El caso Villaverde desata la tormenta: "Con este prontuario no debería asumir", advierten desde el PRO
28-11-2025
28-11-2025 | Congreso
El caso Villaverde desata la tormenta: "Con este prontuario no deber铆a asumir", advierten desde el PRO
Lorena Villaverde no pudo jurar como senadora. Su diploma volvi贸 a comisi贸n por sus v铆nculos con el narcotr谩fico y embargos. Bullrich la defendi贸 sin 茅xito.

El Senado suele ser un 谩mbito donde los antecedentes se negocian si la aritm茅tica lo exige. Este viernes no ocurri贸 as铆. Lorena Villaverde, la candidata que La Libertad Avanza llev贸 al triunfo en R铆o Negro con el 42% de los votos, sigui贸 la jura desde la platea como quien asiste a su propio velorio. Su diploma regres贸 a la Comisi贸n de Asuntos Constitucionales por acuerdo un谩nime de todos los bloques en Labor Parlamentaria. Sin estridencias, sin discursos grandilocuentes. Solo un silencio denso que dijo m谩s que cualquier proclama desde el balc贸n de la Rosada.

El historial es p煤blico y grave. En 2002 fue detenida en Miami cuando intentaba adquirir quince kilos de coca铆na en un operativo encubierto del FBI. Condenada por contrabando agravado en Estados Unidos, pas贸 meses en prisi贸n preventiva y qued贸 con prohibici贸n perpetua de ingresar a ese pa铆s. En la Argentina acumula embargos por m谩s de cincuenta millones de pesos por presuntas ventas irregulares de lotes en Las Grutas, allanamientos por supuesto lavado de activos en 2017 y v铆nculos documentados con Federico "Fred" Machado, el empresario rionegrino extraditado hace apenas d铆as por narcotr谩fico y blanqueo a trav茅s de droguer铆as truchas.

Seg煤n supo la Agencia Noticias Argentinas, la Justicia federal sostiene que Machado canaliz贸 setenta y tres millones de pesos en facturas ap贸crifas para financiar campa帽as de La Libertad Avanza en la Patagonia, entre ellas la de Villaverde. Su apoderado provincial, Santiago Viola, la denunci贸 por administraci贸n fraudulenta y por quedarse con fondos de la campa帽a. Una excolaboradora la demand贸 por salarios impagos en negro. No existe condena firme en el pa铆s, pero el conjunto de antecedentes bast贸 para que el olor resultara insoportable en un bloque que hizo de la lucha contra la impunidad su bandera m谩s visible.

Patricia Bullrich, flamante titular del bloque oficialista en el Senado, defendi贸 la incorporaci贸n con la firmeza que la caracteriza: "No tiene ninguna condena en Argentina", repiti贸 en redes y en privado, y cerr贸 su argumentaci贸n con un "mucho ruido y pocas nueces". Presion贸 a los radicales, ofreci贸 concesiones en comisiones, pele贸 hasta el 煤ltimo minuto. No obtuvo resultado. En Balcarce 50 hicieron el c谩lculo: perder una banca es un costo menor que permitir que la oposici贸n convierta a Villaverde en ariete cada vez que se vote un decreto de necesidad y urgencia o el Presupuesto 2026. Victoria Villarruel guard贸 silencio desde la presidencia de la C谩mara, Karina Milei no escribi贸 una sola l铆nea, y Bullrich qued贸 sola con su postura.

La oposici贸n, por supuesto, celebr贸. Jos茅 Mayans y los suyos, que en otros tiempos miraron para otro lado cuando les tocaba a los propios, encontraron ahora la oportunidad de erigirse en custodios de la moral p煤blica. Los radicales, que negocian la reforma laboral y los acuerdos econ贸micos con el Ejecutivo, votaron en bloque. Un senador de la UCR me lo dej贸 claro en off: "Crear el precedente de impedir el ingreso a alguien sin condena firme es una locura; por eso se envi贸 a comisi贸n. Y estoy convencido de que el oficialismo har谩 todo lo posible para que Villaverde no vuelva nunca m谩s".

Desde el bloque del PRO, o al menos desde sus sectores m谩s cr铆ticos, el an谩lisis fue a煤n m谩s crudo. En los pasillos se repet铆a una frase que termin贸 de sellar el clima: "Con este prontuario no deber铆a asumir. Si bien no tiene ninguna causa penal con proceso, tiene impedimento de entrada a Estados Unidos y denuncias por estafa en R铆o Negro". El impedimento yanqui es definitivo; las estafas, embargadas y documentadas. Nadie quiere cargar con el costo pol铆tico de defender lo que, en privado, hasta los propios consideran indefendible.

Villaverde, por su parte, contin煤a publicando descargos en redes sociales. Pero la pregunta ya se instal贸 en el coraz贸n del sistema pol铆tico y entre los votantes que la acompa帽aron: 驴responder谩 una por una las acusaciones, exhibir谩 su situaci贸n completa ante la sociedad y explicar谩 c贸mo justifica cada tramo de su historial judicial, financiero y pol铆tico?. Su silencio empieza a pesar tanto como sus antecedentes.

El da帽o, sin embargo, no lo infligi贸 la oposici贸n con su hipocres铆a habitual. Lo provoc贸 el propio oficialismo al permitir que una candidata con ese legajo llegara hasta aqu铆. Porque el compromiso central de Javier Milei fue terminar con la impunidad protegida por el "no hay condena". El gobierno boicote贸 la ley de Ficha Limpia cuando pudo impulsarla en mayo. Hoy esa decisi贸n le revienta en la cara con nombre y apellido: Lorena Villaverde. La escoba con la que prometieron barrer a la casta, hoy barre para adentro. Cuando tuvo la oportunidad de honrar su promesa, opt贸 por la conveniencia antes que por el principio.

En R铆o Negro ya la llaman "la t贸xica". El segundo de la lista, Enzo Fullone (hijastro de Machado), espera en la puerta por si Villaverde renuncia o es definitivamente apartada. El apoderado Viola y el legislador Berros, ambos libertarios, la denuncian en tribunales y en los medios locales. Nadie en su espacio le responde. El vac铆o es elocuente.

Bullrich perdi贸 la primera batalla antes de asumir formalmente. El gobierno que prometi贸 terminar con la casta inicia su nueva etapa parlamentaria con una banca en suspenso, una grieta que se abri贸 por su propia puerta y una imagen de pureza que se resquebraja justo cuando m谩s necesita credibilidad para negociar reformas, DNU y Presupuesto.KAKAEgCgVgEQr4lUiAocMg

En pol铆tica, la coherencia no es un adorno: es el 煤nico capital que, cuando se gasta, no vuelve. Hoy La Libertad Avanza lo dilapid贸 en un mutismo que retumba m谩s fuerte que cualquier motosierra. El Senado le cerr贸 la puerta a Villaverde, pero fue el propio oficialismo el que gir贸 la llave desde adentro.

Por Ricardo Ra煤l Benedetti

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