25-05-2017
Por Columna en diario La Nacion
“Marcos Aguinis ese degenerado escriba de la "Corpo" y la verdadera "Opo"
- Por Carlos Alberto Garcia Lacamara (*).- "El veneno de la épica kirchnerista" que apareció en la columna de opinión de este martes del diario La Nación firmada por Marcos Aguinis ha traspasado cualquier límite que se tenga conocimiento de lo que debe ser una nota de opinión de un intelectual y más en un diario que se precie de tal y se considera "tribuna de doctrina".

Con una volanta que dice "Las prácticas que se ocultan tras el relato" la nota de este intelectual al que Raúl Alfonsín eligió para presidir el "Consejo para la consolidación de la Democracia" allá en los albores de la democracia y escribió libros como "La gesta del marrano" y "Carta Abierta a un General" compara al gobierno de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner con el gobierno de Corea del Norte, entra en los anales del disparate queriendo hacer parecer a este gobierno elegido por más del 54 % del voto popular hace menos de un año como una dictadura o gobierno autoritario o totalitario.

 

Aguinis en la presente nota es un verdadero ejemplo de un intelectual representante de la generación de la Organización Nacional que bien representa el diario La Nación que en nombre de la "Civilización" y con la mentira como base de su pluma, impusieron su orden mediante la más feroz barbarie asesina sobre todo aquel que fuera un impedimento para su proyecto de poder político y construcción económica como semicolonia o factoría de la potencia o imperio de turno o de los negocios globales, a través de casi 150 años de historia.

 

El máximo de locura y odio de la pluma de Aguinis llega en el párrafo donde compara a la agrupación Tupac Amaru de Milagro Sala con las juventudes hitlerianas y justifica a estas últimas. "Las fuerzas (¿paramilitares?) de Milagro Sala provocaron analogías con las Juventudes Hitlerianas. Estas últimas, sin embargo, por asesinas y despreciables que hayan sido, luchaban por un ideal absurdo pero ideal al fin, como la raza superior y otras locuras. Los actuales paramilitares kirchneristas, y La Cámpora, y El Evita, y Tupac Amaru, y otras fórmulas igualmente confusas, en cambio, han estructurado una corporación que milita para ganar un sueldo o sentirse poderosos o meter la mano en los bienes de la nación", escribe Aguinis, donde como perlita "nación" esta escrito con minúscula, verdadero acto fallido de este pensador de la Nación, la República, la Democracias y las Instituciones o quizás ese error lo exponga a lo que es: "un vejete miserable que entre la digna pobreza y una placentera vida elije lo último prendándose como escriba ganapan al mejor postor".

 

El Gobierno nacional no le paga a quien escribe la presente nota, a la periodista de radio Continental, María O'Donnell menos, la cual también hizo comentarios reprobatorios sobre lo escrito por Aguinis, quien en la misma nota insinúa que aquel que lo critique lo hará porque le pagan.

 

El kirchnerismo en su totalidad con los que están adentro y los que se fueron caso Alberto Fernández o Hugo Moyano u otras viudas de Néstor Kirchner no necesitan que nadie lo defienda, lejos están de ser un lechado de virtudes. Igual para el gobierno de la actual presidenta Cristina Fernández de Kirchner, que con sus mas y sus menos inclina el fiel de la balanza hacia el pueblo, trabaja por una mayor inclusión social y en el plano internacional UNASUR y Mercosur son unidades continentales estratégicas.

 

Pero ante lo escrito por Aguinis o la columna también de este martes de Alfredo Leuco en el programa de Fernando Bravo, ambos en nombre de la más pura e inocente democracia destilan el odio de otros. De los que les pagan para erosionar al Gobierno criticándolo salvajemente y marcando sus errores, pero en realidad preocupados por los aciertos que le recorta sus negocios y rentabilidad. El diario La Nación fue el tambor batiente durante la nacionalización de YPF titulando "confiscación" y defiendo intereses que ni siquiera eran españoles, eran de desconocidos accionistas globales que apostaron a tener rentables ganancias con Repsol mientras estrangulaban a la otrora petrolera insignia argentina.

 

El kirchnerismo ahora conducido por Cristina Fernández de Kirchner es poder y contrapoder al mismos tiempo, usa todas la herramientas que le provee la Democracia y el manejo del Estado nacional para mantenerse en el medio del  ring con media docena de aciertos que lo colocan como uno de los mejores gobiernos de la historia de los gobiernos nacionales democráticos y a veces con actos y actitudes que dan vergüenza ajena.

 

Los otros, los que se esconden tras la pluma de Aguinis o las inmaculadas palabras de Alfredo Leuco o se sienten representados por los diarios La Nación o el multimedio Clarín, uno sabe de que lado están. Desde la Guerra contra el Paraguay y el asesinato del "Chacho" Peñaloza, pasando por la caída de Yrigoyen, la mal llamada Revolución Libertadora, la dictadura cívico militar del '76 o los golpes económicos dados a esta joven democracia argentina siempre estuvieron en favor de los intereses del poder económico corporativo y transnacional y de sus propios y mezquinos intereses, siempre en todas las épocas compraron escribas y voceros ganapanes, hambrearon, humillaron e entristecieron al pueblo y asesinaron a sus mejores hombres y mujeres.

 

Ante el vomito de palabras de la nota de Marcos Aguinis en el diario La Nación o la columna de opinión de Alfredo Leuco en radio Continental y otros que en nombre del periodismo independiente se comportan como verdaderos lobistas del libre mercado, como respuesta: esta nota.

 

La misma esta escrita del lado que se debe estar, entre unos y otros, se puede estar de un solo lado, el del "Proyecto Nacional, Popular y Democrático" como dice CFK.

 

Director de CadenaBA

garcialacamara@yahoo.com.ar




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