|
|
|||
| Otro homosexual agredido | |||
|
|||
"Te dijimos que te íbamos a matar por puto", escuchó Nahuel Albornoz mientras recibía puñetazos, patadas y hasta un piedrazo el viernes pasado en Virrey del Pino, en La Matanza. La tremenda agresión ocurrió arriba de una combi, a menos de un mes de la golpiza que sufrió en Parque Lezama otro joven por su orientación sexual. La realidad vuelve a contradecir los avances legislativos que parecían haber saldado la deuda social con las minorías sexuales en el país.
Nahuel fue el viernes pasado a las 15 a tomar una combi de las cientos que, sin permiso legal ni control, circulan por el conurbano bonaerense. Llevaba su bolso y dinero para irse de viaje por el fin de semana cuando se encontró con siete jóvenes que reconoció porque lo habían amenazado varias veces en el barrio: "Te voy a meter un fierro en el caliente porque te gusta", recuerda que le llegaron a decir.
Nahuel relato que todos estaban arriba del vehículo por lo que decidió sentarse en un lugar alejado del grupo porque comenzaba a caldearse el ambiente. Allí, un chico le quitó del bolsillo el dinero y él trató de recuperarlo, lo que dio inicio a la golpiza arriba del vehículo: lo tiraron al piso y comenzaron las patadas y piñas; mientras le pegaban, lo insultaban por su orientación sexual.
Ante la batalla campal, el chofer detuvo la combi pero no el pleito. Algunos pasajeros intentaron bajar, pero al abrir la puerta hicieron caer al piso a los agresores con Nahuel. Esto no los detuvo y continuaron las trompadas. Entre los atacantes había dos chicas que tomaron una piedra y le pegaron en la cabeza: "Te dijimos que te íbamos a matar por puto", gritó una de ellas.
Nahuel intentó recuperar su bolso que estaba arriba de la combi y al querer subir, golpeado y sangrando, el chofer le impidió ascender con una patada en la cara. Luego, cerró la puerta y arrancó a toda marcha. Uno de los pasajeros que descendió ayudó al joven a llegar al hospital.
"Anteriormente ya había tenido fuertes amenazas por estos mismo pibes, cosas como `puto de mierda te vamos a romper el culo... te vamos a cagar a tiros o insultos´. Son una bandita que hacen desastre por todos lados, se los conocen como los pungas del fondo", relata Nahuel.
Al momento de hacer la denuncia luego de ser atendidoen un hospital, los policías tomaron la denuncia como un robo seguido de lesión y no un ataque por la condición sexual de una persona. "Este debate se dio también con la agresión a Ariel Olivera. Se caratula como robo pero no hay registro para que se contabilice como un ataque homófobico en el título", afirma la vicepresidenta de Unión-Pro Diversidad, Mar Pérez Reynoso, quien acompañó al joven al INADI, donde fue recibido por autoridades del organismo que lucha contra la discriminación.
"La agresión a Nahuel fue la consumación de las amenazas que venía recibiendo. El hecho de su realidad de ser gay en Gonzalez Catán, que el cuenta que es un lugar donde la intolerancia por lo diversidad es más profunda, un grado de violencia alarmante. Nos jactamos de ser una sociedad avanzada en cuanto a derecho y libertad individual pero aún en la practica estamos fallando", remató Pérez Reynoso.
|