ya sabemos cuáles serían las prioridades del Frente Renovador si Massa fuera presidente: que vuelvan las AFJP y desconocer los derechos de los jubilados"

"A ellos no les importa, les dije que no podía pagar y me dijeron que lo haga igual. Se ve que quieren el terreno para ellos, pero esta es mi casa desde hace 40 años y no tengo otro lugar donde vivir, me quieren dejar en la calle".

Su caso es uno de los tantos juicios donde el Municipio busca rematar terrenos de alta cotización, aprovechándose de la pobreza del dueño para quedarse con la parcela. Por eso, en el pedido de informe presentado por el FPV se solicita que se notifique si Tigre tiene como "práctica habitual realizar un análisis del estado de situación socio-ambiental económica sobre los jubilados a los que le inicia una demanda de este tipo".