05-07-2026
19-03-2026 | NUNCA MÁS
A 50 años del golpe: la mayoría de los argentinos mantiene una mirada crítica sobre la dictadura
Un estudio de Pulsar.UBA revela que la memoria sobre 1976-1983 sigue vigente. Predomina la condena social, con matices en su interpretación.
A medio siglo del golpe de Estado de 1976, una investigación nacional elaborada por Pulsar.UBA muestra que la memoria sobre la última dictadura militar continúa activa en la sociedad argentina. El estudio combinó técnicas cualitativas y cuantitativas para relevar percepciones en todo el país.

La encuesta se realizó sobre una muestra nacional de 1.136 personas mayores de 18 años, con un margen de error de +/- 2,8% y un nivel de confianza del 95%. El trabajo de campo se llevó a cabo en octubre de 2025 mediante un relevamiento mixto que incluyó encuestas telefónicas, online y presenciales.

Según los datos, el 71% de los encuestados afirma conocer “mucho” o “algo” sobre lo ocurrido entre 1976 y 1983. Además, la valoración negativa de la dictadura es ampliamente mayoritaria, consolidando un consenso social de rechazo, aunque con diferencias en la interpretación.

Una de las principales tensiones aparece al describir el accionar del régimen. Mientras un sector lo define como un plan sistemático de desaparición de personas y violación de derechos humanos, otro lo interpreta como una lucha contra el terrorismo con excesos, aunque ambos comparten una condena inicial.

La investigación también señala que los desaparecidos, la represión y la violencia institucional ocupan un lugar central en la memoria colectiva. La educación, la familia y los medios son los principales espacios de transmisión de este pasado reciente.

En cuanto a la legitimidad del golpe, el 63% considera que no hubo motivos que lo justifiquen, y la responsabilidad recae principalmente en la junta militar. A su vez, el 70% apoya que el Estado continúe juzgando a los responsables.

Finalmente, el estudio indica que el 83% de los argentinos considera poco o nada probable que vuelva a ocurrir una dictadura en el país, aunque este escenario convive con niveles bajos de participación activa en acciones de memoria.